jueves, 5 de marzo de 2015

El momento justo.

Según Descartes, para evitar el error hay que evitar dos vicios intelectuales: la precipitación y la prevención. La precipitación consiste en tomar por verdad algo de lo que no podemos estar completamente seguros, y la prevención consiste en no aceptar como verdadero algo de lo que es imposible dudar. Así dicho parece hasta fácil, pero resulta que el acierto es uno y los errores están por doquier. O, siguiendo a Aristóteles, hay una única manera de ser virtuoso y muchas de no serlo. No sé si en este punto alguien me sigue.

Cierto es que Descartes se refería al conocimiento teórico, no al práctico. Pero lo de la precipitación y la prevención puede aplicarse también a la práctica: a la toma de decisiones, a la elección del momento justo para obrar. Y he de decir que yo en esto no soy muy diestra. No he encontrado el término medio.

Yo, por mi carácter, he tendido siempre a la prevención. No he sido nada lanzada, o casi nada, y lo de correr riesgos siempre me ha dado demasiado vértigo, de suerte que, con más frecuencia de la que me gustaría, he acabado perdiendo -o dejando pasar, más bien- muchas oportunidades. Y estas han dejado tras de sí la típica estela de "¿Y si...?" que tanto molesta.



Pero también ha habido momentos de precipitación, alguno al menos. Y, aunque a veces ha salido bien, otras la conclusión ha sido un FRACASO ABSOLUTO, con sus correspondientes heridas, cicatrices y dolores (emocionales, pero también a veces físicos).

Así que, como se ve, no escoger el momento correcto tiene sus problemas, tanto por un lado como por el otro. Pero a donde voy yo es, ¿cómo narices sabemos cuándo es el momento correcto? Yo soy incapaz de verlo y o bien espero, y espero, y espero, y espero, y espero... O bien, apenas ha comenzado la espera, me lanzo en tromba y sin pensar (porque si pienso, no lo hago). No quiero decir que nunca haya encontrado el momento adecuado, pero si lo he hecho ha sido por pura casualidad.



No sé, a veces me da por pensar en esto. Dado que soy incapaz de actuar o decidir cuando toca, ¿qué debo hacer? ¿Caer en la prevención, con el riesgo de perder mi oportunidad? ¿O lanzarme de cabeza, aun con la posibilidad de pegármela dolorosa y estruendosamente?  Cuando lo pienso acabo concluyendo que, aunque va contra mi carácter, es más productivo lo segundo. El tren para un instante demasiado breve y el riesgo de perderlo en la espera es muy grande. A veces simplemente hay que saltar e intentar cogerlo en marcha. Aunque es peligroso, desde luego más peligroso que no hacer nada.



Y hasta aquí mi neura de hoy. Y vosotrxs, ¿tenéis la virtud de encontrar el momento justo? Y si no, ¿cuál es vuestro vicio? ¿La prevención o la precipitación?


29 comentarios :

  1. No se... yo me la pego de las dos maneras XD

    Que yo sepa, solo he estado en el sitio adecuado en el momento adecuado una vez... pero con esa me doy por satisfecho <3

    Te amo, Cachito.

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    1. JAJAJAJA. Alguna vez más habrá sido, hombre, no seas dramático... xD

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    2. Al leerte he recordado Jack

      https://www.youtube.com/watch?v=iygmJ-J7ci4

      Tu Cachito tiene mucha suerte.

      Besitos .........

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    3. Por eso mismo me llama así... ¡Gracias por el temazo!

      Y sí, me siento afortunada :)

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  2. Tiro más a la prevención... Y no, nunca estoy en el momento justo...

    Y así me va

    Besotes

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    1. Mira, otra de las mías. Así nos va, hija.

      ¡Besos!

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  3. Pues yo no soy mucho ni de precipitación ni de prevención. Creo que tiro más por la intuición... La mayoría de las veces, si tiro hacia la precipitación, batacazo, y si tiro a la prevención, batacazo. Pero lo peor es que si me guío por la intuición, batacazo también!!!... jajaja. Creo que ya te he dicho alguna vez que Murphy me tiene bastante cariño y nos hemos hecho amigos (en mí confluyen casi todas sus leyes...).

