domingo, 3 de marzo de 2013

Cambiar para que algo cambie.

Uno de mis escritores favoritos es Neil Gaiman, así que, para estar medio al día de sus cosas, le sigo en Twitter. No es que haga mucho caso, la verdad. Pero ahí está. Anoche twitteó algo así como: "Más de nosecuantas personas han visto ya el video de Amanda". Se refería a Amanda Palmer, su compañera sentimental. No sé por qué, hice click en el enlace y me dispuse a ver este video. Entre otras cosas, porque no era muy largo. Y porque las TED Talks son uno de mis métodos favoritos para practicar el listening y hacía mucho que no escuchaba ninguna.


En el video Amanda Palmer habla de sus inicios artísticos como estatua humana. De sus primeros pasos en el mundo de la música. De sus giras. De cómo confía en la gente. De cómo se queda a dormir en el sofá de fans, ... Es una pena que la charla todavía no tenga subtítulos en español, pero os animo a que le déis un vistazo, creo que se entiende bien. Y me pareció muy interesante.

El quid de la cuestión en el vídeo parece ser el tema de pagar por la música. Ella, en lugar de hacer a la gente pagar por la música, prefiere "dejarles" pagar por ella. Y se sitúa en una posición alternativa de la industria musical, como el crowfunding. En definitiva: pedir ayuda. Bajar del mundo del estrellato, ponerse al nivel de la gente, mirarla a los ojos, literal y metafóricamente, confiar en ellos, y pedir ayuda.  Ella lo compara con sus inicios como estatua humana.  Y sí, quizá sea parecido.Pero defiende que cuando te pones "cara a cara" con la gente, y les pides ayuda, cuando les ves y ellos te ven, están dispuestos a ayudarte. De verdad me parece una charla preciosa.

Y me hizo pensar. Me hizo pensar en la mierda de sociedad que estamos creando entre todos. Porque me parece bastante propio de una sociedad de mierda que la gente pase hambre o se quede en la calle, o se suicide antes de pedir ayuda. Y me parece bastante propio de una sociedad de mierda que, sean cuales sean las calamidades que ocurran, haya quien no las vea. 

Creo que hay una diferencia bien grande entre la sociedad tal y como es, y lo que debería ser una comunidad. Estamos en un punto tan individualista... Lo bueno es para nosotros, sí, pero también lo malo. Bueno, visto así, al menos somos coherentes. 

Supongo que tras esa actitud hay parte de ese miedo, y de esa vergüenza que Amanda Palmer nombra en su video. Pedir ayuda nos hace sentir vulnerables, y reconocer que no estamos bien nos hace sentir vergüenza. Porque no confiamos los unos en los otros. Porque no nos miramos cara a cara. Porque no nos vemos. 

Hace un par de días un conocido recogió de la calle a un anciano, conocido suyo. El hombre se había quedado en la calle por una serie de circunstancias que desconozco porque no ha querido que este chico las cuente. Este chico, por otra parte, es un parado de larga -larguísima- duración, que sobrevive con lo mínimo. Pero aún así, y sin saber muy bien cómo se las iban a arreglar, lo recogió y se lo llevó a su casa. Quizá pasarían hambre ambos, pero por lo menos ese señor tendría un techo.  Hoy este chico reflexionaba sobre esto mismo: sobre el hecho de que la gente no pide ayuda, no cuenta, no habla. Y eso hace que la gente no ayude, no comprenda, no escuche. Es un círculo vicioso. 

Es cierto que hay algo que está cambiando. Allá están los miembros de la PAH o de STOP Desahucios, donde hace falta, por ejemplo. Jugándose el tipo para ayudar a la gente. Acudiendo a las llamadas. Pero claro, hay que hacer esas llamadas, ponerse delante de alguien y reconocer que necesitas ayuda. 

