martes, 30 de abril de 2013

Sabemos quién eres, Matarreyes.

Si no has leído Tormenta de Espadas y/o no has visto el 5º episodio de la tercera temporada de Juego de Tronos, Kissed by the fire, y no quieres sufrir un spoiler, o varios,...¡deja de leer, insensatx! 
 

Este post se parecerá mucho al que escribió Lya hace unos días. Lo sé, puede ser repetitivo, pero después de ver el capítulo ayer, no puedo resistirme. Lya, te lo dedico <3


Sabemos quién eres, Matarreyes. O eso creíamos, ¿verdad? Eso creía yo, al menos. Pero, compréndelo, es difícil contener la repugnancia hacia alguien que lanza a un niño por una ventana por haber sido pillado in fraganti, en pleno acto incestuoso con su hermana melliza. Aquel "las cosas que hago por amor" sonó a burla... Sonó vil. Y por esa y otras cosas empezamos, incluída yo, a colgarte la etiqueta de hombre sin escrúpulos y sin honor. No un luchador, sino un asesino. Y sin lealtad, claro. ¿Qué otra cosa indica, si no, el sobrenombre por el que eres conocido a lo largo y ancho de Poniente? Matarreyes. Kingslayer, que en inglés, hasta suena más brutal. Y, por si faltaba algo, parecías llevarlo con orgullo, con arrogancia.

Pero, ¡ay, Matarreyes! Entonces llegó Tormenta de Espadas y nos vimos obligados a pensar de otro modo. Yo, al menos. He de confesar, y no me duelen prendas en hacerlo, que cuando alguien habla de ti así, como un hombre sin honor sonrío, y no añado nada más que un: "Le vas a acabar queriendo, o al menos, compadeciendo". Porque de verdad, Matarreyes, creo que eres digno de compasión. Y no solo por los acontecimientos que te han llevado a la actual situación. De amor también. Porque realmente has actuado por amor. Y porque hay más lealtad en ti de la sospechábamos.

Los que no lo sabían, ahora lo saben. Ya se ha mostrado un poco de ti, de eso que tú eres tras la máscara que te pusieron y que mantuviste, porque, ¿qué sentido tenía intentar quitársela? A lo mejor se hacía útil después de todo. Pero, por suerte, no te convertiste en la máscara. Seguiste siendo tú bajo ella. Jaime, porque tu nombre es Jaime.

Tormenta de Espadas está lleno de momentazos y hay muchas escenas que deseaba y deseo ver en la pantalla. Una de ellas, el "dracarys" de Daenerys en Qarth. Otras cuantas que están por llegar. Pero una de las que más ganas tenía de ver era esa escena en el baño. Brienne, "la bella", en el agua. Tú, aunque casi destrozado, todavía imponente, dispuesto a introducirte en la misma bañera que ella. Ella, luchadora y mujer,
mitad atemorizada mitad avergonzada. Tú, provocador, despertando a su guerrero interior y haciéndola perder el pudor. Y entonces, por segunda vez -no olvidamos la mentira sobre la Isla Zafiro-, Jaime Lannister, no el Matarreyes, disculpándose. Y viendo como su disculpa no vale de nada, porque, al fin y al cabo, es un hombre en el que no se puede confiar, un guardia real que mató a su propio rey. Pero hoy no, Jaime. Hoy no estamos para aguantar desdenes y desprecios. Hoy vas a hablar, y lo vas a contar todo, o casi todo. Al menos, vas a contar qué pasó allí, en la sala del trono de la Fortaleza Roja. Y Brienne, la honorable Brienne de Tarth no va a poder evitar sentir terror, compasión y vergüenza.

"¿Por qué no lo contaste?" dirá, y tú dirás que un hombre que ha sido condenado antes de hablar no puede enmendar su condena con palabras. ¿Cómo ibas tú, después de aquello, a explicarte ante el honorable e inmaculado Eddard Stark? Porque él era un rebelde que se había levantado en armas contra el mismo rey que tú acababas de matar pero...tú eras una rata traidora que mataba por la espalda. Con qué entereza lo has llevado... Tus fuerzas flaquearán, y no es para menos. Y entonces Brienne, cuya mirada hacia ti ha cambiado -y más que habrá de cambiar- se olvidará de su desnudez y de la tuya. Te tomará en sus brazos y pedirá ayuda para el Matarreyes. Y tú, cansado de la máscara, le dirás, honesto, como si la acabaras de conocer:

- Jaime, mi nombre es Jaime.

Sabíamos quién era el Matarreyes, pero, querido Jaime, aún nos queda mucho para conocerte a ti...



En serio, los pelos de punta con esa escena. 
La esperaba con ganas, y no me  decepcionó en absoluto.
Creo que se nota, ¿verdad? :P

lunes, 29 de abril de 2013

Libro: Estudios sobre el amor, de José Ortega y Gasset.


Bueno, damos por finalizada la lectura de este libro, y, como de costumbre, toca hacer la ficha. Vamos a ello :)

¿De qué va el libro?

Pues este librito breve (no llega a 150 páginas en la edición que yo tengo, la de la imagen) contiene varios ensayos de Ortega y Gasset que tratan el tema del amor. En fin, un título revelador donde los haya.

Hablando del libro...

Partiendo del hecho de que leer a Ortega y Gasset me gusta bastante, tengo que decir que este libro no ha sido una excepción a la regla. Me encanta su estilo de escritura y su manera de explicarse, y eso en esta obra no varía. Otra cuestión es que yo esté más o menos de acuerdo con lo que dice, pero eso siempre es agradable, mantener un diálogo con una obra, asentir o disentir a ratos. Con este libro he tenido acuerdos y desacuerdos, hasta algún momento de risas, porque claro, es curioso leer ciertas cosas escritas en la década de los 20 desde nuestra perspectiva, casi 100 años después.  Pero no me cabe duda de que Ortega y Gasset era un tío muy agudo -como si hiciese falta que yo dijese esto- y por eso creo que merece la pena leerle, aunque sea para discutirlo.

Y bueno, el tema del amor es llamativo, creo yo. Dice Ortega que es un tema en el que se ha pensado poco. Y yo coincido con él: se ha hablado mucho del amor, pero se ha pensado poco en él. A lo mejor es que el amor es más bien para sentirlo que para pensar sobre él, pero se ha pensado sobre cosas menos importantes, ¿verdad? Así que el intento merece la pena.

Lo que quizá me ha tocado un poco más la moral ha sido el tema del papel de la mujer en el libro, o más bien, que se atribuyan ciertas cualidades a los hombres y ciertas otras a las mujeres, a saber, que los hombres son todo razón y las mujeres todo sensibilidad, o pasión. O que la mujer no siente entusiasmo erótico por la belleza física masculina (?) por razones como que "en la mujer - cuando no es masculina-, la imaginación suele ser paupérrima". Literalmente. Eso sí, hace excepciones: la mujer masculina, la prostituta, la mujer madura que tiene a sus espaldas una vida sexual plenamente ejercitada y, por último, las mujeres dotadas de "gran temperamento".   Claro, en momentos como este debo de recordar que son textos de los años 20 y que a lo mejor la pregunta sobre si las mujeres mostraban poco entusiasmo por la belleza física masculina era una cuestión psicofísica, como parece defender él, o una cuestión de educación quedaba demasiado fuera del horizonte de la época. Yo me inclino por lo segundo: mujer de principios, mediados y casi hasta finales del siglo XX que, en España, mostrase interés erótico por un hombre abiertamente = fresca, por decirlo de manera suave. Y no sé por qué preciso el tiempo, esas cosas siguen pasando hoy en día. Pero claro, yo soy una mujer del s. XXI, es normal que vea esto con algo más de claridad...supongo.

