jueves, 6 de marzo de 2014

Muchos tonos de gris (y de otros colores)


Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy monótono; la duda es apasionante. - Oscar Wilde


Soy de esas personas que siempre tienen un pero que añadir a casi cualquier cosa. Para mí la realidad es algo complejo. Hasta las cosas simples no suelen ser tan simples como parecen.

Antes de seguir, para no crear falsas expectativas, diré que este es un post de lo que la filosofía me ha enseñado. O lo que he aprendido yo de ella, como queráis. Así que podéis abandonar el barco si os apetece.

Si le preguntan a alguien que qué ha aprendido en su carrera, la respuesta parece obvia. En mi caso, la respuesta sería: filosofía. Pero no. Si alguien me pregunta qué he aprendido durante los cinco años que estuve en la facultad, no responderé filosofía. A pesar de haber sido buena estudiante, o mejor dicho, de tener buenas notas, no me considero una persona que sabe mucho de la materia. De hecho, y hasta me avergüenza decirlo, cuando charlo con colegas me doy cuenta de lo poco, de lo poquísimo que sé. En lo que se refiere a conocimientos filosóficos soy bastante desastre, para qué vamos a decir otra cosa. 

Por suerte hoy en día la información es accesible y si quiero aprender o recordar algo basta con buscar una fuente fiable y ponerme a estudiarlo. Aunque me avergüence no saber tanto como otras personas, es un problema menor. Lo que yo he aprendido de cinco años leyendo filosofía sin parar es algo, creo, más importante y más difícil de conseguir. 

Sé que alguna vez os he dicho que soy una persona insoportable cuando se trata de debatir sobre cualquier cosa, porque suelo ver en la realidad tonos que otros no ven. Así, cuando alguien defiende de manera acérrima una postura y ataca otra, lo que yo tiendo a hacer es equilibrar la balanza y mostrar que la cosa no está tan clara. Sí, sí, lo que yo hago, básicamente, es joder al personal, hacer que duden, meter la inseguridad en su sistema. No pasa siempre, claro, hay cosas que tengo más claras. Pero son pocas.

No siempre he sido así. Recuerdo que cuando estaba en el instituto tenía todo clarísimo y que, cuando tocaba debatir, bien en clase de Religión, bien en Filosofía, era temible. Las palabra no es mía, sino de una profesora que se maravillaba de la firmeza de mis convicciones y de lo segura que me sentía de mis argumentos. Con los años de estudios he ido perdiendo esa firmeza para adoptar una actitud muy diferente: escepticismo, sospecha, duda. Estoy convencida de que tiene que ver con que he leído tantas teorías, tantas opiniones, y tan bien fundamentadas y argumentadas que me he dado cuenta de que decidirse por una sola y despreciar, sin más, el resto, supone perder mucho.

Soy consciente de que en el mundo en el que vivimos esto me priva de muchas cosas. Seamos sinceros: en este mundo lo verdaderamente útil es abrazarse a una convicción y dejarse llevar hacia donde sea que esa convicción vaya. Si no, que se lo pregunten a los políticos que hacen carrera de las juventudes de un partido y nunca se cuestionan nada, ni siquiera cuando su propio partido cambia de postura de un día para otro. También he aprendido a vivir con el reproche de que no me comprometo con nada. Y probablemente sea así, no me comprometo con nada en exceso porque, una vez que te comprometes, dudar parece un crimen imperdonable, y yo no puedo dejar de hacerlo. Pero me gusta ser así. He aprendido a tomar como un cumplido eso de que le doy demasiadas vueltas a todo y lo de que siempre le encuentro el quinto pie al gato (porque tres es fácil encontrárselos, si tiene cuatro :S). Me alegro de ver el mundo en infinitos tonos de gris y de otros colores y de tener la capacidad de escapar de la opinión mayoritaria y de lo políticamente correcto parar mirar desde otra perspectiva.  Probablemente no me sea útil. Pero yo creo que es lo más valioso que he aprendido de la filosofía.



Y vosotrxs, ¿qué es lo más importante que habéis aprendido de vuestros estudios? Tengo curiosidad por saber si os ha pasado algo parecido :)

Hoy estoy... hecha un plátano
Y estoy escuchando... Thoughts Of A Dying Atheist - Muse

12 comentarios :

  1. Menos es mas.

    Eso es lo mejor que aprendí en 5 (mas uno por gilipollas) años en bellas artes.

