martes, 22 de octubre de 2013

De tontos y listos. (#NoALaLOMCE)


Los seres humanos crecemos, nos desarrollamos a diferentes ritmos. Los que son padres o ven crecer a los niños lo saben: un niño habla por los codos enseguida, mientras otro apenas balbucea; a la misma edad, un niño es muy responsable mientras a otro le cuesta hacer muchas cosas por sí mismo. Esto ocurre en muchos aspectos de la vida y durante buena parte de ella, por no decir casi toda: el síndrome de Peter Pan existe. 

Los maestros y los profesores lo saben bien. Yo, en el poquísimo tiempo que he estado en las aulas, he podido comprobarlo. En una misma clase, con chicos y chicas de edades muy similares, había niveles de madurez muy distintos en varios sentidos: emocional, cognitivo, ... De hecho, la profesora con la que estuve trabajando me comentó el caso concreto de una de las chicas, repetidora, que no parecía ella misma:

- El año pasado era totalmente irresponsable, todo le daba igual, no trabajaba ni aunque se lo recetase el médico,... Y las notas, ni te cuento. ¡Y ahora mírala! Es la que más participa de la clase, siempre tiene preguntas, propuestas, dudas, aportaciones,... ¡Y va de sobresaliente en sobresaliente!

Las personas pasan por muchas fases, pueden cambiar en periodos de tiempo muy cortos. Especialmente en los primeros años, durante la infancia y la adolescencia. Es difícil decir cómo va a ser el chico que hoy tenemos en nuestra clase dentro de uno o dos años.  Probablemente la etiqueta que hoy lleva colgada no le pegue para nada en algo de tiempo. 

Una etiqueta que tenemos el vicio de colgar a los chicos y chicas en este país es la de tonto o listo, la de "vale para estudiar" y "no vale para estudiar/es un negado". Si os fijáis bien, apreciaréis que sentencias como "Este chico/a no da para más" son muy comunes. La experiencia me ha enseñado que esas etiquetas no tienen más utilidad que la de, en ocasiones, arruinar la autoestima de los alumnos. 

¿Habéis oído hablar del "efecto Pigmalión"? Viene a decir que las creencias o expectativas que otros tienen sobre nosotros nos influyen de manera significativa. Y yo lo creo. ¿Habría sido yo tan buena estudiante de no ser por las expectativas que mis maestros y profesores tenían? No lo sé, no puedo saberlo. Probablemente no. ¿Cómo puede influir la etiqueta de "tonto" o "negado" en un alumno o alumna? Mucho, imagino, y para mal. ¡Cómo cambia la cosa de que no esperen nada (bueno) de ti a que esperen -y te exijan- lo mejor! Desde luego, esto no es una ley de la naturaleza que vaya a cumplirse siempre, pero...¿no tiene algo de lógica?

Recuerdo con pena las lágrimas de una alumna que, por más que lo intentaba, no llegaba, y que se sentía dejada de la mano de su profesora. "Es que ella cree que soy tonta". Los alumnos saben estas cosas, las perciben, tienen un sexto sentido. Si esa chica, en vez de percibir un "es lo que hay" hubiese percibido un "puedes hacerlo mejor" seguramente esas lágrimas no habrían llegado. Seguramente la cosa habría sido diferente. La etiqueta de tonta le pesaba mucho sumada a la presión de su familia y a lo invisible que se sentía en clase. Debía serlo, porque cuando empezó a llorar la profesora no se dio cuenta...

Y sin embargo, a pesar de lo poco o nada beneficiosas que son algunas, la nueva ley educativa nos conduce a un mundo de etiquetas. A un mundo de tontos y listos. De elegidos, tocados por la gracia, estudiantes dirigidos a la vía académica, y de desgraciados y poco dotados estudiantes dirigidos a la vía de la formación profesional, porque algo hay que hacer con ellos, algún rendimiento tienen que dar en la sociedad, ¿verdad? (Por cierto, una gran contribución al prestigio de la formación profesional convertirlo en el cajón de sastre para todos los que no "dan más de sí".) Desde bien pequeñitos, evaluaciones externas, para ir separando la paja del grano, al tonto del listo. Separar las manzanas de primer categoría del resto. ¿Cómo os hubieseis sentido vosotros si, siendo pequeños -o no tan pequeños- os hubiesen dicho: "tú, con los tontos"?