En cualquier caso, no os dejéis condicionar por estas cosas, porque el libro es más que eso :)

Os dejo un trocito (o un trozaco)...

Por último, un ensayo sobre el amor es obra sobremanera desagradecida. Si un médico habla sobre la digestión, las gentes escuchan con modestia y curiosidad. Pero si un psicólogo habla del amor, todos le oyen con desdén, mejor dicho, no le oyen, no llegan a enterarse de lo que enuncia, porque todos se creen doctores en la materia. En pocas cosas aparece tan de manifiesto la estupidez habitual de las gentes. ¡Como si el amor no fuera, a la postre, un tema teórico del mismo linaje que los demás, y, por tanto, hermético para quien no se acerque a él con agudos instrumentos intelectuales! Pasa lo mismo que con Don Juan. Todo el mundo cree tener la auténtica doctrina sobre él, sobre Don Juan, el problema más recóndito, más abstruso, más agudo de nuestro tiempo. Y es que, con pocas excepciones, los hombres pueden dividirse en tres clases: los que creen ser Don Juanes, los que creen haberlo sido y los que creen haberlo podido ser, pero no quisieron. Estos últimos son los que propenden, con benemérita intención, a atacar a Don Juan y tal vez a decretar su cesantía.

Existen, pues, razones sobradas para que las cuestiones de que todo el mundo presume entender -amor y política- sean las que menos han progresado. Sólo por no escuchar las trivialidades que la gente inferior se apresura a emitir apenas se toca alguna de ellas, han preferido callar los que mejor hubieran hablado.
"Para una psicología del hombre interesante"

Y no puedo evitar dejar una cita más sobre Don Juan...

 El error de más calibre que cabe cometer cuando se trata de definir la figura de Don Juan es fijarse en hombres que se pasan la vida haciendo el amor a las mujeres. En el mejor caso llevará esto a tropezar con un tipo inferior y trivial de Don Juan; pero es lo más probable que por tal ruta se llegue más bien al tipo más opuesto. ¿Qué acontecería si al querer definir al poeta nos fijásemos en los malos poetas?  Precisamente porque el mal poeta no es poeta, sólo hallaremos en él el afán, el trajín, los sudores y esfuerzos con que aspira vanamente a lo que no logra. El mal poeta sustituye la ausente inspiración con el atuendo convencional: melena y chalina. Del mismo modo, ese Don Juan laborioso que hace cada día su jornada de erotismo, ese Don Juan que "parece" tan claramente Don Juan, es justamente su negación y su vacío.

Don Juan no es el hombre que hace el amor a las mujeres, sino el hombre a quien las mujeres hacen el amor.

"Amor en Stendhal"

Y ahí queda eso. A ver qué empiezo ahora. No quería empezar tan pronto el siguiente de Harry Potter, pero en la reseña de Harry Potter and the Goblet of Fire me pusisteis los dientes tan largos que... ¡Malignas!

domingo, 28 de abril de 2013

Va de credos la cosa.

Hoy he llevado a mi madre al cementerio, a ver la lápida de mi abuelo. Menos mal que mi abuelo está enterrado en otro pueblo y tenemos que llevarla en coche. Si no, creo que pasaría allí horas :(

A la salida hemos dado un rodeo para ver la lápida de unos conocidos de mi madre. Hemos tropezado con una lápida no religiosa, que tenía decorándola un símbolo de infinito y una triqueta. Mi madre ha alucinado bastante: ¿una lápida sin cruces? ¿Sin vírgenes? ¿Sin santos? Pues sí. Le he estado explicando que la gente que no cree en Dios también se muere, y que, generalmente,  no empieza a creer en Dios por irse a morir ni mucho menos. Y que dado que en los pueblos no suele haber un cementerio de tierra no consagrada para ser enterrado, pues lo único que queda es no ceder con la lápida. Yo también era la primera vez que veía una lápida así. 

Pero luego hemos tropezado con unas cuantas lápidas de gitanos, y me he quedado embobada. Sé que es un gusto extraño, pero me gustan los cementerios: ver el arte, los panteones, las decoraciones... En el cementerio de este pueblo es bastante común poner inscripciones en las lápidas, sobre una especie de libro de mármol.Y la verdad, son de lo más monótonas: en una misma fila he contado tres "Quererte fue fácil, olvidarte imposible". Sin embargo, al llegar a las lápidas de los gitanos la cosa se ha puesto interesante. Una de ellas tenía una cita del libro de Job. Al leerla, mi madre me ha preguntado: ¿Qué es eso de Job? Y mi cara ha sido una cosa así:


Y se me ha encendido un poco bastante la bombilla. ¿Por qué en España hay tantos católicos? Pues porque somos un pueblo de ignorantes. Lo digo sin acritud ni nada. Pero vamos, aquí a la gente se la bautiza por deporte: niño que nace, niño que se bautiza.  Y después, pues se le habla un poco de los santos, se enseña el "Cuatro angelitos tiene mi cama", y el "Ángel de la guarda, dulce compañía", y ale, a rodar. Después se le lleva a catequesis para que tome la comunión, porque es lo que toca, y poco más. Somos un país de católicos no practicantes,  pero no solo no practicantes, tampoco tenemos ni idea de casi nada de lo que tenga que ver con la religión. Pero eso sí, a la hora de hablar del alma del no nacido, o de lo malísima y pecaminosa que es la homosexualidad, hablamos, aunque no tengamos argumentos, más allá del hecho de habérselo oído al obispo de turno. 

Por no hablar de lo que hay a la hora de escandalizarnos con otras religiones. El otro día mi madre se escandalizaba porque ha oído decir a una niña pequeña, cuyo padre es musulmán, "Allah es grande". Jo, cuando yo rezaba de pequeña a todo el mundo le parecía de lo más mono. Pero por no monopolizar a mi madre, puedo hablar también de que el otro día sacaron en las noticias a un musulmán detenido en Zaragoza, sosteniendo una bandera con la Shahada, una especie de equivalente musulmán del credo católico, una declaración de fe, que dice algo así como que "No hay más dios que Allah y Mahoma es su profeta". Esa bandera puede encontrarse en muchos hogares musulmanes. Pues dijeron que era una declaración radical y fundamentalista, totalmente escandalizados. Ejem. ¿A alguien le suena esto?
"Creo en un sólo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible."
Es del credo católico. También debe ser fundamentalista, por tanto. Pero vamos, que creo que la gente lo recita de memoria sin detenerse a pensar en qué está diciendo. En resumen: no digo que ese chico sea o no sea radical. Digo que no tiene sentido atribuirle radicalidad a partir de esa fotografía, porque si es así, las iglesias católicas estarían llenas de fundamentalistas religiosos...Oh, wait...

No sé,  no deja de sorprenderme lo apasionados que somos en este país con la imaginería religiosa, las procesiones y toda esa parafernalia, y lo poco que sabemos de religión. Aunque claro, eso, al menos para mí, explica muchas cosas...



