miércoles, 17 de diciembre de 2014

El viaje de Nela (II)


Para leer la primera parte de esta historia, clic aquí.

El miércoles por la mañana Nela vuelve al instituto. Mientras se abre paso entre los corrillos de gente tiene que aguantar sus miradas acusadoras y sus palabras hirientes. "¿Por qué no tendrán párpados las orejas?", se pregunta.

-Dicen que la encontraron en el coche de un tío, follando. Menuda cara se les tuvo que quedar a los picoletos... -comenta una joven riendo. 

De nuevo, una media verdad. Sí, la encontraron en el coche de un tío, pero no follando. Hablaban de música. De Extremoduro, para ser más exactos. Él decía que "Amor castuo" es una canción muy infravalorada. Ella asentía y añadía: "Pero mi favorita es 'Decidí'". Esperaban cruzar la frontera de Francia sin problemas cuando les pidieron los carnets. Nela rezó para que les dejasen seguir pero, como de costumbre, Dios comunicaba. En el ordenador de un Guardia Civil saltó una alarma: "Menor desaparecida". Los detuvieron. No ha vuelto a saber nada de Jordi. 

Nela siente como tres pares de ojos le miran el culo con hambre y el estómago se le revuelve. Piensa de nuevo en Jordi.

Jordi la quiere. Y la quiere de verdad, no como esos babosos que intentan meterse en sus bragas. Se conocieron por Internet, en un foro de música, y una cosa llevó a la otra. No importó la distancia (¡Barcelona está tan lejos!) ni las circunstancias. Se ha enamorado de ella a pesar de todo, o quizás precisamente por todo. Jordi quiere curarle las heridas y envolverla en paño hasta que se vuelva lo suficientemente dura como para volver al mundo. Ella... Ella no sabe si lo quiere igual, pero un naúfrago no se pregunta si quiere bastante al salvavidas, ¿verdad? Cuánto daño le ha hecho... Acusado de secuestro... Pero no hubo secuestro. O quizá sí, pero por su parte. Él abandonó su vida por rescatarla. Se lamenta: quería escapar de su ruina de vida y lo que ha hecho ha sido arruinar la de Jordi.

Tras una mañana interminable de comentarios, insultos e incluso algún toqueteo vuelve a casa. Se pone la música todo lo fuerte que puede, hasta que le es imposible escuchar sus pensamientos.

Va a subir la marea y se lo va a llevar todo.
No veas si noto la fuerza
yo creo que soy un toro.
Date prisa que ya está aquí.
Hay tormenta y yo me tiro al mar.
Me abandono, no me voy a ahogar
y ahora arriba soy el huracán.
Decidí
Aprender a hacerme yo la maleta
para poder vivir.
Hoy lloré
se me habrá metido un poco de arena
eso no es para mí.
Me inventé
mil maneras de perder la cabeza
es más sencillo así.
Comprendí
y ahora vivo en un castillo de arena
mi reino es para ti.

Hace el comentario de lengua, los ejercicios de inglés y la redacción de filo. Prepara la cena para tres pero cena ella sola, en su cuarto. Recoge la mesa y friega todos los platos. Se vuelve a su habitación y lee un rato. Un golpecito en la puerta, suave, la sobresalta. Se tranquiliza cuando oye la voz de su madre, abotargada por las pastillas.

-Nela, la luz.

Nela apaga la luz, se mete en la cama y vuelve a rezar. Pasa así, acurrucada e insomne, una eternidad. Y, a pesar de todo, siente que la eternidad se le ha quedado corta cuando lo oye entrar. No abre los ojos pero sabe que es él por la manera de andar, lenta y amenazante. Como tantas noches se mete en su cama y la usa, sin piedad. Nela ya se ha olvidado de llorar: no sirve de nada. Y va a olvidarse de rezar: Dios siempre comunica. 

Cuando se marche ella abandonará la cama, que apestará a él, y se sentará sobre la alfombra. Cogerá su diario y lo apoyará sobre sus rodillas. Escribirá lo que acaba de pasar, como hace cada noche, y vuelve a trazar su plan. "Mañana volveré a dejarlo olvidao en clase de filo. La última vez casi se lo digo a la profe. A lo mejor mañana...."