Conozco algún que otro caso. Una chica dulce, simpática, curiosa, amante de la lectura,... pero que no tenía un rendimiento académico espectacular. Pues bien, cuando acabó su ESO se le dijo que mejor que no intentase hacer Bachillerato, que no valía para ello. Ella, con 16 años, no fue capaz de procesar muy bien el alcance de aquello y cedió. Su sueño era ser maestra de infantil, pero ese era un sueño que se esfumaba. Sin embargo, sus ganas de saber, de aprender, la llevaron a estudiar dos ciclos formativos distintos. Uno de ellos relacionado con la puericultura, el otro con la enfermería. Finalmente, y después del rodeo, ha decidido que nadie debería haberle quitado su sueño y ha empezado a estudiar magisterio de educación infantil. No le va nada mal. Mejor tarde que nunca, sobre todo si se trata de hacer cosas que quieres hacer. Pero me consta que aún guarda amargura, resentimiento hacia aquel profesor que la apartó de su sueño, porque no valía para ello.

También conozco casos de "negados" de los que no se esperaba nada que abandonaron el instituto antes de tener, siquiera, su graduado en ESO y que después han vuelto, que lo han sacado, que han hecho un ciclo formativo y se han convertido en profesionales capaces y estupendos. La vida da muchas vueltas, ¿verdad? 

A veces la época en la que se supone que tenemos que estudiar no es nuestro mejor momento. A veces estamos a otras cosas. O a veces, simplemente, nuestras ganas de aprender están lejos de la escuela. Eso no nos convierte en tontos, en incapaces o en negados. Ni mucho menos. Por eso no puedo estar a favor de una ley que dice que quiere acabar con el abandono escolar, pero cuya herramienta es cribar a los estudiantes, poniendo a los tontos a un lado y a los listos a otro. Como si la nota de un examen fuese un indicativo de inteligencia. Como si la inteligencia fuese lo mismo que la capacidad académica. 


26 comentarios :

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. La cita final de Einstein es perfecta para definir el asunto.

    De verdad que no lo entiendo, el aguante de la sociedad española, porque es que es todo. Y la educación a corto plazo puede que sea el menor de los problemas (sin ser un problema menor) pero como no se ataje tanta desfachatez y falta de criterio de aquí a unos años vamos a ver las consecuencias...

    De todas formas ya sabes que yo soy optimista y pienso que "el san martín de estos cerdos" está por llegar...



    I <3 U BB

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    1. Si estirem tots, ella caurà i molt de temps no pot durar... Segur que tooomba, tomba tomba... :P (es que la acabo de escuchar)

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  3. Qué gran reflexión, felicidades !!
    Es cierto que la etiqueta que te pongan de "tú no vales para estudiar" determina el futuro de muchas personas, que renuncian a un sueño porque alguien ha conseguido que no crean en su capacidad.
    Y es más cierto aún que al actual sistema educativo le interesa que muchos de nosotros nos etiquetemos de igual forma, es bien sabido que a un gobierno le interesa gente con pocos estudios y que sean más fáciles de influenciar...
    Sólo espero que no se salgan con la suya, y que la gente salga a la calle para reclamar un derecho que es de todos.
    Petons !

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    1. Eso espero yo, Vanedis. Que la gente nos movilicemos, y sobre todo, que nos escuchen. Ahí es donde pierdo yo la esperanza. Son muy duros de oído nuestros gobernantes.

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  4. A veces ni siquiera depende de las capacidades del alumno. Depende de su situación personal en ese momento. En mi caso, siempre me han dicho que debería sacar sobresalientes, pero que soy muy vaga. La verdad, mi situación familiar nunca ha acompañado y, aunque no quiera, esto ha influído en mis notas. Hoy en día la cosa no está mucho mejor y
    me sigue costando estudiar. Pero esto no hace que no sea válida. Me acomplejan mis notas porque sé que podrían ser mejores. Pero... cuando las cosas no van bien, todo se complica. Y este tipo de cosas algunos profesores no las tienen en cuenta...