Esto es una generalización así a lo bestia y una opinión personal basada en lo que yo he percibido a mi alrededor, así que sí, caben excepciones y puedo estar equivocada. 





martes, 23 de abril de 2013

Libro: Harry Potter and the Goblet of Fire.


Sigo con la saga de Harry Potter. Ayer por la noche acabé el cuarto libro, eso sí, a unas horas intempestivas :P

¿De qué va el libro?

El curso en Hogwarts va a ser algo distinto este año: es la sede del Triwizard Tournament. Por esa misma razón, se desplazan hasta Hogwarts los estudiantes de otras dos escuelas de magia: Beauxbatons y Durmstrang. De cada una de las escuelas será elegido un campeón que tendrá que superar tres pruebas, compitiendo con los otros dos. Se trata de una competición muy dura y exigente que en alguna ocasión ha tenido un final fatal.  Aunque por edad Harry no puede participar en el torneo, acaba, como siempre, en medio del jaleo.

Hablando del libro...

Bueno, si en alguna que otra ocasión os he dicho que a mi edad me estoy volviendo fan de Harry Potter, hoy ya os lo confirmo. Creo que este es el libro que más me ha gustado hasta el momento de los que llevo leídos. En él ya se aprecia más la diferencia, ya hay más oscuridad -como anticipaba el final del anterior libro-, y, en general, me ha gustado mucho. He de reconocer que me ha parecido que el centro de la trama pierde un poco de interés respecto del principio o el final. Comencé el libro súper motivada y enganchada, más o menos por la mitad noté que la cosa perdía fuelle. Era como sí se estuviese alargando innecesariamente la trama para no decir nada. No sé. Por suerte  esa sensación no duró mucho, y a medida que avanzaba hacia el final me iba reenganchando de nuevo.  No sabéis las ganas que tengo de empezar el siguiente. Y esto queda aquí, porque no quiero poner ningún spoiler.

Os dejo un trocito...
"There was a loud hammering of fists on the boards behind the electric fire.
-Harry? Harry, can you hear us?
The Dursleys rounded on Harry like a pair of angry wolverines.
-What is this? - growled Uncle Vernon. -What's going on?
-They...They've tried to get here by Floo powder -said Harry, fighting a mad desire to laugh - They can travel by fire, only you've blocked the fireplace. Hang on.
He approached the fireplace and called through the boards.
-Mr. Weasley? Can you hear me?
The hammering stopped. Somebody inside the chimney piece said: "Shhh!".
-Mr. Weasley, it's Harry... the fireplace has been blocked up. You won't be able to get through there.
- Damn!- said Mr. Weasley's voice- "What on earth did they want to block up the fireplace for?
-They've got an electric fire - Harry explained.
- Really?- said Mr. Weasley's voice excitedly -Eclectic, you say? With a plug? Gracious, I must see that...Let's think...ouch, Ron!"

Ahora voy a empezar un libro con varios ensayos: Estudios sobre el amor, de Ortega y Gasset. Es un libro heredado, viejo, con historia, vaya. De los que a mí me gustan. Llegó a mis manos por unas circunstancias no demasiado felices, pero voy a intentar darle un giro a eso.

Dos post hoy... Pero es que el día del libro lo merece, oigan.

Gratitud lectora.

Hoy es el día del libro. Seguramente os hayáis dado cuenta ya. También se celebra la fiesta de Sant Jordi, una fiesta que me encanta, aunque nunca la he celebrado como tal. Vamos, que hoy la cosa va de libros.Y yo adoro los libros. Me encanta leer.

Pero eso no le ocurre a todo el mundo. Algunos dicen que es cuestión de gustos, pero yo supongo que hay algo más. No sé, intuyo que el hecho de que a mí me guste leer y a otra persona no tiene sus razones. Por eso hoy pienso en esas razones y me veo obligada a dar gracias.

Gracias a mi prima, que antes de que yo fuese siquiera al colegio, me enseñaba las letras y sílabas que componían las palabras. Y gracias a la cara que pusieron ella y mi tía cuando pude leer el sabor de un caramelo de fresa, que me hizo tanta gracia que provocó que fuese leyendo en voz alta todas las palabras que reconocía cuando íbamos por la calle. 

Gracias a mis padres que, en cuanto detectaron mi interés por los libros, se esforzaron por comprarme tantos como pudieron, aunque no tenían ni idea de qué me gustaría. Gracias por los libros de Disney (Pocahontas, La Bella Durmiente, Aladdín,...) que fueron los primeros que leí yo sola. Gracias por la colección de los Mundos de Yupi y por los coleccionables de Los tres Mosqueperros. Gracias, especialmente, por mi libro infantil favorito: Pippi Calzaslargas, que mi madre vio en un catálogo de Círculo de Lectores y que, dado que me chiflaba la serie, no dudó en regalarme. Y gracias, claro, por los que vinieron después.  Gracias a mi madre porque, cuando quise inscribirme en la biblioteca para sacar libros y no pude, porque era muy pequeña, ella se inscribió, y me acompañó tarde sí y tarde no a sacar un libro nuevo. Y, por supuesto, gracias a todas las bibliotecas públicas que no dejaron que la economía me hiciese pasar hambre de lectura. 



Gracias a las colecciones "Elige tu propia aventura" y a los libros de "El barco de vapor" por muchas, muchas tardes de lectura ininterrumpida en la biblioteca. 


Gracias a mis maestros y profesores, por seguir enseñándome a leer y por sugerirme nuevas obras que no hicieron más que aumentar mi gusto por la lectura. Gracias por descubrirme historias como Arráncame la vida o El cazador del desierto

Gracias a todos aquellos que regalan libros. A mis amigas de la facultad, por todos los libros y cómics que me han regalado. Especialmente por cargar con aquel Justine, de Sade, como si me estuviesen regalando algo pecaminoso y terrible.  A Jack, por adornar cada fecha señalada con algo para leer. A mi hermano por regalarme aquel marcapáginas artesanal porque "como te pasas el día leyendo..."

Y, por último, aunque seguro que me dejo alguna que otra cosa, gracias a todos los que trabajan para hacer posible que haya cosas que leer, pero especialmente a aquellos que creen que es más importante distribuir cultura que lucrarse salvajemente con ello. Supongo que cada vez son menos, porque cada vez veo más despropósitos por ahí.

Y vosotros...¿por qué leéis? ¿A quién dais gracias?

lunes, 22 de abril de 2013

Operación bikini.



Este post no va de trucos para adelgazar o de dietas. Yo no hago operación bikini. Y así estoy yo. 

Este post va de publicidad, sobre todo. ¿Cuándo empezó a hablarse de operación bikini? Yo no lo sé. Supongo que es un invento de los gimnasios y las empresas de anticelulíticos o productos light para contrarrestar el bajón que hay entre Año Nuevo -buenos propósitos- y septiembre -inicio de curso-: hay que ponerse en forma para estar tremendérrima en nuestro flamante traje de baño y dejar sin respiración a todo aquel que pase por la playa/piscina.  Pero vamos, que todo esto son especulaciones mías. 

