domingo, 9 de marzo de 2014

Máquinas de escribir.

Os he contado muchas veces lo mucho que me gusta escribir a mano. Especialmente las cartas. No concibo una carta escrita a ordenador e impresa. Vamos, siendo sincera, me parece lo más cutre del universo. 

Pero haría una excepción, sí. Podría cambiar una carta escrita a mano por una carta escrita a máquina. No a máquina eléctrica, sino de las de siempre. Son unos artilugios que me fascinan, por eso la historia de Sira Quiroga me capturó desde el primer momento: una máquina de escribir era el detonador de la historia. Supongo que estas máquinas me trasladan a otra época. El sonido seco de las teclas al golpear el papel, el carro al desplacarse, el "cling" al cambiar de línea,... Me hablan de otros tiempos en los que tener un título de mecanografía era una gran oportunidad para una señorita. La oportunidad de trabajar como secretaria, cosa que era lo máximo a lo que una mujer podía aspirar. 




Yo tengo el título de mecanografía, con diploma y todo. Aprendí con el célebre "Método caballero de mecanografía al tacto". Jack alucina cada vez que habla conmigo, yo le contesto, y sigo tecleando en el ordenador sin perder el hilo de la conversación y sin mirar a las teclas. No es muy útil, pero sí bastante impresionante. He de reconocer que no seguir el método al pie de la letra me provocó un defecto: siempre golpeo el espaciador con el pulgar de la mano izquierda.


Mi primer contacto con estas máquinas maravillosas fue una OLIVETTI STUDIO 46 azul. Eran las máquinas que había en la academia. Echo de menos el sonido de, no sé, quizá treinta o cuarenta máquinas de escribir sin parar, es un recuerdo de mi infancia que guardo con bastante ternura.


Recuerdo también el sonido de las tres OLIVETTI LÍNEA 98, unas máquinas de escribir más grandes, en las que podías ponerte cuando ya dominabas perfectamente el funcionamiento de la máquina de escribir, esto es, a partir del 2º libro del "Método Caballero" (eran tres). 


Son preciosas. Un día tendré un rincón mío, en el que poner mis libros, mis plumas y mis cuadernos. Y en ese rincón habrá una máquina de escribir. Tiene que haberla. Es un capricho que llevo reprimiendo mucho tiempo.






El momento llegará. Y con él mi máquina de escribir. Además, nadie puede negar que es el complemento perfecto para mi personalidad de chica antigua o, como se dice ahora, vintage.



Hoy estoy... nostálgica
Y estoy escuchando... Solo quien ama vuela - Joan Manuel Serrat

20 comentarios :

  1. Además, que un escritor sin máquina de escribir no es escritor DE VERDAD... no? ;)

    http://www.youtube.com/watch?v=4ohE2e7le-Y

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    1. Claro. Eso es asín.

      Aunque yo nunca sea escritora. Ni guionista. Ni nada de nada XD

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  2. Vaya, yo también tengo el título de meca y aprendí con la Oliveti línea 98, una tortura para mis deditos, ay todavía lo recuerdo.

    No llegué a tener muchas pulsaciones, pero no me arrepiento de haberme enseñado porque ahora escribo más deprisa XD

    Además antes de tener mi primer ordenador tuve una máquina de escribir eléctrica, que ahora no sé por donde anda y mi abuelo tenía una de carro (no recuerdo de que marca).

    También soy vintage XD

    Aunque la verdad prefiero escribir con ordenador, de lo contrario gastaría demasiados folios :)

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    1. Uhm, yo también tuve una eléctrica, pero era una caca. Primero por las letras repes. Y luego por la tinta: la gastaba como un rayo. Las de carro podías rebobinar la tinta infinitamente casi xD Fui un poco idiota por no comprarme una normal, pero claro, no tenía ni idea en ese momento.

      Lo de la tortura no lo recordaba, pero mira, me he acordado ahora, de las heridas que me hacía a veces debajo de las uñas, porque se me quedaban los dedos atrapados entre la tecla de debajo y la de arriba XDDD

      Hombre, hoy en día escribir con máquina es... un poco fastidio. El ordenador te permite cambiar, cortar, pegar, mover...Pero hay veces que apetece utilizar estas cosas tan pasadas de moda :P

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  3. De pequeña tuve una (ahora andará por el desván). Me la regaló mi madre y era fucsia, de Barbie.Nunca llegué a escribir nada importante con ella, pero me divertía pulsar las teclas y ver como las varillas se movían para escribir las palabras.

