jueves, 12 de diciembre de 2013

Bobos cantarines.

Ayer escribí un post por el que algunx de vosotrxs me ha felicitado. Hay quien me dice que le ha gustado y hay quien me dice que se siente identificado. Bueno, si así es, creo que se trata de una buena señal. 

Aunque me alegro de que os haya gustado el cuentecillo, he de confesar que el post no tiene demasiado mérito: es casi una historia real. Un poco adornada, con una pizca de esto por aquí y de aquello por allá, pero la historia no me pertenece. Soy una ladrona de momentos, tengo que reconocerlo. Pero me parece una historia bastante ilustrativa y por eso tuve que contarla.

Me recuerda a una canción que me gusta mucho: Make your own kind of music, de Mama Cass Elliot. Seguro que la habéis escuchado alguna vez. 


Efectivamente, aunque no deberían, nos dicen que hay una única canción que merezca la pena cantar. Que hay que cantar como Dios manda, que se diría por aquí. Y uno de los versos de esa canción dice que tienes que llegar lo más alto o lejos posible en la vida. Nada que objetar a esa afirmación. A lo que sí se puede objetar es a lo que se entiende por llegar lejos. Cuando pienso en estos temas siempre me acuerdo de cierta dependienta a la que no dejan de decirle que podría ser mucho más, con lo lista que parece. Supongo que se sienten autorizados a juzgar que no ha llegado lejos en la vida y, por ende, a imponer su vara de medir. Pero, aunque no la conozco mucho, tengo la sensación de que esta chica es feliz. Feliz de verdad. Y aún así, parece ser que no ha llegado lo suficientemente alto en la vida. ¡Cuántos quisieran! Porque no parece lista, lo es. Porque es feliz. Y porque tiene la valentía necesaria para vivir a su manera.

Con ese verso en la mente, los que cantan la misma canción a coro se empeñan en sentenciar que cada quien está en un lugar porque fracasó al intentar seguir subiendo. Y se sienten superiores y dignos de juzgarle, claro, sin pensar siquiera que cada quien tiene sus razones para hacer lo que hace y elegir lo que elige. Incluso dejar de subir.  Al menos, todos aquellos que hacen su propia música y no se dejan llevar por los pasos de baile de los demás. 

Cantad vuestra propia canción, bailadla a vuestra manera, aunque lo hagáis solos. Probablemente os tachen de bobos más de una vez. ¡Pero ojalá hubiese más de esos bobos por el mundo!

13 comentarios :

  1. Cuando alguien me dice eso de "donde quiero llegar en la vida" no sé, pero me vienen a la cabeza tres palabras: "complejo de inferioridad".

    Es de valientes vivir como uno quiere y no como está establecido.

    Un saludo

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  2. Pues yo coincido contigo. Uno debe ser feliz, no importa en qué puesto de trabajo esté. No es importante el trabajo que se realiza, lo que es importante es ser feliz con ese trabajo y sobre todo, SER BUENA PERSONA. Da igual que hayas llegado a lo "más alto". ¿De qué vale ser Director General de X si has dejado desatendida a tu familia, no conoces a tus hijos y te has perdido los mejores años de tu vida? ¿De qué vale ser "lo más" a nivel laboral si luego eres una persona mezquina y ruin que nadie quiere tener cerca y que nadie echará de menos cuando no esté?

    Tendemos a cometer el error de juzgar y encasillar a las personas por el puesto de trabajo que ocupan ¡y eso no puede ser así! La mujer de la limpieza tiene la misma dignidad en su trabajo que el albañil, el director de banco, el profesor o el dependiente de la ferretería ¡o así debería ser! Y cuidado, que no "malignizo" a los puestos altos. Si es lo que querían hacer, si son buenas personas, si se sienten plenos en su vida, entonces es que era lo que tenían que hacer. Todos ocupamos un lugar, arriba o abajo, todos somos necesarios el director y el peón. Eso es lo que hay que tener claro...

    No se mide el valor de una persona por a dónde ha llegado en lo laboral, sino cuánto ha crecido como persona. Deberíamos inculcarle eso a los niños y no usar una vara de medir que diga que no son nada ni nadie sin un "buen" trabajo...

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    1. ¡Y PUNTO! XD

      No se mide la distancia que recorres en la vida por el dinero que tienes, o el trabajo que ocupas, o... De hecho, creo que nadie puede medir la distancia que otro ha recorrido en su vida.

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  3. El objetivo de vivir es ser feliz, haciendo lo que hagas, feliz con lo poco o mucho que tengas, y esto no es resignación, es poner intensidad en lugar de cantidad, eficacia en lugar de competitividad, y sueños en el hueco de la envidia, disfrutar a cada paso y con cada progreso. Es mi sincera opinión.

    Saludos

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    1. Muy bien resumido, Marinela. Y luchar por lo que quieres, eso también es vivir. Pero por lo que tú quieres, no por lo que se supone que debes querer :)

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  4. Clkaro que si Bettie, no se puede ser feliz si el camino es impuesto, y no lo elegimos nosotras...

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    1. Así es. Lo malo es que a veces hay quien se da cuenta demasiado tarde...

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  5. No he leído aún la otra entrada xDDD
    Pues la canción no la había escuchado e_e
    Algo así me dijeron varios profesores a mí en el ciclo, que porque no había hecho el de grado superior. Se pusieron un poco pesados, pero jolín, yo quería hacer ese! porque tengas posibilidades de hacer el otro, ya lo tienes que hacer a la fuerza? si son diferentes T_T
    Algo así me pasó en Estética, por hacer caso y hacer el de más rango, me jodí y no hice lo que quería hacer realmente.
    Ains, que cada uno elija lo que le haga más feliz y que dejen en paz a los demás ¬¬

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    1. Tú lo has vivido en carne propia más de una vez, y estoy segura de que has aprendido la lección :)

      Muá.

      PD: ¿En serio NUNCA habías oído esa canción? Si sale en series y eso xD Es bastante mítica.

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  6. Nuestro camino es nuestro, el que no nos quiera acompañar que no estorbe

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¡Adelante! Deja tu retal :)

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