De todos modos, lo que hoy me interesa es otra cuestión...¿Cuándo empezasteis vosotras a hablar de operación bikini?  Porque estoy segura de que hubo una época en vuestras vidas en la que eso no existía. La operación bikini era meterlo en la maleta, o ponérselo, o comprarlo, pero poco más. Y no digáis que no, eso molaba. Ponerse el bañador o el bikini sin pensar en esta lorza, en esta variz, en esta estría. Pensar solo en la arena, el agua, el sol, ... Pensar en la diversión, vaya.  



Estas ideas seguro que traen a vuestras mentes recuerdos muy agradables y cierta nostalgia. Seguro que os hacen hasta tener ganas de rebelaros contra los cánones de belleza establecidos, pero solo por un momento, para justo después desear volver a ser una niña pequeña disfrutando del verano, sin más. Pues algún publicista avispao ha pensado en esto mismo y ha dicho: ¡voy a triunfar! 

No sé si habréis visto el nuevo anuncio de Special K, que explota esa idea: el verano sin preocupaciones, bla-bla. Y qué bonito queda, qué maravilloso. Pero al final te dicen: confecciónate un plan de adelgazamiento en nuestra web, que con Special K vas a quedarte estupenda. ¿Hola? ¿Me dices que viva el verano sin preocupaciones PERO me insinúas que necesito adelgazar? Claro, si no me insinuases eso...¿de qué iba a comprar yo tu producto? Pues nada, para que lo sepáis, no sé estos en concreto, pero muchos cereales de "dieta" tienen más grasa que los cereales normales. Vamos, que entre unos cereales "de dieta", y unos chococrispies no hay tanta diferencia...Y a veces salen ganando los chococrispies. 

Ahora se estila poner bajo los anuncios de alimentación algo así como "dieta variada y actividad física para una vida saludable". Estaría bien que quitasen de los anuncios toda esa basura y eso, que queda confinado a una pequeña franja en la parte baja de la pantalla tomase más protagonismo. 

En fin, que no me canso de maravillarme de cómo la publicidad intenta vendernos la moto. 

Este post merece acabar con un consejo de Finn:


viernes, 19 de abril de 2013

Una explicación...

No pensaba que mi ausencia virtual fuese a notarse tanto. Siento haber causado alguna que otra preocupación por aquí y por allá.

No me ha pasado nada malo, estaba por Valencia. Estuve recargándome de cosas buenas, con Jack. Aunque ahora, de repente, y supongo que por el cambio, el mundo no me parece muy amable. Pasará :)


jueves, 11 de abril de 2013

Dementores

Como ya os dije ayer, little brother está en periodo de búsqueda de hipoteca para comprarse una casa. El primer paso es encontrar una casa objetivo, interesarse por ella, visitarla, etc. Eso ya está hecho. Ahora, que la casa les gusta, hay que ir a los bancos a ver qué se cuentan estos bienhechores que se encargan de darnos el dinero para poder hacer nuestros sueños realidad.


El caso es que ayer padre y yo, y hoy madre y yo, hemos ido a diferentes entidades bancarias a preguntar qué condiciones, qué requisitos, qué porcentaje, qué, qué, qué. Esto implica entrar a la oficina del director de la sucursal y charlar con él. 

Yo, ya de entrada, tengo alergia a los bancos. Cuando fui a abrirme la nueva cuenta, aquí en el pueblo, salí como si me hubiesen timado, y eso que solo estaba abriendo una cuenta corriente. Eso para que os hagáis una idea. Imaginad entonces lo que me supone estar sentada delante de un director de sucursal. No sé si es que yo he tenido mala suerte, pero me resultan antipáticos, sospechosos, tan engominados, trajeados, con esa sonrisa falsa, utilizando esas palabras que hacen sentir tonta a casi cualquier persona... Me dan muy malas vibraciones.

Hoy, mientras estaba en la oficina escuchando cómo aquel hombre ponía sus condiciones chupasangres haciendo parecer que nos estaba haciendo un favor, he pensado: "Dios, cuando estoy en una oficina bancaria, tengo la sensación de que nunca voy a ser feliz". Y me he dado cuenta de que es el mismo pensamiento que tiene Ron Weasley cuando está delante de un dementor.


Mi lado friki ha hecho algo más llevadera el resto de la charla, mientras pensaba si gritar "EXPECTO PATRONUM" empuñando un lápiz funcionaría.



Os señalaré, por último, que he salido un poco despavorida de la oficina, por si acaso tenía la tentación de estrecharnos la mano -no ha sido así. Ayer el otro director sí que lo hizo y tuve más o menos esta sensación:


Para que luego digan que la fantasía y la ciencia ficción no son más que delirios de niñatos. ¡Muy aplicable todo a la vida real! ¡Doy fe!

miércoles, 10 de abril de 2013

Sobremesa.

(Hora de comer en un hogar cualquiera. A la mesa, los padres y una hija. Los padres hablan sobre el interés de otro hijo en comprar una casa, con todo el lío que conlleva de hipotecas y demás. La hija, después de unas cuantas respuestas por parte de sus padres ha decidido no meter baza, porque indicar cualquier dificultad tiene como consecuencia un: "Nosotros lo hicimos, y pensábamos que no podíamos. Pero lo hicimos".)



Padre: Es que... Si se meten ahora, eso que llevan de adelanto. Cuanto antes se meta, antes acaba de pagar.

Madre: Claro...

P: Y así, gastarán menos en otras cosas, y más en algo serio. 

M: Tampoco gastan tanto...

P: Sí, en viajes y eso. Lo que se vayan a gastar en un viaje que lo metan en su casa, que eso es para siempre.

M: Sí, sí. Además, algún día de estos se irán a vivir juntos y los alquileres son tirar el dinero. 

Hija: (Pensando) Esto yo lo he oído antes en alguna parte...


P: Claro. Hay que pagar igual. Así, por lo menos, cuando acaben, tienen algo suyo.

M: Sí, y tienen que meterse ya. 23 años él, 25 ella. Si no se meten ahora y se esperan un poco no van a tener una casa en su vida. Eso, o la van a acabar pagando sus nietos. 

Reacción de hija:

Anda, ¿debería darme por aludida?
H: Bueno, tampoco es eso...¿no?

M: Sí es eso sí. Si quieren tener una casa, tiene que ser ya. Qué se van a meter, ¿con 28 o 30 años?

That hurts...

Ante esto, hija decide retirarse de la conversación con la mayor cantidad de dignidad que consigue reunir, que no es mucha.

Es decir, haciendo la croqueta. 


Ojalá cualquier parecido con la realidad fuese pura coincidencia.

Retales musicales: Je veux - Zaz




Esta canción me da bastantes buenas vibraciones, aunque últimamente es difícil que yo vibre bien (vaya semanita de mal humor llevo...), pero oye, esto siempre ayuda un poco.  Es la canción que he enviado hoy en los #VersosParaTodxs , espero que a la destinataria le siente tan bien como a mí. 

martes, 9 de abril de 2013

Diario de una opositora: Espiral de negatividad.

Este post va a ser algo reiterativo. Tiene bastante que ver con otro post que escribí, en el que decía que dudaba de todo.Así que, podéis saltaros todo el rollo, en serio. Esto es más un desahogo que otra cosa.

Hay que ver cómo cambia la actitud de uno respecto de eso de las oposiciones entre el antes y el durante. Me imagino que el después supondrá otro cambio gordo, claro. 