El otro día me dí cuenta de un fenómeno curioso. Hemos pasado de los programas que sorteaban pisos en Benidorm o la Manga a otro tipo de shows televisivos. Volvemos a la época de las telemaratones para ayudar a la gente necesitada. No me parece mal, pero me parece triste que extraños de la otra punta del país sean los que ayuden a alguien cuando esa persona estará rodeada de gente en su pueblo, en su barrio, en su ciudad. ¿Nos es más fácil que otros pidan ayuda por nosotros? ¿Nos es más fácil ayudar a alguien sin mirarle a los ojos? ¿Es más fácil dar un dinero y olvidarnos del tema que preocuparnos realmente por alguien con rostro? No lo sé, no tengo ni idea.

Lo que sí creo, lo que extraigo de la charla de Amanda Palmer, de ciertos movimientos que se están dando ahora mismo en la sociedad civil, y de la experiencia de este conocido mío es que, si queremos que el mundo cambie, tenemos que empezar cambiando nosotros. Y uno de los cambios necesarios supone volver a confiar, volver a tejer lazos, volver a mirar a la gente a los ojos. Aprender, de nuevo, a decir "por favor" y "gracias", o "¿qué necesitas?" y "no hay de qué". 


19 comentarios :

  1. ¡Ah, Bettie! Qué hermoso post...

    No soporto las manifestaciones o la verborrea que hasta hace no mucho hablaba de "ser solidario" mencionando a los de lejos ¿y los de cerca? ¿Es que el que está sin techo en la esquina de al lado importa menos que los que viven en el continente vecino? Pues sí... Lamentablemente sí...

    Yo lo he visto todo el tiempo cuando he mirado. Al que ignora a quien pide un bocadillo, pero ingresa donativos en cuentas bancarias que anuncian organizaciones varias. ¿De verdad eso les hace dormir mejor? Ya han colaborado...

    En fin, soy de la misma opinión que se desprende del post. El mundo cambiará cuando nosotros cambiemos. Pero en muchas más cosas que en esto, Bettie, hemos de cambiar nuestra manera de actuar, pero también nuestra manera de "ver"...

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    1. Desde luego. Tenemos una ceguera selectiva tremenda. Y yo a veces puedo llegar a entenderlo, porque verlo todo supone sentirlo todo y a veces eso nos sobrepasa. Necesitamos muchos cambios, sí.

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  2. Yo no me entero del vídeo, soy muy cazurra XDDDDD si le ponen subtítulos avísame :D
    Me ha encantado la entrada que lo sepas ♥ es que me encanta como te expresas y cuentas las cosas.
    Te voy a contar lo que me pasó ayer, que lo puse por twitter ya pero así más amplio.
    Entré al Lidl rápida como una gacela en busca de los moldes para magdalenas, los que van 12 para hornear. Ya tengo uno, pero me interesa otro para la segunda horneada y que los otros se enfríen.
    Llegué y solo quedaban 2! cogí uno y me fui al otro lado del pasillo. Vi que una mujer lo tenía en la mano el último, pero no se decidía. Justo donde estaba escuché al padre de familia decirle a la mujer: pero porque coges el grande, si hay de los pequeños para las magdalenas. Me giro, veo que la mujer deja el molde y se va. Voy yo y les digo: pues si lo queréis id rápido que solo queda uno.
    Va el hombre a buscarlo y le digo a la mujer: llegué yo y solo quedaban 2, se los han ventilado.
    Llegó el hombre con el molde y me dijeron gracias por segunda vez.
    Es una tontería, pero yo me sentí feliz de haberles avisado de que solo quedaba uno y que lo hubieran podido conseguir.
    Luego al salir, había una mujer pidiendo dinero. Estaba toda tapada con guantes, gorro y bufanda. La cabeza agachada de vergüenza por tener que recurrir a eso. Como volvimos al BonArea y ya ahí me dieron cambio, le dejé 3€.
    Por su físico, vestimenta y actitud la vi una mujer corriente que había llegado a la situación límite.
    Sí, podría haber hecho más e___e pero bueno mejor eso que nada creo yo.

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    1. Hay que ayudar a los demás en lo que esté en nuestra mano. ¿A coger el último molde de magdalenas? Pues bien. Y si tienes 3 euros para dar, pues bien. Pero yo siempre que veo a alguien en esa situación me pregunto: ¿no tienen familia? ¿amigos? ¿vecinos? ¿Nadie puede echarle una mano a esa persona? No sé. Estas cosas me ponen muy triste y me hacen sentir desamparada, ¿sabes? Le he dado muchas vueltas a esto últimamente...