    Como anécdota, te diré que hace unos años estuve a punto de lanzarme sin pensar y hoy en día me alegro mucho de no haberlo hecho. Me ofrecieron un trabajo relacionado con lo que yo había estudiado. La oportunidad era genial. Cobraba más, el autobús de la empresa me recogía delante de casa, comía allí por poco más de un euro y tenía todas las tardes libres para estar con mi hija. Para mí era "mi gran oportunidad". Cambiaba mi contrato fijo para irme a trabajar a una empresa multinacional y con posibilidad de ascender. Peeeero... entre mi pareja y mis padres me convencieron para que no lo hiciese; que si estaba loca, que me iba a arrepentir...Y al final decliné la oferta. Pero de mala gana; pensé que había perdido el mejor tren. Pero justo un mes después de rechazar la oferta, me dijeron que, debido a la inminente crisis, habían hecho una reorganización y ese puesto lo habían cubierto con personal de la propia empresa. Reubicaciones, nada de contratos nuevos... Buffff... si hubiese seguido mi intuición, posiblemente hoy sería uno de esos millones de personas que engrosan las listas del paro.

    Aún así, creo que no hay que irse nunca a los extremos; intentan buscar el punto medio. Yo creo que nadie sabe cuando es realmente el momento... Así que a vivir y a disfrutar...

    Besos

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    1. Perdón por el tochazo... no me di cuenta que había escrito tanto. Es que hoy tenía ganas de hablar... ;)

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    2. Uy, no seré yo la que te eche la bronca. Me parece muy interesante eso que cuentas. Porque fíjate, todo pintaba fenomenal, con oro y purpurina xD Y fíjate... No sabemos qué habría pasado por ese camino, pero si como estás, estás bien, pues mira, a ti, plin.

      A lo mejor todas esas "prevenciones" mías eran porque oye, ese no era mi tren.

      Gracias por tu comentario, Rosa :)

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  4. Mmmm... yo también soy más de prevención que de precipitación. Y me intento auto convencer de aquello que es mejor hacer que arrepentirse de no haber hecho, pero como cuesta llevarlo a cabo... Con los años he ido avanzando en la batalla, pero el aumento de responsabilidades no ayuda... Y me da rabia que me lastre más el miedo a lo que pueda pasar que el miedo a dejar de hacer algo que, por lo que sea, te tira.

    Interesante post ;)

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    1. Eso que has escrito lo podría haber escrito yo. Salvo por lo de las responsabilidades, pero lo demás sí. Yo eso, creo que es mejor estrellarse por HACER que por no haber hecho. Pero mi carácter tira para otro lado y es muy difícil vencer esas tendencias...

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  5. Yo niego la mayor. Creo que el planteamiento cartesiano es erróneo, o al menos, a mi no me vale. Lo sé. Es una sobrada refutar a un filósofo pero me explico:
    No te mates tanto la cabeza intentando averiguar si es el momento justo o no, si te puede la precipitación o te frena la prevención. Ese es un punto de vista muy pasivo, como si las cosas pasaran por delante (la metáfora del tren) y tú sólo tuvieras que decir sí o no. Creo que es más acertado pensar que nosotros somos los que movemos las cosas, con nuestra acción o inacción. Todas nuestras (in)acciones nos han llevado a donde estamos. El "momento justo" no existe, es una quimera, un engaño, un fantasma. No te afanes en perseguirlo. Él dará contigo.

    Saludos :)

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    1. Ya llegó la sobraaada... xDD ¡¡¡Que noooo!!! xD Pero ya digo, Descartes no se refiere a la práctica, sino al conocimiento teórico. Así que a quien refutas es a mí, que tiene menos caché xD :P

      Le has hecho un "giro copernicano" a mi exposición, así que te aplaudo. Y sí, estoy de acuerdo contigo: nosotros, al "movernos o detenernos", influimos en el curso de las cosas, marcamos los tiempos, al menos hasta cierto punto. Si era "el momento justo" o no, solo puede decirse a posteriori. Y si no, mira a Rosa, que parecía haber perdido una gran oportunidad y a lo mejor la llevaba a un callejón sin salida. Pero mientras que nos damos cuenta de que sí, de que hemos vivido ese "momento justo"... Uf, yo es que no puedo evitar preguntarme qué habría pasado si hubiese hecho o dejado de hacer algo en cierta ocasión. Por eso estoy así de tarumba. Que nadie me tome de ejemplo.