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    1. Es hipnotizante ver cómo se mueve las varillas. A mí me encantaba :)

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  4. Mi abuelo me regaló para la comunión una máquina de escribir gigantesca. Los dedos se me colaban entre las teclas y me hacía bastante daño, había que pulsar muy muy fuerte para que funcionase. Venía en una maleta de cuero marrón y pesaba un quintal. Es el mejor regalo que me han hecho nunca. Aprendí a escribir aunque no recuerdo con qué método. Aunque antes de ir a clase ya jugaba con la máquina en casa a que era escritora, inventaba mis propios cuentos y los ilustraba por la parte trasera del folio xDDD
    También tengo vicios: en mi caso pulso la barra espaciadora con el pulgar derecho. Además mi máquina tenía la tecla de la tilde en otro sitio y aunque llevo muchos más años escribiendo a ordenador, aún no he podido quitarme el vicio y tengo que mirar dónde está la tecla.
    Automatizamos tanto tanto que, los que aprendimos a escribir a máquina, cuando nos equivocamos no podemos retroceder y corregir sólo una letra sino que, normalmente, tendemos a borrar la línea entera hasta llegar al error xDDD
    Hace unos meses vengo rondando el traerme la máquina a mi piso, aunque no sabría dónde ponerla (los pisos de alquiler y su mezcla de estilos en el mobiliario... tú sabes)

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    1. JAJAJAJAJAJA, qué cierto lo de borrar toda la línea XD No he conseguido quitarme esa manía del todo, por favor XD

      Lo de los espaciadores tiene una explicación: yo tengo el lado derecho del selebro, y tu el izquierdo. Y por eso usamos pulgares contrarios. XDDDD

      Jo, qué molongosidad. Y sí, pillarse los dedos hacía pupa xD

      <3

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  5. Yo tengo esos libros por casa y tuve una Olivetti (de mi padre) que no sé por dónde andará y que era mi juguete favorito desde siempre. No la habré aporreado veces y no me habré creído veces alguien importante mientras escribía cualquier chorrada... Ay!!! Eso sí, nunca aprendí bien mecanografía, una pena....

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    1. Tampoco es algo imprescindible la mecanografía hoy en día. He visto secretarias escribir con dos dedicos, y tan panchas. Y yo ahí, machacándome con las pulsaciones. Que era yo una máquina de hacer pulsaciones, con mi vicio y todo xDDD

      Ains. Qué bonico todo. Ya me habría gustado a mí tener una máquina de escribir para jugar...:P

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  6. Ohhh, me veo reflejada en tus palabras, tambien aprendi con el método caballero, en mi academia también había un montón de máquinas OLIVETTI 46 y algunas OLIVETTI 98, las amadas por todos, jejeje.
    En casa tenemos una OLIVETTI 98 que yo me empeño en llevar al trastero porque en casa no pinta nada, y mi padre en volver a colocar en casa, porque según él, lo que escribe con esa máquina nunca se borra y no como con el ordenador, jejejeje.
    Me ha encantado!!!! Besitos

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    1. Jajajaja, sí, las 98 eran las deseadas por todos, xDDD Nosotros corríamos para cogerlas. Y para coges las Olivetti de letra más pequeña, que era más fácil justificar las cartas con ellas XDDD

      Una máquina de escribir siempre está bien en una casa. Yo estoy con tu padre en esto xD

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  7. En mi casa teníamos una y algunos trabajos del colegio los llegué a escribir ahí, jeje. Nunca aprendí mecanografía, pero ya he chateado tanto que casi escribo sin mirar las teclas del ordenador (soy así, me gusta mucho hablar aunque sea por internet, jajaja).
    Por cierto, ahora entiendo más el comentario que me dejaste por la máquina de escribir rosa :P
    Bsitoss

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    1. Jajajajaja, mis obsesiones, que me acompañan allá donde vaya, incluídos los blogs que comento xD

      Yo llegue a escribir trabajos a máquina, pero en una eléctrica. Y quedaban cucos, pero la experiencia no era la misma XD

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  8. mi primera máquina de escribir fue una Remington de las de carrete bicolor. Cómo me gustaba escribir con ella! Más de una década me acompañó. Después llegó una Canon electrónica y se acabó la magia... de ahí a la impresora fue cuestión de meses

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    1. Jajajaja, es que las máquinas eléctricas no tenían ese encanto. ¡Jo! Lo del carrete bicolor era lo más. :P

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  9. Aff! cuántos recuerdos! yo también tuve una olivetti studio 46, me la compré con lo que obtuve trabajando durante un verano y adquirí el mismo título, ja ja ja! Saludos.

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    1. Hay más mecanógrafos por ahí de los que yo pensaba... :P jaja

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  10. Por aquí otra con título y todo, sólo que me pusieron notable en vez de sobresaliente para mi nota y la de mi primo fuera la misma, en fins...

    Mi máquina también era una OLIVETTI STUDIO

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    1. Pues vaya. Yo tengo un notable y dos sobresalientes en mi título xD :D

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