lunes, 17 de diciembre de 2012

Vivir con menos.

Este año me he propuesto no hacerme propósitos de Año Nuevo a no ser que esté dispuesta a cumplirlos 100%. Hace un año me propuse adelgazar 6 kilos (por lo menos, que me sobran bastantes más) y aquí estoy, con los mismos 6 kilos encima. También me hice algún otro propósito que sí cumplí. Pero siempre da rabia -a mí al menos me la da- llegar a fin de año con cosas a medias. ¿Y cómo lo soluciono yo? ¿Esforzándome por cumplir lo que me propongo? Pues va a ser que no. Más bien, no proponiéndome cosas que sé de antemano que no voy a cumplir. ¿Vaga? Quizá. Pero realista también. 

Total, que mi lista de propósitos se va a reducir a su mínima expresión. Uno de los propósitos que tengo es querer a los míos tanto como hoy, y si sale, más. Eso va a ser fácil. Mi gente se hace querer. Os hacéis querer, que lo sepáis.



El otro tiene que ver con el título. Me he propuesto vivir con menos. Sí, en parte es por obligación, la realidad aprieta. Pero también quiero aprovechar las circunstancias para aprender cosas.  Quiero valorar mucho más lo que tengo, lo mucho o poco que tengo, y dejar de desear lo que no necesito. Quiero distanciarme un poco de los deseos materiales no básicos. Puede parecer un poco tonto, pero para mí tiene mucha importancia. Quizá sea un rollo un poco "místico", pero quiero sentirme lo más autónoma, independiente y autosuficiente posible de lo prescindible, de lo innecesario. 

Esto también implica cuestionarme qué quiero y qué quiero hacer realmente, sin dejarme llevar por un capricho pasajero o por un impulso momentáneo. He estado pensando en esto últimamente y me he dado cuenta de que sí, he bajado el listón en lo que refiere al precio de mis "antojos", pero no es que tenga menos. Total: al final acabo comprando o queriendo cosas que realmente no necesito, que realmente no me satisfacen, que son al final una chispa de entusiasmo que desaparece enseguida. Y no me gusta eso. No digo que esos instantes de alegría no sean válidos, pero yo ya no los quiero. Y lo mismo con ciertas acciones que se espera que lleve a cabo. Pues no. Las haré si quiero hacerlas, no porque se espere que lo haga. Ya tenemos bastantes cosa que hacer por obligación.

Ya está, lo he decidido.

Algo de esto le escribía a una amiga en una carta que le he enviado hoy mismo (;P), pero me temo que no lo expliqué bien: querida, si juntas esto y lo que te escribí, quizá saques algo en claro. Tengo una vida simple, me gustan las cosas sencillas, y quiero poner mis deseos y mis comportamientos en consonancia. A ella le ponía el ejemplo de la escritura (jó, nena, te voy a destripar media carta xD). Es una amante de todo lo relacionado con la escritura, y entiende bastante del tema (que sí, que entieeendes :P). Sabe que a mí me encantan los artículos de papelería, y empezó a compartir conmigo información sobre plumas estilográficas, tintas, papel, etc. y también material: me ha mandado viales de tinta, tinteros, y hasta una pluma de batalla chulísima. Sin embargo, yo no necesito eso. Lo agradezco, me ilusionaba, pero no lo necesito. Me he dado cuenta de que tampoco es una afición que quiera tener. No me interesa tener una pluma de tal marca, o usar una tinta de tal marca y tono. Hace unos meses compré unas cuantas plumas de 1 euro en Alcampo, y unos cuantos cartuchos de tinta de colores de la misma marca, y con ellos soy feliz. No necesito más. Disfruto más dando vueltas en una papelería que comprando las cosas o investigando sobre ellas.