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    1. Exacto. Es que a veces un niño está más por otras cosas. O le cuesta mucho concentrarse, o hay problemas en su familia, o ...¡mil cosas! Los niños son personas, les afectan muchas cosas, como a los adultos. Así que tachar de tonto a alguien simplemente porque no saca buenas notas es un error garrafal.

      Julia, la nota es solo un número. Hay mil maneras mejores de auto-evaluar lo que has aprendido. Estoy segura de que lo sabes.

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  5. Estoy de acuerdo con Julia (y contigo). Creo que se deberían reforzar los contenidos y dar más valor al esfuerzo personal, que se dejó muy de la mano de dios con leyes anteriores, pero lo de que etiqueten por un momento puntual en tu vida, no es razonable. Somos complejos, emocionales y en la adolescencia solemos estar hechos un lío. Yo, por ejemplo, decidí estudiar lo que estudié porque la facultad estaba cerca de la estación de autobuses. Vale, no fue solo por eso pero sí que fue una razón que influyó bastante, sobre todo cuando unos años antes ponía esa esa carrera la última en mi lista de "qué voy a estudiar". O sea, que si ahora pudiera volver en el tiempo, daría de leches (muchas) a mi yo de 18 años.

    Y conozco mucha gente que en el instituto eran de sobresaliente y al llegar a la carrera se desinflaron y a la inversa. Y gente que en el instituto eran lo peor de lo peor, y ahora son los más respetables del pueblo. Yo misma tuve una malísima época en el instituto, que me costó repetir un curso. Creo que simplemente no sabía estudiar porque en el colegio nunca tuve necesidad de hacerlo para salir adelante (sin grandes florituras). Pero el instituto era otra cosa y noté mucho cambiar. Luego me recuperé, para sorpresa hasta de mi misma, y no volví a saber lo que era estudiar en verano.

    Creo que hay buscar vías de motivación para los chicos, porque suele fallar eso. Por lo que sea, pero muchas veces les falta implicación y ganas. Tal vez sea la diferencia generacional entre profesores no nativos digitales y estos chavales de ahora que han nacido en la era de internet y demás.

    En fin, que me enrollo. Muá!

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    1. Bueno, antes los profesores no eran nativos digitales, y los alumnos tampoco, y el problema seguía existiendo. xD

      Si en la adolescencia estás hecho un lío y te trastocan estas etiquetas, imagínate el chaval que desde pequeñajo, desde primaria, lo viene oyendo... u.u'

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  6. Tengo una amiga que es profesora de Inglés y la he visto corregir exámenes de bachillerato y es tenía alumnos que no sabían ni escribir su nombre correctamente. Dice que ya no tienen interés por aprender y que un plan educativo para que tenga éxito tiene que consolidarse y que cambiándolo cada cuatro años cada vez se consigue más caos, siendo totalmente normal que esos chicos y chicas hayan perdido el interés y la motivación por aprender.

    Yo tuve un profesor de Dererecho Constitucional que nos contó que un año decidió en un examen parcial suspender a la gente con muchas faltas de ortografía porque consideraba que esas personas no tenían nivel suficiente para estar en la Universidad, a donde se supone que llegas pasando (supuestamente) una serie de pruebas que van a penalizar muchas cosas como por ejemplo tu ortografía, ¿no?.

    Cada vez hay más desconocimiento de todo y eso es muy triste.

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    1. Si yo puedo llegar a coincidir en que el nivel pues no es el mejor. Pero creo que la segregación temprana y las reválidas no lo van a mejorar. Evidentemente, los que salgan adelante tendrán un buen nivel académico, o buena memoria, pero habrá una gran cantidad de gente sin estudios básicos siquiera.