Antes de empezar, e incluso al principio, la verdad es que lo veía todo bastante asequible. Al fin y al cabo soy una persona a la que no le ha ido mal en los estudios, de hecho me he desenvuelto bastante bien. Además, tenía la motivación de que este era el camino que tenía que tomar si quería dedicarme a lo que es mi pasión, la enseñanza de la filosofía.

Ahora... Ahora solo veo complicaciones la mayor parte del tiempo. Me torturo con cosas bastante estúpidas. Por ejemplo, la elaboración de los temas. Yo tomé la opción de redactar los temas con una extensión que pudiese permitirme escribir en dos horas, esto es, entre 8 y 12 páginas manuscritas, con letra pequeñita y llenando bien el folio, así que al pasarlo a limpio, con sus márgenes, una letra más "real", y demás, supongo que ocuparán algo más todos.  Esa opción que en principio me parecía buenísima, ya me causa problemas y quebraderos de cabeza, aunque, en el fondo, tomé esa decisión, creo que está justificada y voy a ser coherente con ella. Quizá intente añadir algo a los temas más cortos cuando empiece a estudiarlos. Pero luego está el contenido en sí. Los temas los estoy preparando yo misma. Preparar un tema de oposiciones no puede ser más difícil que un trabajo de la carrera, ¿verdad? Si he conseguido hacer los trabajos de la carrera, un tema de oposiciones debe ser pan comido para mí. Y sin embargo, no hago más que dudar de si están bien hechos. De si he dicho lo que tenía que decir, de si lo que digo está bien dicho, ... Me parece que lo estoy haciendo fatal, y luego... cuando leo los temas, tampoco se me ocurre cómo podría mejorarlos.  La falta de criterio es un problema muy puñetero, porque no soy capaz de valorar más o menos objetivamente mi trabajo. Me ha pasado mucho. La última vez en el trabajo de fin de máster, que pensaba que era mediocre, una cosa para pasar el trámite, y al final no resultó tan mal.  En fin, que es una mierda. Porque durante la vida académica tenemos guías, evaluaciones, algo a lo que atenernos, lo cual a mí me ha ayudado a contener ese vicio que tengo de infravalorar todo lo que hago. Y ahora... la prueba está al final, cuando si has hecho algo mal ya no tiene remedio. Esto me genera mucha ansiedad, la verdad :(

Vamos, que todo esto ya os lo he contado.  

Ahora, además, empiezan las experiencias. Y oye, conozco gente que sacó plaza a la primera -pocos, pero es que tampoco conozco muchos opositores-, pero al final, a saber por qué, pesan más las opiniones de los que no. Quizá porque lo suyo es lo más normal. Hoy justo estuve hablando con una prima mía. MI PRIMA, en mayúsculas, con la que crecí, la que me enseñó a leer antes de ir al cole, la que me utilizó como "cobaya" para sus trabajos de Magisterio. De la que se me pegó el gusto por la enseñanza, supongo. Y estaba...desilusionada. Lleva 9 años de opositora - y eso que me dijeron que no se puede ser opositor perenne- y aún sin plaza. Eso sí, trabaja desde hace 5, más o menos continuadamente, que algo es algo. Pero ha perdido la esperanza de conseguir la plaza. Me ha contado las distintas oposiciones, y sus resultados. Cinco oposiciones, dos no las preparó bien, me ha contado, otra aprobó la primera fase, pero falló en la encerrona, y las otras dos, ambas partes aprobadas, y sin plaza. Una de ellas con muy buenas notas, un diez incluído. Me ha dicho muchas cosas que me han dejado un poco hecha polvo, por si no estaba yo bastante mal ya... También es cierto que me ha dicho que luego no es para tanto, que el ambiente da confianza a la hora de la verdad, y que los que vamos a oposición por primera vez nos ponemos el listón mucho más alto de lo que en realidad son las cosas.  Pero me he quedado con lo malo.

Estoy metida en una espiral de negatividad horrorosa que no me ayuda para nada. Y me impide disfrutar de mis pequeños logros. Por ejemplo, estoy a punto de alcanzar mi primera meta. Creo que ya os dije que mi apuesta fuerte iba a ser a la historia de la filosofía, y que esos 25 temas eran mi mínimo para ir a las oposiciones si se celebraban este año. Bien, en vistas a que no se iban a celebrar, me relajé un poco, y además, entre mudanzas y líos, he tenido un parón de casi dos meses, pero hoy mismo he acabado el tema 70, así que ya llevo 24 temas redactados. Me falta uno: La filosofía de fin de siglo: hermenéutica y posmodernidad. Ale. Voy a estar unos días ausente, pero a la vuelta me pongo con él y acabo con esa parte. Habré alcanzado mi primera meta, mi mínimo. Y sin embargo, lo que pienso es que para el año que viene cambiarán el temario, o que quitarán la asignatura, o que vendrá un apocalipsis zombie y se comerán mi cerebro, jugoso, lleno de conceptos y teorías.  :(

Empiezo a temerme y a sospechar que estas cosas no son fruto del estudio de las oposiciones, o al menos no del todo. Empiezo a sospechar que cuando estaba en Valencia encaraba este trago de otra manera. Empiezo a creer que la tranquilidad que he ganado al volver al pueblo se contrarresta con la negatividad constante de mi estado de ánimo. Y que al final, como dice mi paisano José Mota, las gallinas que entran por las que salen.  O peor.

lunes, 8 de abril de 2013

Poema: Conviértete en mí.

Como el mundo está un poco revuelto y yo, con él, ando más o menos en lo mismo, le voy  a copiar la idea a Perri y os voy a dejar un poemilla, en versión audio, para quien quiera oírlo, y en versión escrita para quien prefiera leerlo. Aprovecho para recordaros que, si queréis poner poesía, o música, o algo de magia en vuestra vida, podéis echar un ojo a la iniciativa #VersosParaTodxs :)





Conviértete en mí
La noche nos queda lejos,
tan lejos que sólo nos roza
y tus manos se hallan a kilómetros,
tantos, que casi acarician mis pechos.
El fuego de tus labios
apenas lo siento, sólo me quema
y de tu cuerpo sólo noto
sobre mí, un peso liviano.
Para que escuche tu voz
todavía hace falta que susurres
y de tus profundos ojos
aprecio sólo los reflejos.

Acércate más.
Más cerca te quiero.

Que nos envuelva la noche,
y que te apriete en mi pecho,
y que me abrasen tus labios,
y que me aprese tu cuerpo,
y que para oír tu voz
me baste oír el silencio,
y que a través de tus ojos
pueda ver tus pensamientos.

Conviértete, amor, en mí.
Así de cerca te quiero.



PS: Bettie Pathway es mi seudónimo :) No es que tenga doble personalidad. Tengo más de dos, pero no todas se llaman Bettie, eso sería ridículo :P jaja

domingo, 7 de abril de 2013

La bicicleta

Tengo un problema con las bicicletas. Ojalá ese fuese mi único problema. Mejor lo digo de otra manera: uno de mis tantos problemas tiene que ver con las bicicletas. Me daba bastante miedo montar en bici, y la verdad es que odiaba ese miedo, porque las bicicletas me parecen algo súper romántico, con encanto, con magia. No sé. Será por las películas...


O por las series...