    Y lo de que le des muchas vueltas a todo :) es parte de tu encanto ;)

    Te amo, Pesiosidá <3

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si te lo hubiesen dicho antes, tu abuela se habría ahorrado un disgusto con el dibujo xD

      Eliminar
    2. Vaya que si, pobrecica mía U.U


      ;)

      Eliminar
  2. Pues yo en mis estudios (Derecho) aprendí mucho, muchísimo, de todo, menos lo que se supone que tenía que aprender. Y doy gracias, porque precisamente esa parte nunca fue mi favorita (juicios, etc). Aprendí historia, filosofía, política, normas fiscales, derecho canónico y eclesiástico, derecho internacional, economía, aprendí a escribir, a desarrollar temas, a estudiar, a razonar, me maravillé ante lo preciosamente arcaicos que pueden ser algunos artículos del Código Civil, por ejemplo, escuché a profesores contar partes de la historia de España que vivieron en primera persona... en fin, que no pudo ser mejor. Bendito sea el plan antiguo y la obcecación de la facultad más antigua de la universidad más antigua en mantenerlo hasta que no les quedó más remedio. Ahora todo es más esquemático, más destinado a lo que supuestamente tiene que ser: los juicios, la abogacía, etc. Antes, al menos esa es mi sensación, abría la mente de los alumnos y les daba más posibilidades de futuro...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Se tiende a la especialización y es una penica. Pero bueno. Que vivan los aprendizajes colaterales XDDD

      PD: ains, estudiar en Salamanca....<3

      Eliminar
    2. http://www.youtube.com/watch?v=vz8RnWnqbZc

      Eliminar
  3. Aprendí muchísimo, y me quedó una cosa clara: no quería enseñar inglés el resto de mi vida (estudié filología inglesa). Muchas de las cosas que aprendí las uso a diario en el trabajo. Otras las he olvidado, claro, sobre todo lo referente al inglés, que lo leo, lo entiendo, pero lo hablo más bien poco, lo cual me da mucha rabia.

    Besos.

    Por cierto, estoy viendo True Detective, y me he acordado de ti. No me digas por qué, asociaciones ilógicas relacionadas con la filosofía. Dale una oportunidad a un capítulo si tienes tiempo y ganas, a ver qué te parece.

    También estoy viendo Masters of sex. Pero aún no tengo criterio, porque llevo tres o cuatro capítulos solamente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vi en el blog de Lia, mi gurú de series, que hablaba de True Detective. Voy a tener que darle un intento cuando tenga una época de "sequía de series", que a mí todas las series se me acaban a la vez XD

      ¡Gracias por la recomendación, profe!

      Eliminar
  4. ¿Pero tú crees que eso de ver los tonos es cosa de la carrera o de la vida?
    Los políticos no se agarran a ninguna convicción,al menos los de ahora, la mayoría, se agarran a unas ansias de poder y mando, pero la convicción es lo de menos, de hecho, posiblemente sean ellos quien más varían la propia, puesto que su pensamiento no vale de nada, si quieren estar y seguir dentro de esa rueda de poder, tienen que creer lo que les manden, puede que creer que deben creer lo que les manden sean su convicción inamovible. Pero tarde o temprano salen de esa rueda y entonces lo sueltan todo. Es que los políticos no son muy buen ejemplo.
    Todos creemos que vemos el mundo objetivamente, no creo que haya nadie que piense que igual no está siendo muy razonable con su pensamiento. Es a eso a lo que te refieres tú? No se...yo en algunas cuestiones es que tengo claro lo que pienso, sin más. Lo tengo claro. Eso sí, la vida me ha ayudado a formar según qué ideas o ideologías. Y hay otra cosas en las que puedo cambiar de opinión, o ser capaz de dejarme convencer...Ver los matices, intento verlos siempre, y tener opinión propia, pero también a veces intento imponerme.
    En la carrera, aunque yo siempre digo que no aprendí nada, aprendí un montón. Yo antes de empezarla no tenía ni idea de Imagen y Sonido, pero ni idea. Y cuando salí de allí sabía muchas cosas. No me cundió tanto como a otros compañeros, Alejandro Amenábar, por ejemplo, pero es que él, seguro que en la carrera si que no aprendió nada. Al menos comparado con todo lo que aprendí yo.
    Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Fuiste compi de Amenábar? Madre mía, qué nivel, Maribel XDDD Yo estoy segura de que un día veré en la tele, o en los periódicos, o en alguna librería, el nombre de algún compañero de esos que no sacaban tan buenas notas. Segurísima vaya.

      En mi caso creo que ha sido la carrera. Más que nada porque era cuando estudiaba o leía cuando me iba dando cuenta de que cosas que yo veía clarisíssísísisísimas, ... pues no las veía tan claras luego de leer o estudiar un poco sobre el tema. No es que haya que estudiar filosofía para aprender esto, claro, hay quien lo aprende en el día a día. Pero yo dudo que lo hubiese hecho, no sé. O quizá sí. ¡Nunca lo sabremos! jaja

      Pero bueno, ya que no aprendí demasiada filosofía, esto me consuela. :P

      Muá :)

      Eliminar
  5. ¿De mi carrera? Que cada uno hace las cosas como mejor ve, toma aprendizaje.

    Pongo un ejemplo, y es que ante una herida poquisísimas veces he encontrado a dos personas que hagan la cura de igual forma y utilicen los mismos productos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Cada maestrillo tiene su librillo, dicen. Pues no iba a ser menos en la enfermería, ¿no? jaja

      Eliminar

¡Adelante! Deja tu retal :)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...