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    2. Imagino que habrá casos que no tendrán familia, amigos, vecinos... o que sí los tienen pero o no saben nada o no les han querido ayudar.
      Yo creo que muchas ocasiones no se pide ayuda por vergüenza, por decepcionar, por miedo...
      Se parece bastante con el tema de alcohol, como fue en mí caso. Claro que había familia, pero en lugar de ayudar metían más mierda, no le daban importancia o pensaban que era lo que se merecía.
      Hay mucha gente mala y egoísta e___e
      Solo con decirte que mi abuela, ayudaba a la vecina y en cambio a nosotros no movía un dedo (vivíamos todos en el mismo edificio).

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    3. pF... es que yo no entiendo eso, como hay genteq ue se conmueve con desgracias de gente lejana, y luego las de gente cercana le son ajenas o indiferentes :(

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  3. En Andalucía hay un programa que derrocha solidaridad. Se llama "Tiene Arreglo" y se te saltan las lágrimas de ver la de gente que hay necesitando cosas, aunque sean mínimas

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    1. Hay mucha gente pasando necesidades de lo más variadas, sí: comida, libros o material escolar para los peques, calefacción, facturas... u.u'

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  4. Tienes toda la razón, aunque todavía quedan personas cercanas, familias unidas y vecinos solidarios, pocos pero los hay. Yo tampoco entiendo la indiferencia al prójimo que abunda, pero al final hasta se te pega.
    En mi familia hay unos tíos míos pasándolas canutas y todos sus hermanos, incluida mi madre, se han puesto de acuerdo para darles una cantidad de dinero al mes. Supongo que para otras familias será algo inusual pero para nosotros es lo más normal y lo que debería ser en todos los casos. Yo la verdad es que no entiendo como hemos llegado a esto, falta humanidad.

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    1. Es que si todos los que estamos alrededor de alguien que lo necesita ponemos un pequeño granito de arena, para nosotros no deja de ser un granito de arena, pero para esa persona se hace un montón bien grande.

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  5. Yo creo que hay solidaridad. Lo creo en serio. Y no hablo de la solidaridad de limosna. Sino de la de querer cambiar cosas. Ahora, también sigue habiendo mucho hijo de puta, (y perdonadme la palabra) sigue habiendo mucho: incompetente, mentiroso, manipulador, miserable, ladrón, por encima de toda esa gente que quiere el bien común.
    Hay mucha gente que debería estar hace mucho tiempo en la más absoluta indigencia social y profesional y sin embargo están en la cima. Lo peor es que es responsabilidad nuestra que se mantengan.

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    1. Estoy de acuerdo contigo en ambas cosas. Estoy segura d que hay gente que quiere ayudar. Pero claro, es también lo otro: hay que pedir ayuda. Creo que no hay falta de solidaridad en realidad. Hay un poco de falta de comunicación. En cuanto a los ladrones, incompententes, mentirosos... parece un mal endémico de este país nuestro, ¿eh? Yo ya cuando sale algo nuevo, ni me sorprendo.

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    2. Sí, hay que pedir ayuda. Y lo de la falta de comunicación también es verdad.

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  6. Me quedo con tu último párrafo.

    Lo peor de todo es que cuando la cosa mejore nos olvidaremos del sentimiento de humildad, de la necesidad de los otros, etc. Estoy casi segura. Es un círculo vicioso.

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    1. Yo espero que no. Es más, creo que no. Que hay cosas que no se olvidan en la vida. Que se aprenden para siempre. Pero claro, hay que aprenderlas antes. O no sé. Yo que sé.

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    2. Yo también albergo esperanza, pero aquí estamos, en una crisis económica y ética, peor que la de los años 30... y gobernando el PP por castigar al PSOE. No se yo...

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    3. No, si desde luego, si nos ponemos a analizar lo que hay, no da para muchas esperanzas...

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  7. Every cloud has a silver lining, no?? :)) Gracias por el TED, Bettie. Besos.

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    1. So dice la gente esa que habla raro. En inglés o algo así xD ;) De nada Lya :D

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