Tal vez mañana la profe de filo encuentre el diario de nuevo. Tal vez piense que son demasiadas coincidencias. Tal vez, incluso, venza las reticencias éticas y se atreva a leer la primera página. Y entonces, con toda seguridad, acudirá a Nela e interrumpirá su viaje al infierno. Pero mientras tanto Nela tendrá que aguantar las palabras hirientes, las miradas indiscretas y las faltas de respeto de aquellos que no han leído lo suficiente como para caer en que cada quien lucha contra sus propios monstruos. Y en que algunos son más grandes, fieros y crueles de lo que podríamos llegar a imaginar.

24 comentarios :

  1. Una historia muy cruda pero tan genialmente bien narrada como siempre, con el aliciente de habernos dejado (;P) con el intríngulis de que era lo que escondía la protagonista del relato.

    Te he dicho alguna vez que eres mi escritora favorita? :)

    Te amo, Peque! <3

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  2. Mira, vengo de leer que es un relato y que hoy es la ÚLTIMA parte. Y lo siento, pero no XD
    Los fans reclamamos más. Ríndete al pueblo.

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    1. Jajajaja ¡El pueblo lo reclama!

      Con lo guays que son los finales abiertos. xD

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  3. Bueno, pues ya está. Eres una escritora y me has hecho llorar. Dentro de poco, de muy poco, verás tus escritos negro sobre blanco, en papel. Te lo digo yo y no soy adivina.

    Besos.

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    1. ¡Superpoder de mierda en acción! XD

      Pues si no eres adivina no le concedo yo fiabilidad a eso. xDDD Es broma. Soy una escritora porque tengo una Moleskine. Jur-jur-jur.

      Gracias profe. :)

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    2. Y otro post que me recuerda a ti Ro!!

      Muy duro el relato, pero dsgraciadamente tan cierto

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    3. Creo que cuando pensamos en "profe" todxs lxs que la conocemos, pensamos en Ro xD

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  4. Yo me habría imaginado un desenlace muchísimo peor todavía (imagínate, a veces puedo ser un poco gore) Al fin y al cabo, por muy duro que parezca su pronóstico ahora mismo, Nela aún tiene una oportunidad para escapar, para huir. Para convertirse en la persona que realmente quiere ser, dejando atrás toda la mierda que le rodea. Lo tiene difícil, es cierto, pero aún está viva. Bettie, necesitamos una tercera parte... ;)

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    1. No no. Si yo también me había imaginado un desenlace mucho peor. Digamos que Nela se quedaba sin oportunidades... Pero me cae demasiado bien. Ella y la profe de filo, que la pobre también menudo cargo de conciencia. Nada, nada. Mientras hay vida hay esperanza.

      Aunque me temo que la tercera parte dependerá de cada unx de vosotrxs :) :P Creo, ¿eh? Quien sabe. :P

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  5. Me has dejado con un nudo en la boca del estómago, y las lágrimas a punto de salir. Porque aunque esto es un relato fruto de tu imaginación (eso espero) me da mucha pena pensar que, por desgracia, hay muchas "Nelas" por ahí sufriendo...
    Me ha sabido a poco el relato. ¿Te he dicho alguna vez que me encanta cómo escribes? ;)
    Un besote, señora escritora

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    1. Pues sí, seguro que hay muchas Nelas luchando contra monstruos más grandes que ellas. No tiene que ser este monstruo. Puede ser que se sientan inseguras, puede ser que las desprecien, puede ser que se sientan solas,... Vale para Nelas y para Nelos: antes de juzgar, pensar en la batalla. Que a veces es inimaginable.

      Mejor quedarse con ganas que quedarse harto, ¿no?jajajaja

      Gracias Rosa, me alegro de que te guste. :) Me alegro mucho.

      ¡Mil besos!

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  6. Aplaudo muy fuerte y muy metafóricamente porque estoy en el curro y no es plan de que me miren raro :)

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    1. Gracias <3 Aunque podrías haber aplaudido y echarme la culpa, a mí no me importa, jajaja :P

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  7. Queremos más! Queremos más!
    Genial Bettie, me ha encantado. ;)

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    1. Jajajajaja. Pues creo que os quedaréis con hambre, al menos de Nela. Pero bueno, quién sabe, en cualquier momento me sobreviene otro ataque de creatividad repentina :P

      Gracias Hache :D

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  8. Respuestas
    1. :O Espero que no te haya dao algo malo.. jaja

      ¡Respira! ¡Siempre respira! :-*

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