domingo, 1 de marzo de 2015

Reto (III): A plena vista.

Bueno, vamos ya por la tercera entrega del reto (podéis ver lo que ha sido y lo que queda en la pestaña "¿Me retas a escribir?"). Hoy le toca el turno a la inspiración de Euterpe. Propuso la canción de MIKA "We are golden". Y tenemos un problema. MIKA volvió a salir. Y no sé yo si saldrán dos relatos o uno solo, porque a mí todas las canciones de MIKA -al menos todas las que he escuchado- me evocan alegría, fiesta, caminar por la calle como si estuvieses en un videoclip... :P

Veamos a ver qué sale. Espero que te guste, Euterpe <3

***

Música para leer:



Suena el timbre pero, a pesar de que es viernes, él no corre como sus compañeros. No. Los tipos como él nunca tienen prisa. Además, si saliese el primero, ¿a quién iba a chulear por el pasillo? Por fin se levanta, coge la mochila, que no ha sido abierta en toda la mañana, y la cuelga sobre uno de sus hombros. Camina por el pasillo con un balanceo que evoca a Danny Zuko, aunque él no lo sabe. Se cuelga de la cara esa media sonrisa que tiene locas a todas las chicas de 4º de la ESO, 1º de Bachillerato y a parte de las de 2º. Mientras pasea, repartiendo saludos con la cabeza, remanga su sudadera hasta los codos y saca el smartphone de los pantalones del chándal. Consulta algo y vuelve a guardarlo. Ya casi en la puerta del instituto saca un cigarro del doblez que ha creado con la goma del pantalón. Apoyado en la puerta lo enciende, mira a los profesores y fuma, como desafiándolos. 

Ellos hablan de él, de Jorge Martínez, de 1º B. De sus aprobados raspados, de su falta de ganas, de sus bravuconerías. "Si decidiese hacer algo de provecho...", sugerirá una de las profesoras. "Nada, imposible. De ese -y lo dice con desprecio- no se puede hacer carrera. No tiene interés, ni ganas, ni futuro", sentenciará otro. Y Jorge, como si lo hubiese oído, agrandará su sonrisa torcida. 

Sabe lo que dicen de él y no le molesta. Casi le gusta. O tal vez sea que ya está acostumbrado. Mientras aspira el humo del tabaco recuerda los reproches de su padre, por no ser lo suficientemente "macho", los de su madre, por no ser lo bastante sensato, los de su hermana, por desperdiciar su talento, los de su abuelo, porque "los hombres de bien no se visten así, como quinquilleros", los de su abuela, porque no le gustan sus "amigas". Tiene claro que era imposible darle a todo el mundo lo que esperan de él, así que se contenta con darles de qué hablar.

Una scooter pita, disipando sus pensamientos. Es Jenny, la Jenny. Tiene, como él, 16 años, pero ya trabaja. Hace poco ha entrado de reponedora en un supermercado del pueblo. Su hermana suele decir de ella, con sorna, que es "una triunfadora". Al menos ella ha tomado sus propias decisiones...

La Jenny se baja de la scooter y lo besa. No, no lo besa: lo morrea. Él, consciente de que todos los están mirando, la agarra fuerte por el culo. Cuando se separan le da un azote y se sienta al manillar de la moto. Ella se le agarra, fuerte, rozando contra él sus pechos. Jorge arranca, quiere llegar rápido a casa. La Jenny es buena chica, pero no le gusta. Al menos, no demasiado. Pero algo tiene que hacer. La chica de sus sueños es inalcanzable... Como sus sueños.

Le devuelve la moto a la Jenny en la puerta de su casa. Todavía no ha cruzado la puerta y ya oye gritos. No van dirigidos a él, no todavía, pero vician el ambiente. No da las buenas tardes, no mira a nadie, no responde a las provocaciones. Ni siquiera se sienta en la mesa. Coge un refresco de la nevera y se va a su cuarto. Ha quedado en media hora. Con ella.

Abre la mochila y saca los libros. Coge una bolsa del armario y la mete dentro. Sale de casa, de nuevo, sin decir palabra. Camina hasta el lugar de la cita. Mira desde la esquina antes de meterse en la calle indicada y, solo cuando está seguro de que no hay moros en la costa, se precipita hacia la puerta y entra.

-Llegas tarde -dice Violeta. Lleva puesto un mono de lycra negro y una falda de raso rosa.

Jorge sonríe y esta vez su sonrisa es simétrica. Solo Violeta conoce esa sonrisa. Violeta, la pija del instituto, la niña repelente, la antipática, la delegada de 1º C, la que estudia danza en el conservatorio como una repipi. Esa Violeta sabe más de él que nadie. Y eso a pesar de que nunca, o casi nunca, hablan.

-¡Cámbiate! ¡Vamos! -le urge Violeta- Pasan a recogerme en tres cuartos de hora.