      Y sí, el plan educativo tiene que consolidarse, los bandazos que da nuestro sistema educativo muy buenos no son u.u

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    2. Ay... ¡Cómo entiendo a tu profesor! Y a tu amiga también, y opino igual que ella... Un despropósito :(

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  7. Aplauso, ovación, vuelta al ruedo !estoy totalmente d acuerdo con tu reflexión, y aunque parezca vanidosa no es una apreciación objetiva, ¡ES ASÍ LA VIDA ! Eso ocurre. Toreo que tendré que escribir una entrada rusa.

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  8. Montserrat Caballé también tuvo que escuchar un "mejor que lo deje porque usted no vale para cantar".

    Un saludo

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  9. Bettie, es una gran reflexión. La voy a compartir, ya sabes.

    Creo, como Jack, que la frase de Einstein resume muy bien muchas cosas...

    A veces no sólo la etiqueta de "incapaz" o "negado" nos bloquea, también está la de "óptimo", "buenísimo", "por encima de la media"... Ambas etiquetas hacen daño, no debería presionarse en ninguno de los dos sentidos, porque una cosa es estimular y otra muy diferente presionar. Igual que se deja de lado, también se tiende a buscar la inexistente perfección en un estudiante...

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    1. Pues sí. A veces esa presión constante puede bloquearte, frustrarte o hacer que no valores tus logros -creéme, lo sé. Pero nuestro sistema educativo no está orientado a sacar lo mejor de cada persona, sino a cubrir estándares. Y desgraciadamente se va a profundizar en ese sentido con esta ley.

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  10. Toda la razón Bettie, las etiquetas que ponemos (a veces sin ni siquiera darnos cuenta) son duraderas y calan hondo en las personas. A veces ni siquiera hace falta ni decirlo, es simplemente con la forma de tratar a alguien. Y claro que nos damos cuenta.
    Una vez leí un artículo acerca de una escuela (es conocido, pero no recuerdo el nombre) en que cada persona (cada alumn@) estudiaba lo que quería, lo que le interesaba y a medida que necesitaba o podía asumir. El ser humano es curioso por naturaleza, si dejas que un/a niñ@ aprenda, si pones medios a su disposición, lo hará, sin duda. Curiosamente, se presentaban a las evaluaciones a nivel nacional (tipo selectividad y eso) y sacaban notas similares al resto y un porcentaje mayor de aprobados que otros centros.
    Pero da miedo cambiar, la masa es tonta y convencer uno a uno es muy difícil...
    Gran post, muy bien expresado
    Bsitoss

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    1. Yo entiendo que el sistema educativo tiene limitaciones, que un tratamiento individualizado así es complicado, pero se llega a penalizar a ciertos alumnos simplemente porque no les interesa lo que la ley dice que les tiene que interesar. Creo que hay que distinguir bien eso...

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  11. El tema de las etiquetas puede ser hasta cierto punto útil para el profesor, aunque creo que eso no debería servir nunca para segregar a los alumnos.

    También es cierto que decirle a un alumno que es muy bueno o muy malo, dependiendo del carácter del mismo puede servir tanto en uno como en otro caso o bien para hacerlo mejorar/hacer que continúe con su excelencia o bien para hacerlo empeorar/hacer que se confíe y se pierda.

    En cualquier caso, un profesor con buen manejo de la psicología siempre podrá usar esto en su favor, pero claro, es un tema peliagudo y habría que tener muy buen ojo para usar esta "herramienta"...

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    1. Sí, para estas cosas hace falta ojo. Desde luego su utilización en el aula lo requiere. Lo que me parece más peliagudo es la segregación por parte del sistema... Además desde primaria, evaluaciones externas "orientativas". Pueeees....

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    2. No, la segregación... ea,si ya sabemos de que pie cojea la "administración"...

      Lo que habría que hacer es "segregarles" la cabeza a ellos... a ver si despertamos de una vez

      XD

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  12. La profesora de física del instituto le dijo a mi padre que yo no servía para enfermera.

    Aún tiene que caer en mis manos esa mujer, aún tiene que caer, va a ver si lo conseguí o no

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