      Gracias por tu comentario ^^

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    2. Cuando yo me pregunto lo mismo, ese "y si...", me pregunto seguidamente: ¿estás bien ahora? Si la respuesta es afirmativa, entonces es que estoy en el lugar adecuado y tomaste las decisiones correctas.
      Si es negativa, de poco sirve lamentarse. Busco los fallos y trato de que no se vuelvan a repetir.

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    3. Plas Plas Plas

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    4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    5. Totalmente de acuerdo con Nico por favor.

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    6. Vamos, que como dicen los guiris: "Don't cry over spilt milk" xD

      :P

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  6. Vaya tema el de hoy. Cuando me despierte del todo lo vuelvo a leer.

    besos.

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    1. ¿Tanto? Bueno, no tanto. Pero es que a esas horas (6.52) cualquiera ... xD

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  7. Pues fijate, con los años he aprendido que los trenes no pasan una vez, pasan muchas.
    Que el fracaso forma parte del aprendizaje y que por muuuucho que queramos ser de otro modo, un 90% de nosotros es como es y conociendonos, yo soy muy fan de NOSCE TE IPSUM, podemos aprovechar nuestro lado fuerte y, de vez en cuando, contrarrestar el débil. Y lo más importante, aceptarnos y superarnos.
    Es verdad que la vida es una y se va haciendo con cada una de las pequeñas decisiones que tomamos, pero de verdad, que da tiempo a todo: fracasar, brillar, cambiar, retomar, improvisar y planificar.

    Yo creo que soy mas impulsiva y a veces eso me hace estar muy dispersa. Cuando medito mas de la cuenta, me siento obligada a acabar lo que empiezo. Como si dejarlo fuera un fracaso. No se...yo creo que hay que darle un poco a todo. Y luego hay cuestiones que requieren mas prevención que otras, no? Aunque yo decidi que dejaba mi trabajo en un mes, y....llevo 6!!! Años sin currar, para alguien esto quizá sea un fracaso. Para mi uno de mis mayores aciertos.


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    1. Y...el momento justo es otro mito.

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    2. El mito del momento justo. Ya, ya lo sé. Si nos sale bien algo diremos que sí, que era el momento justo, y si no, pues mira.

      "Hay que darle un poco a todo"... jajaja. Sí, supongo que sí. Y sí, hay cuestiones que requieren más prevención, también es cierto, y otras que si no las haces lanzándote de cabeza, no las haces. ¿O son las mismas? xD Supongo que cada quien tiene que vencer sus vicios a la hora de tomar decisiones. Porque no hay momento justo, pero tendemos a buscar las circunstancias más propicias. Y como no conocemos el futuro, pues no podemos saber cuáles son xD

      ¡Besotes!

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  8. Yo soy muy de prevención, pero no me dejo comer la cabeza por todo aquello que no he hecho. Es una manera de perder de vista aquellas oportunidades de las que después nos arrepentimos.
    Yo creo que la vida es algo que es tal y como es, que más bien está escrito en nuestra mente y no en nuestras acciones.

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    1. A mí me falla la segunda parte, lo de no comerme la cabeza ;P

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  9. Totalmente de acuerdo contigo, me pasa igual... muy a mi pesar. Soy más de prevención, aunque cuando me he precipitado tampoco me ha ido del todo bien. Pero en balance final, me temo que tiene razón Joaquín Sabina: "no hay nostalgia mayor que añorar lo que nunca jamás sucedió".
    Pero en fin, como alguien ha dicho, podemos consolarnos pensando que el momento justo también es un mito XD
    ¡Un abrazo!

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    1. Y me citas a Sabina. Si es que no puede ser. Esa frase duele y todo cada vez que la escucho :P

      ¡Besos!

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  10. Ui que técnico es todo esto xDDD

    Yo he hecho de todo. A veces he esperado demasiado a algo, como podría ser el caso de irme del hogar familiar y otras he reaccionado al momento. Pero al fin y al cabo, si no hubiera actuado de estas maneras ahora mismo no estaría dónde estoy.
    Sí que a veces llegan a mi mente ideas de: ¿Y por qué no hice....? pero de momento sigo viva y aún puedo hacer eso o algo parecido xD

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    1. Muy mal, muy mal. Meto unos rollos... XD

      Creo que eso es cierto, estamos donde estamos por las oportunidades que tomamos y las que dejamos pasar, todo es importante :)

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