Así que ese es mi propósito: vivir con menos. Disfrutar de lo que tengo, hacer solo lo que realmente quiero hacer, comprar solo lo que realmente necesito o realmente quiero comprar -no por mero capricho- y disfrutar mucho más de las pequeñas alegrías inmateriales de la vida, de los momentos cotidianos. Como cuando Jack me pone crema en las piernas o yo le acaricio el pelo. Como cuando recibo por carta unas palabras de una amiga emocionada o se las devuelvo con muchísimo cariño, poniendo en ellas tiempo y sentimiento. Como cuando me divierto maquillándome sin necesidad de estrenar, de comprar, de buscar. Como cuando pienso y disfruto leyendo vuestros blogs, o participando en foros, y cuando escribo porque realmente me apetece, sin obligación, sin deber nada. Y estudiar porque quiero estudiar, y salir cuando quiero salir, y aprender lo que quiero aprender. Y si no me satisface algo, dejarlo sin dudar (siempre que sea posible). En definitiva: hacer mi vida más simple. Y a lo mejor me equivoco, pero creo que de esta manera, también conseguiré ser más feliz. 


Si algo he aprendido de los gifs de gatos, es que a veces no necesitas un juguete nuevo. Te lo pasas igual de bien con una caja xD

Intentad que no os hipnotice... xD


Sí, me ha quedado un post incoherente y raro de narices. xD

9 comentarios :

  1. no se ve el gif del gato T_T
    Yo me propuse esa mentalidad cuando peor estábamos económicamente. Por huevos tuvimos que tenerla xD Cuando la cosa mejoró, debo decir sinceramente que pequé T_T
    Aún así, he cambiado mucho de como era antes.
    Esa mentalidad es buena, ya que valoras mucho más las pequeñas cosas ♥

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    1. Maldita sea! Creo que ya lo arreglé XD Yo quiero cambiar de actitud de una manera duradera. Y cuando las cosas me vayan mejor ,que seguro que ocurrirá, ser más responsable con lo que hago, y en vez de gastarme el dinero en chuminadas, por ejemplo, esperar, para poder tener o hacer algo que realmente quiero... por ejemplo, ver un musical :D

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  2. Bettie, eres un cielo... Te entiendo, corazón, de verdad... Me parece encomiable lo que pretendes y sé que lo vas a conseguir :)

    Es precioso lo que has dicho de los detalles y los pequeños momentos, porque además es lo más importante. Es aquello que jamás te arrebatarán, aquello que siempre será tuyo, aquello que realmente está por encima de cualquier otra cosa. Nunca dejes de disfrutarlo :)

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    1. Eso quiero. Y me voy a poner a ello. No sé si los mayas se referían a esto, pero va a haber un cambio, por lo menos, en mi mentalidad. Quiero estar más por la gente (por mí y por los demás) y menos por las cosas.

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  3. 1º- Tus gifs me encantan ¡¡siempre me sacan una sonrisa!!
    2º- Es verdad que a la fuerza ahorcan, y que vivir con menos cuando no queda mas remedio es casi obligación, pero lo importante es la actitud con la que lo vivamos. S nos lo tomamos como algo positivo y siempre que nuestras necesidades básicas estén cubiertas creo que será algo positivo e incluso recomendable. Fijaté, que casi, casi te diría que hemos pensado en paralelo (tú en Valencia yo en Murcia)...y esto se va a merecer una ENTRADA RUSA.
    BEsos!!

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    1. Oh sí! Entrada rusa sí! Dame más! xDDD Pues sí, aunque sea a la fuerza, con una actitud positiva. Y es eso, que no todo es a la fuerza. Yo puedo estar ahí atontoliná pensando "ay, me compraría esto", "ay, haría esto otro", y no, para qué? Porque hay muchas cosas que son caprichos porque sí. Y no quiero, ala. XD

      Pondré mas gifs, specially to Perri :D

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  4. Disfrutar de lo que ya tenemos sin pensar en lo que podríamos tener... me gusta el concepto

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    1. Sobre todo cuando tenemos las necesidades básicas cubiertas... Es amargarse la vida un poco. A ver si consigo cambiar el chip :D

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