La cuestión es que me encantan las bicicletas, sobre todo las antiguas.

Además, tengo recuerdos muy bonitos asociados a la bicicleta: mi padre, mi hermano y yo, bicicletas pequeñas de segunda mano, con ruedines; aprender a pedalear por el patio de casa, salir a la calle en bici por primera vez, el vértigo que daba coger velocidad, el orgullo de ir quitando un ruedín, y luego el otro; pedalear sintiendo a mi padre detrás hasta que, por fin, cogí el impulso suficiente para avanzar sola... No sé, quizá también sea por las películas, pero me parece que el momento de aprender a ir en bici es muy emotivo. Al menos el mío lo recuerdo así.

De pequeña tuve unas cuantas bicicletas. Todas de segunda mano, eso sí. Unos amigos de mis padres, de Valencia, que iban mejor de dinero, solían regalarnos cosas que ya no usaban: cosas de decoración para la casa, juguetes -tenía un montón de barriguitas que me regalaron, hasta un armario y vestiditos, ¡me encantaban!-, y bicicletas.  Mi padre nos las  ponía a punto y ¡ale!, a rodar. Mi hermano empezó con una bicicleta azul con sillín largo, de esos  que ahora vuelven a estar de moda, que era la envidia de todos los niños. Yo, con una bicicleta de paseo roja que me encantaba, aunque se me quedó pequeña pronto.

¿Y qué pasó? No sé cuántos años tendría. ¿Diez, quizá? Por ahí.  Estaba yo dando vueltas con una bici naranja muy molona, porque me encantaba ir en bici. Al llegar a casa, di la vuelta a la manzana, con tan mala suerte que en una ligera bajada, al ir a frenar, pillé un poco de gravilla, y con la velocidad que llevaba, perdí el equilibrio y me caí. Arrastré el lado derecho del cuerpo un buen trecho, así como la cara. El cuerpo, al llevar ropa, no salió mal parado del todo: rasguños, más o menos profundos, pero vamos, nada extraño en un niño. Pero mi cara quedó más o menos así:




Vale, quizá exagero un poco, pero creedme cuando os digo que toda la parte derecha de mi cara era una herida. Las vecinas que estaban en la calle me recogieron y avisaron a mis padres, que me entraron en casa y me limpiaron las heridas antes de llevarme al médico. Una vez que el médico comprobó que no había trozos de gravilla ni nada en las heridas, recomendó a mis padres que me fuesen curando, sin más. No había nada de qué preocuparse.

Pero a mí me dolía todo. Sobre todo la mandíbula y el oído derecho, que se habían inflamado por el golpe. No podía masticar, no podía tragar, no podía casi ni hablar. Por no decir que si me reía o gesticulaba, me tiraban todas las heridas. Pues justamente ese día era San Miguel, una fiesta -antaño al menos- bastante celebrada en mi pueblo, y hacían una de esas paellas gigantes para todo el pueblo en el campo. A mí me encantaba esa paella, pero no pude comer, ya que me moría de dolor al masticar. Vamos, en realidad no pude ni jugar, porque con el dolor de oído me mareaba si me movía un poco rápido. La bicicleta de las narices me aguó la fiesta, pero bien.

Y le cogí miedo. Después de eso he cogido la bici alguna vez, pero contada. Y por Valencia, alguna vez pensé en moverme con las bicicletas públicas, pero como he presenciado un par de atropellos a ciclistas, no había muchas ganas de intentarlo. 

Pero ahora vuelvo al pueblo y me apetece volver a ir en bici para ir a hacer los recados, o para ir a echar las cartas al buzón. Y, ¿por qué no? Para pasaearme alguna vez por los caminos, y perderme -espero que no literalmente XD. Así que pregunté a mi padre si conocía a alguien que tuviese una bicicleta de paseo por ahí muerta de risa, ya que en casa hay una bici de montaña, pero a mí no me gustan esas bicicletas, aparte de que me resultan incómodas. Por no decir que esa suele usarla mi padre en verano para ir a la huerta y demás. Al día siguiente, mi padre ya había localizado una: la esposa de un amigo suyo tuvo un percance parecido al mío y no volvió a coger la bicicleta. Así que esta tarde he estado limpiándola un poco, pues llevaba mucho tiempo parada, mi padre le ha dado aire, y ahora solo queda hacerle algún pequeño ajuste. 

Os presento mi bici (en usufructo):


Está viejita, un poco abandonada, y tiene secuelas de la caída que tuvo su primera dueña, pero la verdad, a mí me gusta así. Casi más que si fuese nueva. Me parece una bici maravillosa :) No hace falta mucho para ilusionarme, ¿véis?

El último adiós

¿Cómo se despide uno definitivamente de la persona que ama? Quizá se prepara una cena con sus platos favoritos, regada con un buen vino, un vino caro. Probablemente se intente decir todo lo que esa persona ha significado en nuestra vida, con dificultad. Y al final, puede que se aproveche para hacer, por última vez, algo especial: ver una película, escuchar una ópera, leer juntos. Seguro que hay lágrimas.

Y después, hasta el final, juntos, atar los nudos el uno del otro, intercambiarlos, como signo de un nuevo compromiso, de un último compromiso: saltar a la de tres. 



No pretendo frivolizar, nada más lejos. Es solo que esta noticia me ha dejado un poco hecha polvo, un poco pensativa...O un mucho. Tres muertes más. Continúa el recuento de víctimas. Como dice Jack, ¿aún dudamos de que esto es una guerra?

viernes, 5 de abril de 2013

Etiquetas.

En nuestra cultura nos empeñamos en etiquetarlo todo. Tanto es así que nos cuesta horrores cambiar el sistema de etiquetado y mejor no hablamos de vivir sin etiquetas. Recuerdo un debate en la facultad. La profesora nos hablaba de lo pobre que es la clasificación dicotómica de los géneros asociada al sexo y de la poca relevancia que tiene en realidad. "¿Qué nos aporta saber si una persona es mujer u hombre?", decía. La mayor parte de la clase no entendía lo que estaba diciendo, y a mí me pareció chocante también. Continuó hablando: "Y esa obsesión por conocer el sexo de un bebé incluso antes de que haya nacido...Como si el sexo fuese lo más importante, como si tuviese alguna relevancia, después de todo...", continuó diciendo. En ese momento, alguien protestó, diciendo que eso que decía no tenía sentido...que cómo íbamos a vivir sin esas categorías, pero cuando la profesora preguntó por qué decía aquello, nadie supo aportar un argumento medio convincente.  Después nos relató que tuvo conocimiento, por una amiga médica, de una escena tremenda que montó una familia al completo en el hospital cuando le dijeron que el bebé que habían tenido era intersexual, diciendo que era poco menos que un monstruo y exigiendo que le hiciesen lo que le tuviesen que hacer para que fuese chico o chica. Cada vez que lo pienso lo veo más claro...sí que es verdad que se le da demasiada importancia a unas categorías que, en realidad, no tienen tanta, no añaden tanto. 

Pues como ese caso, muchos más. Lo peor de las categorías es que vienen con una definición atada, claro. "Macho: dícese de aquel animal con órganos reproductores masculinos", "Hembra: dícese de aquel animal con órganos reproductores femeninos". Estas definiciones parecen simples, pero en general, las etiquetas vienen con definiciones mucho más complejas, traen con ellas muchos requisitos que cumplir. Y generan expectativas. Si etiquetas tan simples como macho y hembra se nos quedan apretadas a veces, qué no pasará con otras...

