sábado, 15 de diciembre de 2012

All I want for Christmas.

Twitter es un circo de esperpentos. Tanto, que a veces me dan ganas de borrarme la cuenta para no ver muchas cosas. Es un hecho que mi personalidad se está tornando resentida y rencorosa con gente que, por unas razones u otras, no está pasando por las situaciones de necesidad que yo estoy pasando, con esa gente que no siente la crisis. Y sé que a veces no es justo. A veces me duele esa amargura, pues algunas de esas personas son perfectamente normales, agradables, honestas, no tienen malas intenciones. Pero en lugar de alegrarme porque una persona viva ajena a ciertos aspectos de la realidad, porque, por suerte, no tiene la necesidad de ser consciente de ellos, me amargo y siento resentimiento. Sé que está mal, pero cada vez me cuesta más evitarlo.

Pero hay ocasiones en las que ni siquiera merece la pena luchar contra el odio y la mala leche que me brota de las entrañas, porque la gente que los suscita no lucha, ni lo intenta, contra su estupidez. Hoy, en Twitter, sin quererlo realmente, acabé leyendo unos cuantos twits de pijitas despreocupadas sobre el tema de la educación. Pero una cosa llevó a la otra y acabé leyendo un twit de una de ellas que no tenía nada que ver con la educación. Decía algo así como que la gente que odia la Navidad lo hace porque esta época nos obliga a ser felices...y eso les da miedo. Sí, decía obliga, y ponía puntos suspensivos para enfatizar el dramatismo.  ¿Está prohibido estar triste en Navidad? ¿Sacó el PP ese Decreto y yo no me enteré? Y luego...¿cómo que nos da miedo ser felices? Claro que sí, todo el mundo está deseando estar amargado toda su vida. En fin...



Yo no diría que odio la Navidad, pero realmente no es que me encante. No le hago ascos a los regalos, claro. Y la cena de Nochebuena tampoco está nada mal. Pero las reuniones familiares multitudinarias y demás parafernalias me dan un poco de sarpullido. Y los propósitos de Año Nuevo. Y la manía que tenemos de pedir en esta época, como si por pedir nos fueran a dar algo. Que sí, que pedir es gratis y de esperanzas también se vive. Pero ver que el tiempo pasa y los propósitos no se cumplen, y los deseos no son concedidos, ¿no os da un poco de rabia? 

Pero bueno, es la época de pedir. Y hay mucho que pedir porque nos falta mucho. Muchísimo. Así que allá voy. 

- Trabajo, que no podía faltar. Un puestecillo medio estable para Jack o para mí. Para los dos... sería demasiado pedir, casi abusar, tal y como están las cosas. Pero ya que solo pido uno, por lo menos que sea medio agradable, que no haya jornadas de 13-14 horas diarias, que no se ponga en juego la salud, que no haya coacciones ni amenazas,... Me estoy pasando, ¿verdad?

- Salud. Salud para los míos. Para mi madre y su depresión, que no tiene cura, pero que podría mejorar. Para mi hermano y sus hernias y reuma. Para mi padre y sus achaques. Para mi Jack y sus dolores. Para una amiga que me tiene preocupadilla con  problemas de salud diversos. Y para mí, que me quede como estoy. Salud, por lo menos salud, que no falte.

- Me gustaría que un conocido que tengo pueda dejar de comer sandwiches de mortadela. Se me rompe el corazón.  Es más, me gustaría que a nadie le faltase un plato caliente dos veces al día en la mesa. A nadie. 

- Me gustaría que nadie se muriese o sufriese por no recibir tratamiento para sus enfermedades. Sin importar que sea español o inmigrante, rico o pobre, parado o trabajador. Que dejen de penalizar económicamente a los enfermos también estaría bien.Que bastante tienen con lo suyo.

- Por último, y puesto que está muy mal desear la muerte a la gente, deseo que todos los gestores corruptos, que faltan al respeto a nuestra inteligencia, a nosotros mismos, que nos roban, que nos engañan - o lo intentan - y que con la tela de todos quieren hacerse buenas capas, acaben en un país cerrado, con altas murallas que no permita que emigren. Y que se apañen entre ellos. Y que los huecos que dejen los llene gente capaz, preparada y honesta. Me he vuelto a pasar. Ya lo sé.

Para no abusar, ahí lo dejo.


Pd: Ya me dijeron qué tal la entrevista. Una vez más, no hubo suerte. O a lo mejor sí la hubo. El caso es que me descartaron en la primera criba. Otra vez será.

8 comentarios :

  1. Lo siento por la entrevista, yo tampoco estoy teniendo suerte esta Navidad... pero coincido con tus deseos, al menos que sigamos con buena salud y que mi novio conserve el trabajo, con eso me conformo.
    Y respecto a lo de Twitter, a mi también me dan ganas de unfollowear a diestro y siniestro a veces, y es que hay mucho superficial suelto por las redes sociales...

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    1. Yo no sigo a la persona en cuestión, pero alguien que isgo la ha retuiteado.

      espero que tus deseos se cumplan :)

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  2. Yo este año me considero afortunada por poder cenar con mi marido en nochevieja, ya era hora

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    1. Pues sí, enhorabuena! Sé lo que quieres decir. Espero que disfrutéis de una nochebuena estupenda :)

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  3. si es que eres una kamikace del twitter!! Leerte esos "twits" es como comerte un kilo de pasteles de una sentada, puede parecer una buena idea, pero al final acaban sentando fatal...
    Me gusta tu lista de deseos...aunque creo que voy a ser frívola esta vez y te voy a desear que se te cumpla la wish list de la FNAC, que creo que ese tipo de alegrías también son muy sanas.
    beso XXL

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    1. Y si no, pues que se cumplan las dos :D wiii! :D

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  4. Aiss! malditos twits.
    Espero que encontréis pronto un trabajo, que esteis todos bien de salud y que como dice Perri, te toque la wishlist de Fnac :P

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