lunes, 9 de septiembre de 2013

La vuelta al cole.

Ya os he contado alguna vez que soy fan de la vuelta al cole. No de volver a estudiar, en sí, aunque hay veces en las que se agradece, sino de lo que la vuelta supone. Creo que tiene bastante que ver con eso de que sea una loca de los artículos de papelería.

No todos los años se estrenaba material. Los estuches duraban varios cursos. Las mochilas un par, normalmente, porque del trote se estropeaban más. Lápices, bolígrafos, eran reutilizables de un año para otro. ¿De dónde sale la leyenda esa de que los bolis BIC no se gastan nunca?  Pero no importaba, porque siempre había algo que comprar, algo que reponer. Cuando llegábamos mi hermano y yo con la lista, escrita con letra de niño, con las cosas que necesitaríamos, mi madre pasaba revista:

- ¿Ceras de colores no tenéis? 

- Sí -decía yo.

- A mí me faltan colores -decía mi hermano.

- Bueno, a mí también - añadía yo.

- Pues usad otros.-decía mi madre.

¡Ay! Lo que habríamos dado en algunos momentos por una caja de ceras que tuviera el "color carne". El año que la conseguimos, ¡no veáis qué alegría!

En fin, así íbamos tachando cosas de las lista, hasta reducirla a lo imprescindible, y caminábamos a la papelería, nosotros contentos y mi madre con una mueca de desagrado, anticipando el dolor en el monedero. Porque, cosas de la vida, mi hermano y yo nos llevamos 2 años, pero él casi nunca ha podido reutilizar mis libros... Al salir, después de un buen rato de espera, pues solo había una papelería en el pueblo y en estas fechas se colapsaba, volvíamos cada uno con su bolsa, orgullosísimos.

Luego había que organizarse: colocarlo todo, forrar los libros, poner los nombres, ... Hasta en esto era repelente. Repasaba, una por una, mis nuevas adquisiciones. Destinaba una libreta a cada asignatura y decoraba su primera página con letras vistosas y dibujos relacionados con la materia, y si había que reutilizar cuadernos, arrancaba las hojas anteriores, con cuidado y quitaba lo que se quedaba en el gusanillo hasta que la libreta parecía nueva. Forraba mis libros con sumo cuidado, para que no se estropeasen. Lo que yo os diga, un verdadero ritual. Pero, en fin, para mí aquello era especial. Siempre fui consciente de que quizá era "un poco demasiao".

Hoy me he acordado de todo aquello viendo la televisión. En pantalla, un niño sevillano de la Corrala Utopía. Acababa de recibir una mochila nuevecita, cargada de material escolar procedente de la acción que el SAT llevó a cabo en un Carrefour hace unos días. El chaval se veía vivo, "espabilao", como suele decirse. La reportera le preguntaba por su material, y el chico, juraría que ilusionado, hacía recuento: que si una mochila nueva, un estuche, un juego de reglas, ... Cosas de lo más simples, de lo más normales. Pero él las repasaba con emoción. Al final, la reportera le hace una pregunta:

- ¿Y la mochila te gusta? ¿Es de tu estilo?

- Sí me gusta, sí. Ahora sí que tengo ganas de empezar la escuela. 

Llamadme tonta, pero me he emocionado. Me he acordado de mi vuelta al cole, de mi material reutilizado, del estuche gastado porque aún aguantaba un poco más. Y también de la ilusión de los rotuladores nuevos, del compás o del cuaderno de pentagramas, de todas esas cosas que había que comprar, porque no había más remedio, de cómo me prometía cuidarlas para que estuviesen como nuevas durante muchos cursos. ¡Y lo cumplía! 

Y he pensado en la pena que tiene quedar que la maestra diga: "Sacad el compás" o "A ver, el transportador de ángulos", o quizá, "Preparad la flauta", y que haya un niño, o una niña, solo uno, en alguna parte de la clase, que tenga que agachar la cabeza y decir: "Maestra -o maestro-, yo no tengo".


19 comentarios :

  1. Yo también me he emocionado con ese niño :(

    A mi me encantaba forrar los libros con un forro transparente que tenía dibujos de Disney, las libretas tenían que ser de un determinado color para cada asignatura (rojo para Mates, naranja para Lengua, verde para Conocimiento del Medio). Y nunca pude heredar libros, mi curso era el primero que implantaba la LOGSE en Algeciras, con lo que el curso anterior era de EGB y así no podía reutilizar nada. De hecho mi novio hizo BUP y COU, y yo ESO y Bachillerato... y solo nos llevamos un año!

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    1. Macarena, qué gracia lo de las libretas. Yo no tenía colores fijos, pero sí preferencias. Por ejemplo, Negro: mates, Rojo: lengua, Verde: naturales/c.del medio; azul: sociales-geografía... xDDDDDD Qué gracia. No lo había pensado, pero lo cierto es que eso también lo hacía XD

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  2. ¿Sabes Bettie? A mí me pasaba como a ti... Que disfrutaba muchísimo con esas cosas ¡aún lo hago! :D

    Y sí, es muy triste cuando un niño tiene que decir que no tiene algo de lo que le piden en clase. Lo sé muy bien y de primera mano... Ya sabes...

