domingo, 26 de octubre de 2014

Dona sangre.


Si no sois nuevos por aquí sabréis que tengo un pánico insano y gigante a las agujas y que lo paso fatal cuando tienen que hacerme un análisis o cualquier cosa parecida. Pero, a pesar de todo, soy donante de sangre.

Me hice donante en la universidad. Un día salía de clase y me encontré el hall de la universidad lleno de camillas, algunas de ellas ocupadas por gente donando sangre. Casi me da un parraque. Yo me iba a mi casa, pero no sé cómo, eché a correr agitando los bracitos hacia una mesa:

- Para donar sangre, ¿qué hay que hacer?

La pareja que había allí me sonrió de oreja a oreja. Recuerdo que pensé "putos vampiros". Rellené unos papelitos, me hicieron unas preguntas sobre contactos de riesgo, estancia en países tropicales, tatuajes, tratamientos médicos, operaciones,... Y luego me mandaron a otra mesa a que me tomasen la tensión y me hiciesen una prueba. Ahí me llevé el primer pinchazo: en el dedo. Ouch. 

Nota: también me preguntaron mi peso. Y mola, porque cuando vas a donar sangre nadie te dice que estás gorda. Si lo piensan, se lo callan. xDDD

Pues nada, acabé la entrevista y pruebas previas y me mandaron con una enfermera que estaba ociosa. Me tumbé en la camilla y la mujer, muy observadora, me dijo:

-¿Estás bien?

Y yo le conté que no, que me daba muchísimo miedo que me pinchasen y que me ponía histérica. Entonces ella me hizo la rosca:

-Entonces tienes el doble de mérito.

Yo sonreí y aparté la vista. Apenas noté el pinchazo y la donación acabó súper rápido. ¡Además me dieron la merienda! (Y descubrí cuál era mi grupo sanguíneo)



Desde ese momento doné muchas veces y donar sangre me ayudó bastante a quitarme el miedo a las agujas, porque allí siempre me pincharon muy bien.

Hace tres días doné sangre aquí. Es mi segunda donación de sangre desde que me volví, pues tuve que hacerme donante de sangre de nuevo. La primera vez fue regular, pero esta vez ha sido un poco penosa: salí de allí con dos pinchazos, los dos brazos condolidos, y un hematoma que todavía me dura. Al menos conseguí donar sangre... 

La enfermera que me atendió me dijo:

-Sí que tienes mérito. Venir a donar conforme tienes las venas (¿?¿?) y dándote miedo...

Nunca he tenido problemas con mis venas, o casi nunca. No sé. Ni corta ni perezosa le pregunté que si las venas encogían con los lavados, por saberlo.

La cuestión es que, a pesar de todo, dono sangre y pienso seguir haciéndolo. Los de aquí son unos siesos, y en la carta en la que te avisan de que van a venir a chuparte la sangre solo te ponen la fecha, la hora y el lugar. En Valencia la carta se abría con una frase del tipo: "Con tu última donación hemos podido tratar a X pacientes, gracias". Y sería verdad o sería mentira, pero eso te anima. 

Esa frase es la que recuerdo cuando recibo la carta, para doblegar al miedo. Me imagino a la gente que puede estar recibiendo mi sangre y recuerdo a amigos y conocidos que han necesitado una transfusión. Y entonces pienso que es un rato, aunque sea un mal rato, pero que los efectos de mi acción pueden durar mucho tiempo.

Campaña institucional de la Generalitat Valenciana para fomentar las donaciones de sangre. Hay que reconocer que lo hacen bien.

Pues nada, eso es todo. El objetivo de este post es invitaros a que la próxima vez que veáis un bus para donar sangre, o que acudan a vuestro pueblo, os paréis y os informéis, al menos. Merece la pena. Y os lo dice alguien que ha tenido que esperar tres días a que se le pase un poco el mal trago para escribir este post :P


Hoy estoy... parlanchina
Y estoy escuchando... Breaking my own heart - Duffy

16 comentarios :

  1. Ole mi Super-Chica! Henchido me tienes de orgullo... POR TODO!!! XD


    Te amo, Peque <3

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    1. :) También es verdad que, por el disgusto, me he mimao un poquito estos días XD

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  2. Fantástico post ! Yo también soy donante y odio las agujas (bueno, seamos francos...¿hay alguien tan masoquista para que disfrute con un pinchazo ? Jajajaja....). Al acabar, a pesar del pequeño dolor que has sentido, te sientes bien contigo misma, por colaborar con una buena causa y además, por si hay alguien que no lo sepa, renovar la sangre del organismo es saludable y en pocas horas, recuperas todo lo que te han quitado.
    Besos !

