domingo, 22 de julio de 2012

Libro: El nombre de la rosa, de Umberto Eco.


Este libro me ha sido recomendado varias veces. La última de ellas fue un amigo, por Twitter, el que me animó a leerlo por enésima vez. Además este año, durante el máster, algún profesor lo ha mencionado como una buena lectura para los alumnos de filosofía en relación con la filosofía medieval. En fin, que ya estaba bien de posponer la lectura, ¿no?

¿De qué va el libro?

Bien, intentaré decirlo en líneas generales. Guillermo de Baskerville y su aprendiz novicio, Adso de Melk, llegan a una abadía como "avanzadilla" de un encuentro que va a tener lugar unos días más tarde entre los enviados del Papa y unos representantes de los franciscanos. Cuando llega allí, el abad, teniendo en cuenta que Guillermo había sido inquisidor, le encarga resolver un crimen que había tenido lugar en la abadía. Pero, como casi siempre, no todo es tan simple como parece y hay más secretos que desvelar de los que cabría esperar.

Ahora bien, a esta trama "detectivesca", a lo Sherlock Holmes, se unen reflexiones políticas, filosóficas y teológicas, grandes reflexiones y muy interesantes.

Hablando del libro...

Este libro tenía que vencer un obstáculo para llegar a mí. Soy una persona bastante sensible a los spoilers, si sé lo que va a pasar, la verdad es que mi interés disminuye bastante. Normalmente, si he visto la película, no leo el libro. No porque no quiera, sino porque ya no despierta interés en mí. Lo mismo me ocurre con las series de televisión, aunque en mi vida ha habido dos excepciones, que yo recuerde: la primera, con Los Pilares de la Tierra, que, había empezado y dejado a medias. Después, ví la serie, y más tarde, empecé de nuevo la novela, y la terminé. He de decir que fue fácil, porque la serie no era tan rica como la novela y siempre encontrabas algún detalle en las páginas que no había aparecido en la pantalla. La segunda excepción es este libro. Ví la película hace ya tiempo, y aunque no me acuerdo de muchas cosas, recuerdo perfectamente el final. Además, la película, por lo que recuerdo y lo que he acabado de leer, es una buenísima adaptación. 

Pues bien, empecé el libro, y al segundo capítulo, lo dejé para leer 50 sombras más oscuras, y en mala hora. Aunque lo dejé, he de decirlo, con la idea de retomarlo, realmente a esas alturas aún no me había enganchado. Pero a partir del tercer o cuarto capítulo caí a los pies del libro. Me conquistó por todo. Evidentemente, recordaba la trama detectivesca principal, pero las deducciones de Guillermo son maravillosas y fascinantes. Y en la peli se ahorran bastante de las discusiones filósoficas, teológicas y políticas. Y como podéis comprender, las discusiones basadas en argumentos son mi debilidad. De hecho, ahora mismo me invaden unas ganas de ponerme a estudiar filosofía medieval que no os las podéis imaginar.

Dicho esto, y una vez mostrada mi fascinación por la obra, he de señalar que no creo que sea un libro que todo el mundo pueda disfrutar en su totalidad. En su momento, cuando me enteré de que Umberto Eco pretendía "aligerar" la novela para acercarla a un mayor número de lectores,  pensé que era una tontería. Hoy, después de leer la novela, lo entiendo. Una trama policíaca es tragable para cualquiera. Las discusiones sobre el conocimiento por analogía o el razonamiento silogístico no.  De hecho, creo que muchas personas que han leído esta novela han pasado algunos pasajes por encima por su densidad. Podéis confesar, no voy a culparos por ello. 

Por tanto, me encantaría que todo el mundo leyera este libro, a mí me ha encantado, me ha atrapado totalmente, me ha hecho sentir, lo cual hace que para mí este libro sea una obra de arte. Sin embargo, entiendo que no es una obra que todo el mundo pueda disfrutar, debido a su densidad. Pero si consideráis que este libro es mucho para vosotros, yo no os diría que leyeseis la versión simplificada (no sé si existe ya, o si existirá, o qué), sino que os miraseis la peli. Rara recomendación, acabar una reseña de un libro recomendando una peli. Pero eso es lo que hay... :P

Os dejo un trocito...

"Porque no todas las verdades son para todos los oídos, ni todas las mentiras pueden ser reconocidas como tales por cualquier alma piadosa, y, por último, los monjes están en el scriptorium para realizar una tarea determinada, que requiere la lectura de ciertos libros y no de otros, y no para satisfacer la necia curiosidad que puedan sentir, ya sea por flaqueza de sus mentes, por soberbia o por sugestión diabólica."

Ya sabéis, la curiosidad mató al gato... :P

En fin, esta noche me re-veo la película, que me apetece mucho. :)

6 comentarios :

  1. Pues te agradezco la entrada me están dado ganas de leerlo a pesar de saber también el final. Lo tengo en casa de mis padres, asi que o me leo en mis vacaciones allí o me lo traigo en la maleta. Gracias.

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    Respuestas
    1. Ya me contarás, a ver qué te parece :D

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  2. A mí me encantó. Y la película la tengo en edición especial :D
    Ay... Inocente Adso... :)

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  3. A mi es un libro que la primera vez que lo leí (cuando salió, siendo yo adolescente) me salté muchas partes que no me interesaban. Luego lo he releído varias veces y, al saber ya cómo se resolvía la intriga, disfruté muchísimo de la parte filosófica e histórica (que al pasar de los años y saber más de historia comprendí mejor).
    Yo creo que Umberto Eco escribió un superventas tramposo, de esos que te provocan: "A ver si tienes lo que hay que tener, como lector, para superar las primeras tediosas 50 páginas".
    Cada vez que lo releo descubro algo nuevo. Es una de mis novelas históricas favoritas.

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    1. Es una grandísima novela...¡consiguió que me apeteciese estudiar filosofía medieval! Jajajaja. Ahora estoy leyendo El péndulo de Foucault, y la experiencia está siendo muy distinta... :P

      ¡Besos!

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