Jorge se quita la sudadera remangada, el chándal y las deportivas. Bajo su ropa habitual aparece un mono de lycra, parecido al de Violeta, pero de tirantes. Saca unas zapatillas de la mochila y se las calza con sumo cuidado, haciendo de ello un ritual.

Las prisas de Violeta consiguen que ate el último lazo con más premura.

-Hoy he traído algo movidito. No me apetece bailar clásico. ¿Te importa?
-¿A mí? No, no. Lo que tú digas.

Suenan las primeras notas de la canción...

-Teenage dreams in a teenage circus...

Violeta empieza a moverse rítmicamente y él imita los pasos siguiendo su reflejo en el cristal del aula. Bailan, y Jorge se olvida de todo. Se olvida del pasota de clase, del macarra de casa, de todas sus imágenes, salvo de aquella. Se deja llevar. Y a mitad de canción Violeta se lanza sobre él y bailan juntos, agarrados, improvisando.  "Si el cielo fuese así, iría a misa", se dice.

Acaba la música y ambos jadean. Pero también sonríen. Violeta, siempre tan seria, sonríe. Jorge la mira como si hubiese encontrado un tesoro. "Bésala", se dice. "Bésala, cretino". Pero sigue mirándola, con los ojos fijos en los suyos y la sonrisa amplia y simétrica.

-¿Otra vez? -pregunta ella, aún sin aliento.
-Las que tú quieras -responde Jorge.

Y desea que ella no quiera parar nunca para no tener que salir de allí, para no tener que volver a esconderse a plena vista.

***

Y esto es lo que hay :) Volveremos con más, y esperemos que mejor, en próximas entregas :)

¡Besos!

17 comentarios :

  1. ME-HA-ENCANTADO. Vale, me arrodillo ante ti. Además la canción ha acabado justo cuando he terminado el relato y ha sido muy algsglsjrglsgs. Demasiadas emociones para poder describirlas. Gracias. <3

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    1. Jajaja, ¡qué guay lo de que acabsen a la vez!

      Me alegro de que te haya gustado ^^ Mucho, mucho, muchísimo :D

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  2. Me encanta esa "doble cara" que tienen tus relatos.
    Igual que Euterpe, he terminado de leer justo cuando acababa la canción, y eso es muy guay.
    Un beso.

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  3. He leído los tres seguidos. Qué te voy a decir yo, a mi me gusta mucho tu estilo. La sencillez y la "aparente" facilidad para dar esas pinceladas, esos toques con los que pintas el ambiente, la realidad me encantan. Por ejemplo aquí: "saca un cigarro del doblez que ha creado con la goma del pantalón" me hace situarme perfectamente en ese momento, ver al personaje, pero además es que tener la idea de dar ese detalle me encanta.
    El guiño a Billy Elliot, mola.
    ;-)

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    1. Desde luego mi comentario de texto está a años luz del relato (pero últimamente estoy "yerma" en redacción. Disculpa mi torpeza. :-*

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    2. No te veo tan torpe, perdona que te diga... :P

      Me alegro de que te hayan gustado, darling.

      Y sí, no era mi intención, pero mientras lo escribía decía: "Jolín, esto es muy Billi Elliot". Más que un guiño parece un fusilamiento xD

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  4. No dejes de subir relatos, por favor te lo pido <3

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  5. Me estoy imaginando al chulo de Jorge con el mono de lycra...

    Vas a tener que ampliar el reto a quince canciones, por lo menos... ¡queremos más!

    Eres genial, Bettie.
    Un besote

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    1. Jajajajajaja.

      Me alegro de que te guste, Rosa, de verdad.

      Ya veremos, cuando acabe estos, si veo que me queda algo de imaginación, abro otra convocatoria :P jajaja

      ¡Besos!

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  6. Me parece genial. Es aparentemente sencillo y me ha tenido enganchada hasta el final, con la sorpresa que sólo intuía.
    Me encanta ^_^
    Bsitoss

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    1. ¡Me alegra mucho, Angie! Gracias por leer

      ¡Besotes!

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  7. Me parecía estar viendo a Billy Elliot durante el desenlace. Te ha quedado redondo, a la vez que tierno y cercano.

    Me gusta :)

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  8. Pues sí, parece que esa doble cara que ofreces en algunos personajes empieza a ser un rasgo propio tuyo :P Me estoy acordando de otros relatos tuyos.
    Por cierto, te han citado a Billy Elliot... pero debido a que el personaje es un poco macarrilla, yo me acuerdo más de aquel capítulo de Los Simpsons en el que Bart descubre el ballet.
    ¡Un abrazo!

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    1. Me sale sin querer, y supongo que empieza a ser cansino lo de la doble cara, lo de ocultar algo bajo la máscara que todos ven. Pero no puedo evitarlo -.- xDDD

      ¡Sí! ¡Bart! Pues no lo pensé, pero es eso totalmente xD :)

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