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    1. Es verdad, luego te sientes muy bien, no solo por la buena acción, sino porque has superado una de tus barreras. :)

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  3. Ay,ay,ay...Lo tengo pendiente y prometido a mi misma hace tiempo. Tengo que hacerlo sí. Y tienes mucho mérito ,claro que sí.

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    1. Si me viérais no diríais lo mismo xDDDDD Nada de estoicismo y firmeza ni nada. Lo hago, pero sin honor ninguno xD

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  4. ¡Valiente! ¡Sí, señor! Tienes toda mi admiración...
    A mí me pasa un poco lo contrario. No le tengo ningún miedo a las agujas. Es más, cuando me voy a hacer un análisis de sangre tengo que estar mirando (incluso cuando era niña). Pero nunca he ido a donar sangre, a pesar de querer hacerlo desde hace muchos años.
    Cuando era jovencita, no podía porque casi no daba el peso (apenas llegaba a los 50 kilos). Luego no podía porque estaba tomando medicación. Ahora no tengo excusa... La próxima vez que vea el autobús de las donaciones, me subo.
    Besos

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  5. Por qué no salen mis comentarioooooooos???

    Que decía que a mí no me dan miedo las agujas y aún no soy donante, ERGO: NO TENGO PERDÓN.

    Tengo que acercarme al hospital, hombre ya.

    Lía (desde el curro y trolleada por Google)

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    1. Jajajaja.

      Pues muy bien, señorita Lia. Me alegro de que vayas a hacerte donante :D

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  6. Pues sí que eres valiente, Bettie!!! A mi no es que me de miedo, es que mis venas se rompen cada vez que me pinchan (la primera vez que me paso, ya era adulta, me acojoné, salió un chorro disparado de sangre propio de una peli de cafres adolescentes donde acaban todos muertos) Y mira que aviso cada vez que voy a una analítica, pero más de uno me ha salido con eso de "eso es que te pincharon mal" hasta que el chorrito sale...

    En fin, que nunca me atrevo a donar, esta pendiente en mi lista desde que tengo uso de razón... (Me hice donante de órganos, que está también muy bien, pero es que no me atrevo, no...) Pero me has hecho volver a pensar ello, así que habrá que ponerle solución pronto!!!

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    1. ARG. A mí me da un algo si me pasa eso :/ Hombre, creo que es una buena razón para no donar.

      Mi hematoma en el brazo -que sigue ahí, y durará varios días más- también empieza a parecerme una buena razón para no donar, no creas XDDD ¡Qué escabechina! :/ jaja

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  7. GRACIAS,gracias,gracias,estaría mucho rato dándote las gracias,es algo tan necesario Bettie,mil gracias por hacerlo.Y ya sabes mi truco,yo,que soy igual para ésto de los pinchazos,uf...no mirar,hablar mucho que eso distrae la mente,pensar en cosas bonitas que te relajen..y respirar profundo.Besinos preciosa.

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    1. Uf. Uf. Yo hablo por los codos y todo, menuda serenata les meto a las pobres enfermeras XDDD

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  8. Importante es donar, pero también el donde. Es mejor donar en hospitales directamente o en buses que sean de la Comunidad en la que se resida, no de Cruz Roja, que hacen negocio con las donaciones. Las venden a los hospitales y se pagan con dinero publico, por lo tanto, en verdad, pagamos por lo que donamos a la Cruz Roja. Antes no lo hacían, pero por lo visto, desde no sé cuando -el dinero manda- están vendiendo las donaciones de sangre.

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    1. Aquí, por suerte, no ha llegado ese negocio. Estas cosas las gestionan las hermandades de donante de sangre y el personal que viene es del SESCAM. :) Pero sí, es importante.

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