De un tiempo a esta parte tengo muchos problemas con las etiquetas, porque no me identifico con ellas, con sus definiciones, y por ello, me quedo "desetiquetada" y me siento incómoda.  Ya os hablé de lo incómoda que me sentía con la etiqueta "filósofa", hasta con la etiqueta "especialista en filosofía", y con todas las similares. Hasta empiezo a sentirme rara con la etiqueta "profesora de filosofía".Siento, y sé, que no entro en el estándar de la etiqueta y no es solo una percepción subjetiva. Y esto, en ocasiones, me atormenta bastante. También me queda mal la etiqueta "joven" ya, aunque por suerte es tan evidente que no cumplo con el estereotipo de "joven" que casi nadie me la atribuye. Me pican las etiquetas "inteligente" y "responsable", no entiendo por qué a veces me cuelgan la etiqueta "culta",  me quedan muy grandes etiquetas como "trabajadora" o "perseverante". Extraño poder volver a ponerme la etiqueta "independiente", pero de verdad y de una vez por todas, y me gustaría haber llevado alguna vez la etiqueta "valiente" o merecer la etiqueta "buena persona". 

Pero, ya os digo, últimamente las etiquetas no me traen más que quebraderos de cabeza, malos ratos y malestar.  Y, aún así, cuesta tanto, es tan incómodo, estar desetiquetada...






Para compensar con este post tan "bleg", os dejo un enlace a un post de Perri en el que incluye un audio-relato de cosecha propia precioso. Ale.

jueves, 4 de abril de 2013

Podcast: Liebster Award

Aquí tenéis un montón de cosas absolutamente chorras e irrelevantes sobre mí. Podéis dar las gracias a Srta. Palomo por haberme nominado. La idea de daros la tabarra de viva voz es mía. xD






Os dejo las preguntas, por si a alguien le apetece contestarlas :)

1.- ¿Porqué o de dónde viene el nombre de tu blog?

2. - ¿Si no vivieses donde vives, dónde te gustaría vivir?

3.- ¿Cuál es tu momento favorito del día?

4.- ¿Una cita o frase que te encante?

5.- ¿Recuerdas a algún profesor por algo en especial?

6.- ¿Qué película recomiendas como imprescindible?
 
7.- Tu juego preferido cuando eras niñ@...

8.- Tu libro o cuento favorito es...

9.- El color más presente en tu vida es...

10.-¿Momento entrañable?

11.- ¿Recuerdo inolvidable?

12.- ¿Chocolate blanco o negro?

13.- Un olor que no soportes

14.- Un plan perfecto de fin de semana

15.- ¿Algo que te apasione y algo que odies?

16.- ¿Plato/postre favorito?

17.- ¿Algo que te haya sorprendido gratamente en esta semana?

18.- ¿Qué te gusta hacer un domingo cuando te levantas?

19.- Algo estúpido que te haga mucha gracia

20.- Si tuvieses dinero y tiempo infinitos, ¿dónde te gustaría viajar?


¡Nos leemos! :)

miércoles, 3 de abril de 2013

Libro: Rebelión en la granja, de George Orwell


Este suele ser uno de esos libros que te recomiendan leer antes de morir. Bueno, no sé qué opinión me merecen esas listas, pero el caso es que este libro estaba desde hace tiempo en mi lista de libros para leer. 1984 es uno de mis libros favoritos, disfruté muchísimo leyendo, y me parece una maravilla. De hecho, también me rondó por la cabeza hacer el Trabajo de Fin de Máster sobre él. Pero el profesor que tutorizaba mi trabajo me dijo que 1984 ya no tenía mucho que aportar. Una muestra de que ser profesor no te exime de estar equivocado, porque yo creo que tiene mucho, pero mucho que decir. ¿O quizá la equivocada seré yo? En resumen, que animada por lo mucho que me gusta 1984 y por lo poco que sé de Orwel, me lancé, que ya tocaba.

¿De qué va el libro?

Pues el título es bastante clarificador. Los animales de la granja de los Jones se sublevan, consiguen expulsar a los humanos de la misma y empiezan a gestionarla: animales trabajando para animales, y no para humanos. Pero es más difícil mantener el espíritu de una revolución que encenderlo.

Hablando del libro...

El libro me ha gustado, me parece entretenido y ameno. Es muy breve, además. En él se narra la evolución de ese régimen instaurado por los animales, apoyado en el "Animalismo", con sus mandamientos correspondientes. Desde mi medio-ignorancia, he podido descubrir en la narración la historia de los inicios de la URSS, hasta identificando -no sé si acertada o erróneamente- a algún personaje con su cerdo correspondiente. Y esta narración es claramente crítica, muy crítica, satírica, y muy directa a la deriva que fue tomando el régimen soviético hasta dar en el stalinismo. 

Leer el libro a la luz del prólogo -eso que se escribe al final, se pone al principio del libro y no se lee ni al principio ni al final- es todavía más interesante. En él, Orwell cuenta como rechazaron muchas veces publicar el libro porque no está bien hablar de los desmanes de la URSS.  El prólogo se titula "La libertad de prensa" y hace hincapié en lo difícil que es hacer pública, o más bien, publicada, una opinión distinta a la comunmente aceptada, por lo que el término información queda bastante desvirtuado. Lo más grave, comenta Orwell, no es la censura gubernamental, sino la censura que los propios medios de información ejercen, lo que él llama "cobardía intelectual", y que considera que es el mayor enemigo de la libertad de expresión y pensamiento.  Y creo que no le falta razón. 

No está de más ser consciente de la tolerancia, y hasta defensa, de regímenes supuestamente democráticos, supuestamente defensores de los derechos humanos, supuestamente muchas cosas, con regímenes que no son ni democráticos, ni defienden los derechos humanos, ni muchas otras cosas. Que luego salen según qué relaciones y según qué cosas y nos echamos las manos a la cabeza. Hay que tener los ojos bien abiertos, amiguitos. Y no contentarse con buenas intenciones, que de ellas está empedrado el camino al infierno...

Os dejo un trocito...
"Doce voces gritaban enfurecidas, y eran todas iguales. No había duda de la transformación ocurrida en las caras de los cerdos. Los animales asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro. "

Ahora estoy otra vez ante la misma duda... Aunque creo que seguiré con el cuarto libro de la saga de Harry Potter. Pensaba leer Las ventajas de ser un marginado, pero creo que lo dejaré para después, para intercalarlo entre este libro de Harry Potter y el siguiente. Lo que yo decía, me haré una fan de Harry Potter ahora, a mis 25... :P

martes, 2 de abril de 2013

Sucesos paranormales.



Queridos amigos, hoy, en Cuarto Cuaderno de Retales vamos a hablar del extraño suceso que acaeció a una Licenciada en Filosofía, un suceso inquietante, a la par que esperanzador, que nos hace cuestionarnos, una vez más, sobre la posibilidad de vida inteligente en un más allá quizá más cercano de lo que pensamos.

