Una mierda.


Zapatero a tus zapatos. Bettie, a tu pila de exámenes. Hoy me vuelvo a recordar que más vale que me dedique al trabajo que, hasta ahora, me da de comer.

Sí, lo habéis adivinado. Hoy se ha fallado otro concurso en el que he participado (en realidad, en estos últimos días se han fallado dos) y oye, que ha vuelto a no haber suerte. Pero yo no hablo ya de suerte. Si pasa de manera tan repetida será porque, ¡oye!, no lo merezco. No escribo tan bien como para eso. Y no pasa nada.

También es cierto que, en el fondo, creo que no me lo he ganado. Veo a toda esa gente quitándose horas de sueño, de ocio, de lo que sea, para dedicarlas a escribir. A mejorar, a pulir sus relatos. Y yo... Yo bastante tengo con mis obligaciones obligatorias. Cuando pillo un rato libre lo dedico a lo que me apetece, que puede ser escribir o puede ser otra infinidad de cosas. No tengo la voluntad necesaria. No doy el perfil de escritora sacrificada y sufridora. Y, la verdad, tampoco quiero dar ese perfil.

Siempre he dicho que para mí la escritura es una función biológica, que me sale sin esfuerzo, que es una manera de soltar lastre, de entenderme, de quitarme pesos de encima.  Me sale y ya está. Una vez una persona, hablando de esto, me dijo que el arte tiene que ser esforzado, meditado, reelaborado, muy trabajado. Que lo que yo hago no es escribir en realidad. ¿Sabéis lo que me dijo? "Cagar también es una función biológica. ¿Y qué sale de cagar? Pues eso, una mierda".

En el momento me ofendió un poco que utilizase esa comparación pero, qué cojones, puede que tuviera razón.




Comentarios

  1. Ay, como decimos por acá, le erraste feo...
    Es difícil tener obligaciones y dedicarle horas a una pasión, pero bueno, todos los días puedes escribir. Un ratito. Para ti. Para desahogarte. Para nadie más.
    Y de vez en cuando, un día, al llegar de trabajar, te lo tomas libre. Puede ser una vez a la semana, una vez cada quince días o un mes. Es cuestión de organizarse. Y te pones a escribir hasta la noche o hasta que tú quieras.
    Y en el verano, y en vacaciones, tendrás más tiempo. Pero no lo dejes. Y nunca pienses que es una mierda. Porque es como decir que tú eres una mierda. Y eso está mal, muy mal.

    Perdoná que te haga esta pregunta. Pero los extremos que estoy viendo no me gustan, estás bien? Ya sé que la ayuda profesional no es lo tuyo, pero creo que debes hablar con alguien, un amigo/a, otro profesor/a que le tengas confianza, no sé. Cuando caes, caes muy bajo, y eso me llama la atención. Yo personalmente salí adelante con un proceso que hice yo, pero también con ayuda profesional.

    Piénsalo. Yo estoy para ti si querés hablar un día.

    Besos
    Fernanda

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    1. Siento preocuparte, Fernanda. Se me está alargando una mala racha. Ando cansada y la época que se viene, con el final de trimestre, no es la mejor para relajarse. Y bueno, he encadenado varios palos literarios, quizá por eso este texto parece tan derrotista.

      No lo dejo, ya lo he dicho alguna vez. Pero empiezo a asumir que mi escritura tiene valor para mí y unas pocas personas más.

      Pero no te preocupes, yo soy como las amapolas. Parecen débiles pero siempre acaban floreciendo.

      Un abrazo y gracias por todo.

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    2. Que lindas las amapolas! Justo hoy de mañana ví una foto de unas.
      Ahora, yo me pregunto, si lo que escribes es para ti y 4 más, te das cuenta de lo importante que es para ti y esas personas? Y lo que puede ayudar la escritura en estos bajones de ánimo? El lápiz y papel está para ti siempre, siempre... tú saldrás de tu mala racha exorcizando tus demonios a través de la escritura, y disfrutando un poco más de la vida... La vida que es tan bonita!

      Para lo último, te dejo una frase que me encanta. No veas el vaso medio vacío, sino medio lleno. Considera lo que has hecho hasta ahora, celebra las pequeñas cosas, pintate los labios y sal a conquistar el mundo!!!

      Millones de besos
      Fernanda

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    3. Si sí, si yo no me planteo dejarlo. Simplemente participo en concursos a veces llevada por yo qué sé qué, y siempre me acabo arrepintiendo, jaja.

      Un abrazo.

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  2. Mira, fracasar en los concursos es lo más normal. Son cientos los que se presentan y de ellos, con que solo el 10% sean buenos, ya tienes 40-50 relatos competentes, bien escritos y con interés y opciones de ganar. Raros son los concursos con relatos excepcionales, porque esos escritores están profesionalizados y están en otras "historias". Te lo digo porque yo también participo a veces, cada vez menos porque ahora estoy centrado en otras cosas y he visto ganadores que no eran excepcionales y yo mismo he ganado con relatos que tampoco lo eran, solo correctos: podía haber sido cualquier otro. Que uno se haga con el trofeo, una vez pulido y rematado bien el relato, depende de factores externos: gustos del jurado, implicación de las personas que hacen la preselección, que no haya "tongo" (existe), etc. Ánimo y sigue escribiendo si te gusta, al margen de concursos.
    Un abrazo.

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    1. Bueno, en mi caso es la tónica constante. Creo que al final lo que escribo me gusta a mí y a cuatro más, y no me parece mal. Creo que hay que saber en qué batallas poner energía. Pero vamos, que no pasa nada. Es que justo tras las decepciones las cosas salen como más viscerales.

      Gracias por tu comentario.

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  3. Como dice Varado en la llanura, lo más normal es NO ganar los concursos :/ Pero escribir por ti y para ti, eso no te lo puede quitar nadie. Y como dices: no quieres dar el perfil de escritora sufridora. ¿Entonces? Entonces creo que sólo cabe aceptar lo difícil que es ganar un concurso. Porque ¿y los que son escritores sufridores y tampoco los ganan? Seguro que hay muuuuuchos así... y qué agonía ¿no? No sé si te vale mucho que te diga esto, pero es lo que creo.
    Un abrazo.

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    1. Eso nunca ha estado en cuestión. Me alegra que hayas cambiado de idea.

      Un saludo.

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  4. Pues ¿sabes qué pienso yo? Que ese amigo que te dijo aquello en aquel momento... él si que cagaba mierda por su boca (con perdón).
    Yo tampoco doy el perfil de escritora sacrificada y sufridora. Porque tengo trabajo, familia, otras aficiones... En resumen: vida. Y la escritura es una parte de esa vida, no es toda mi vida.
    Escribir te viene (nos viene) muy bien para "deshacer nudos". Así que a seguir haciéndolo, cuando apetezca y como apetezca, independientemente de los concursos. Si estamos en la media... ¡no ganar es lo más habitual! jaja.
    Mucho ánimo, Bettie. Sigue escribiendo para ti y, por supuesto, para estos más de cuatro a los que nos gusta leerte.
    Un abrazo.

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    1. Bueno, no he dicho que fuera amigo xDDD

      Sí, para eso me sirve, para deshacer nudos, y eso no lo dejo.

      Un abrazo fuertote.

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