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    1. ¡Ah! Y yo también ponía el color de la libreta con la asignatura :D

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    2. Qué tristísimo y qué pena, de verdad. :(

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  3. Jo, empiezo a leer y yo ahí toda emocionada leyendo, porque yo sí tengo vuelta al cole! jajajaja
    hoy he estado revisando todo lo que tenía por casa: libretas, folios, carpetas, bolís, etc. De paso he ordenado un poco los trastos en los cajones y demás xD
    Como me dieron en el curso de emprender una carpeta negra nueva, ahí la tengo junto a la agenda, esperando a que las decore ♥
    Lo de las libretas, de escribir en la primera página con letras molonas, yo también lo hacía xD Lo de los colores ya no me acuerdo... pero no te extrañe jaja Molaba el ritual de inicio de curso :)
    Pues lo de los bolis, yo usaba el mismo varios años xDD
    Y ya el final de la entrada triste :(
    Cuando iba al colegio yo, ya pasaba que algunos alumnos no tenían todo el material T_T

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    1. En mi colegio sí soliamos tener el material. Heredado de los hermanos, reutilizado, cosas así, pero bueno, solíamos tenerlo.

      Disfruta de tu vuelta al cole, Lansy :)

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  4. Dos grandes desaparecidos de los estuches en septiembre: la pintura color carne y el rotulador negro, pero por sólo un color mi madre tampoco nos compraba todo la caja nueva, porque tendrían que hacer sido 3 cajas nuevas; así que durante el año mis hermanos y yo nos los íbamos robando mutuamente, jajajaja.
    En mi casa también se reciclaba todo: mochila, estuche, libretas... ¡Y heredar estaba a la orden del día!

    (Sobre la segunda parte del post prefiero no comentar, la mezcla de tristeza y rabia me lo aconseja así).

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    1. Síii!!! El rotu negro y la cera color carne!!!! :O ¿Por quéeee? XDDD

      A algunas personas también les desaparecían los capuchones de los bolígrafos, eran bastante huidizos.

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  5. Te entiendo perfectamente. Yo como docente en la Universidad vivo cierta "vuelta al cole" :)
    Normalmente no gasto en material porque tengo para aburrir pero este año he decidido encargar en la librería de la Facul una buena agenda y he hecho una pequeña inversión :) ¡Estoy deseando tenerla en mis manos! y empezar a apuntar y organizarme que me reincorporé el día 2 de septiembre. Por lo demás este año tengo mucha ilusión porque empiezo dos proyectos nuevos con un montón de material nuevo jejejejeje

    Un besote sol

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    1. Pues mira, novio no coincide con esto. Es colega tuyo, estudió Bellas Artes, y para él empezar el curso era un suplicio, porque claro, los "bellos artistas" tenéis que haceros con una cantidad de material BRUTAL!! Jajaja.

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  6. Yo soy de las que nunca compra de golpe todo lo que necesita porque le gusta ir a la papelería cuantas más veces mejor. Y claro siempre compra más de lo que tenía pensado.

    Un saludo

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  7. Ainss libros nuevos... Yo rara vez tuve alguno. Mi hermana es dos años mayor que yo pero sí que me sirvieron prácticamente todos, así que yo no estrenaba apenas (ni libros, ni ropa), pero aún así me hacían ilusión las libretas nuevas y los lápices. De siempre me ha encantado una papelería! (y somos de cuidadosas con los libros lo que no hay en los escritos, jaja, todos mis libros de clase seguían impolutos a final de curso)

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  8. Lamentablemente, niños sin recursos han existido siempre, no es cosa exclusiva de estos tiempos. Yo lo recuerdo bien de mi época escolar. Supongo que en las ciudades, en determinados ámbitos, no era tan frecuente, pero en el mundo rural no es nada nuevo. Se vivieron unos años buenos, años burbujeros, pero ahora todo está volviendo a ser como fue, tristemente.

    Y yo también soy fan de la vuelta al cole. Me compraría todos los cuadernos bonitos del mundo, sólo para tenerlos y admmirarlos, porque luego me da pena usarlos xDDD

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    1. Yo sí que he visto, como digo, niños de reutilizar, niños de comprar flautas del Todo a Cien porque no había para las buenas y cosas así. He sido una, de hecho, pero más o menos todos empezábamos "completos". Supongo que yo también fui ya a la escuela en épocas más "burbujeras".

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  9. Yo disfrutaba un montón!

    Tuve un estuche de lata con dibujos de gusanos que me regaló mi hermano cuando entré a 4º de EGB y me duró todo lo que quedó de colegio más todo el instituto.

    Con buena gana me lo hubiera llevado a la universidad pero mi hermano me dijo que los estuches de lata no eran bien recibidos en la uni por su ruido al caer.

    Qué feo y raro suena lo de los gusanos, pero prometo que era muy bonito

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    1. Jajajaja, madre mía, cuantísimo ruido hacían esos estuches. Yo tuve alguno también, pero cuando me hice u npoco más mayor los abandoné, precisamente por el ruido, no solo al caer, sino al buscar algo dentro y todo xDDD

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