El misterio decidió aparecerse ante gente normal, en un pueblo pequeño sin nada especial, o eso se cree, pues en sus calles todavía hay quien dice oír gritos de dolor que provienen de un gran incendio. Pero eso es otra historia. Este suceso tuvo lugar en una mañana, ya de por sí extraña. Diversas fuentes confirman que hacía sol, pero también frío, y que había una lluvia intermitente que no llegaba a mojar el suelo. El clima ya anticipaba que fenómenos extraños iban a tener lugar.

La protagonista de nuestra historia entro en un establecimiento, acompañada de su madre. Tuvo la conversación rutinaria con una señora:

- Qué, Bettie, ¿estás de vacaciones?

-No, me he venido aquí.

- ¿Acabaste tus estudios?

- Sí.

- ¿Qué estudiaste?

Se mascaba la tragedia. Sentía el peso de la cruz que todos los que están ligados a los estudios de Filosofía tienen que llevar, antes, durante y después de entrar a la carrera. La respuesta oportuna a la pregunta anteriormente formulada era: Filosofía, a lo que solía seguir la contrarréplica: ¿Inglesa? Entonces, el "filósofo" no sabe qué decir, cómo explicarse. Normalmente se resignan a decir: "No, Filosofía a secas". En otras ocasiones, dejándose llevar por cierto espíritu pagano y burlón contestan: "Inglesa, alemana, italiana, francesa, ...  y hasta española". Pero algunos han intentado enfrentarse a ese momento valientemente, intentando dar explicaciones. Ese episodio de tensión y angustia es tan intenso que ha quedado registrado en diversas psicofonías. 

Así que la protagonista de nuestra historia contestó: "Filosofía", y esperó la contrarréplica usual. Pero, queridos televidentes lectores, esta no llegó. La señora en cuestión contestó, dirigiéndose a la madre de nuestra protagonista:

- ¡Vaya! ¡Tienes una filósofa en casa!


¿Qué extrañas fuerzas operaron en este encuentro? ¿Quién era verdaderamente esa señora? ¿Era realmente humana? ¿Provenía de otra realidad? ¿Sería, quizá, uno de esos seres extraños que acostumbran a leer de vez en cuando algo que no sean revistas? Los allí presentes, entre ellos nuestra protagonista, no han sido capaces de responder a estas preguntas.


En fin. Esto me ha pasado esta mañana. Creo que es la primera vez desde que estoy en el pueblo que contesto a alguien lo que he estudiado y no me salta con un "¿Inglesa?" o se queda con cara de que le estoy hablando en chino. Un suceso paranormal, verdaderamente. 



PD: Este post habría sido perfecto para un podcast, conmigo poniendo voz IkerJimentezsca. Otra vez será. :P

PD2: Esta anécdota es tan anecdótica que eso de la "filosofía inglesa" tiene hasta grupo de facebook. Y con más de mil seguidores. Ahí es nada.

lunes, 1 de abril de 2013

Pero...¿a vosotros quién os ha votado?

El otro día estaba viendo un "debate", muy entrecomillado, y por llamarlo de alguna manera, sobre el tema de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), los escraches y demás. Lo cierto es que yo, que  era bastante aficionada a las tertulias políticas, estoy empezando a desencantarme de ellas, pues la altura de las mismas es poca tirando a ninguna. Hablando claro: algunas se han convertido en un Sálvame cualquiera, y otras van camino de ello. 



El caso es que allí estaba Ada Colau junto al asesor jurídico de la PAH, haciendo frente a lo que les cayese, defendiendo lo que ellos creen que es justo. Frente a ellos pusieron a un concejal del PP en el País Vasco, Carlos García, que la verdad, no sé de qué nave espacial se había bajado. Digo esto porque empezó a decir que los de la PAH eran "antisistemas profesionales" y otras lindezas por el estilo, como que el movimiento anti-desahucios estaba copado por elementos antisistema y filo-etarras. Tengo algunas preguntas. Para ser antisistema profesional, ¿dónde hay que apuntarse? Porque si es profesional, es porque te pagan, ¿no? ¿Hay que colegiarse o algo? ¿Hacer algún cursillo? De verdad, me da la risa. No sé en qué mundo viven estos seres. 



Pero la madre del cordero llegó con el potentísimo argumento que da título a este post. Cuando Colau, con una corrección y un saber estar enormes, defendía las medidas de mínimos de la Iniciativa Legislativa Popular, a saber 1. Dación en pago retroactiva, 2. Alquiler social y 3. Paralización de los desahucios, este señor le espetó algo así como:

- ¿A vosotros quién os ha votado? Porque tendréis millón y medio de firmas, pero el PP tiene 11 millones de votos.

Y se quedó tan contento. No sé por dónde empezar, así que si esto acaba siendo un caos, espero que sepáis disculparme. 

Por empezar por algún sitio... Es evidente que casi 11 millones de votos son muchos votos y que dan cierta legitimidad. Eso sí, con condiciones. Si te votan casi 11 millones de personas con un programa, estás legitimado para tomar las medidas de ese programa. Incluso podría perdonarse que tomases alguna medida no contemplada en el mismo pero que se hace urgente, por lo que sea. Pero macho, que hagas justamente lo contrario de lo que dices en el programa es a) echarle mucho morro y b) perder la legitimidad. Si el PP quiere seguir sacando pecho a costa de sus votantes, lo que debería hacer es convocar elecciones y ver qué ocurre.

Y luego, ¿qué pasa? ¿Que solo pueden hablar ellos? Me resulta gracioso que aquellos colectivos que acusaban a movimientos como el 15M  de querer "secuestrar la democracia", de querer moldearla a su gusto, hagan justamente eso: secuestrar la democracia y quedársela para ellos. Porque, amiguitos, si no os han votado, chapáis la boca y punto. Y si tenéis algo que expresar, el procedimiento es el siguiente: lo apuntáis en un papelito para que no se os olvide, y lo manifestáis con vuestro voto en las próximas elecciones. Mientras tanto, entre "fiesta de la democracia" y "fiesta de la democracia", a ejercer de mayoría silenciosa, que es lo que toca. 



En este punto está meridianamente claro que el régimen político, más que una democracia, es una "sobrecracia" (en más de un sentido) y una partitocracia: votas a un partido y el partido que gana, manda, independientemente de lo que prometiese o no hacer. Ese régimen se parece a una democracia en que se vota, y ya.  Nuestros "representantes" rechazan y ningunean una y otra vez y de manera vehemente a la sociedad civil, algo que en este país estaba perdido en combate y que nos hacía mucha, pero que mucha falta. ¿De qué tienen miedo? La democracia es el gobierno del pueblo -claro, como a los del PP las lenguas clásicas les sobran, eso no lo saben- y el pueblo somos todos. Bien, ellos son nuestros representantes, pero precisamente por eso tienen que tener los oídos abiertos y dispuestos a escuchar lo que la ciudadanía tiene que decir, para representarla de la mejor manera posible.  Pero, ¡qué va! Eso de expresar la opinión para que nuestros "representantes" la oigan es acoso, es violencia, es coacción, es terrorismo. 


En fin, aquí acabo mi reflexión sobre este fantástico argumento para desprestigiar a cualquier movimiento ciudadano. Eso sí, úsese con precaución, porque si el partido votado es el contrario, los votos no tienen la misma legitimidad. 

En definitiva, que se creen que somos tontos. Y yo a veces, también lo creo.

 


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...