domingo, 13 de mayo de 2012

Comenzando la búsqueda de empleo.



Hoy he decidido actualizar mi curriculum y ponerme a enviarlo a distintos lugares por email, o, lo que viene siendo lo mismo, comenzar, de una manera informal, mi búsqueda de empleo. Mientras estaba en ello, me ha llamado mi madre. Reproduzco la conversación:

- ¿Qué haces, nena?
- Mandar currículums.

- ¿A quién?

- Pues... a todo el mundo. A todas partes.

- ¿Para qué?

- Pues... para.... para trabajar, mamá, ¿para qué va a ser?

No es lo que parece. Lo que ocurre es que mi madre tiene una capacidad de expresarse claramente bastante limitada cuando se pone nerviosa. La pobre pensaba que había encontrado alguna oferta de empleo interesante, que no estaba mandando currículums por mandar. Pero sus preguntas me han dejado de una pieza.

¿A quién?  

Eso mismo me pregunto yo. ¿A quién le mando mi curriculum? Soy una mujer formada, muy formada, pero mi formación es extremadamente especializada. Eso, por no decir que no tengo una de las carreras con más salidas laborales del panorama académico (tiene la que yo quiero, y eso es lo que me importa... o importaba).  Hay muchas tareas que yo creo que podría desempeñar, como por ejemplo, selección de personal en un departamento de Recursos Humanos, o diversas labores en el campo del marketing y la publicidad.  Pero la cuestión es, ¿lo creerán mis empleadores? En un mundo con titulitis, es difícil que me contraten en algún otro puesto especializado, o semi-especializado que no sea el que prescribe mi formación: Profesora de Ed. Secundaria en la especialidad de Filosofía. Y por desgracia, este no es un gran mercado.

Así que empiezo por mandar mi curriculum para optar a trabajos no especializados: centros comerciales, perfumerías, supermercados, zapaterías, tiendas de ropa, ... Por el momento, prefiero no pensar en cómo mi imagen o mi "presencia", que no sé si es realmente buena ("buena presencia", vaya término ambiguo) vayan a afectar a mi posible contratación, o si mis estudios superiores serán un inconveniente.  De verdad, prefiero no pensarlo.  Mando mi curriculum adjunto en un email en tono educado. Y espero sin demasiada esperanza. Lo cual nos lleva a la segunda pregunta...

¿Para qué?

De verdad que mi madre no lo ha hecho con mala intención, ni para meter el dedo en la llaga. Pero la pregunta ha quedado resonando en mi cabeza. ¿Para qué? Y la única respuesta que se me ocurre es que si pierdo la esperanza, estoy totalmente perdida. La respuesta a la pregunta es obvia: para trabajar. ¿Para qué si no mandaría mi curriculum? Pero tal y como están las cosas, no es una respuesta que se dé con mucha seguridad. Comparto mi vida con un hombre, también formado, con estudios superiores, y además, con especialización técnica en un área de servicios concreta que lleva cerca de año y medio en paro. Como comprenderán ustedes, mi entusiasmo acerca de la posibilidad de encontrar trabajo es bastante limitado. Prudente, diría yo. 

Pero hay que mantener la esperanza. Seguir adelante con el poco entusiasmo que podamos reunir. Y esperar, sobre todo, que nos sonría la suerte.  Hace poco me presenté a un proceso selectivo para trabajar en una tienda de ropa. Una de mis compañeras de clase, que sí fue contratada, me comentó que a la hora de firmar el contrato les dijeron que habían recibido 13000 candidaturas, de las que se quedaron únicamente con 3000, y de las que finalmente seleccionaron a 100 personas. Si no me fallan los cálculos, tenía 1 posibilidad entre 130 de que me contrataran. Para eso se necesita suerte. 


Lo malo es que nunca he sido una persona con demasiada suerte...

6 comentarios :

  1. ¡Ánimo!!! El que la sigue la consigue :**********

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    1. Jaja, eso se dice, sí. Lo que no se dice es cuando xD

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  2. Mucha suerte! ^^
    Yo llevo casi un mes trabajando acompañando a una mujer mayor de su casa al centro de Alzheimer y al revés luego. Se lo dijeron a mi suegra y me lo pasó a mi xD
    Me parece que son este tipo de trabajos los que más posibilidades hay de conseguir ahora.

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    1. Bueno, como se dice en mi pueblo, algo es algo, y menos es nada :)

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  3. Te acompaño en el sentimiento! Pero no de pésame, sino de búsqueda ;)
    Yo llevo así desde febrero, con la misma sensación de estar formada y de encontrar barreras en todos sitios; por la titulitis que comentas o por lo contrario, porque tienes "demasiado"...
    Aún así voy a seguir, algo encontraré y si no seguro que estoy sembrando para recoger en un futuro. Mientras tanto me sigo formando y sobreviviendo como puedo.
    Eso sí, prefiero igual que tú no pensar en eso de la "buena imagen" porque si no me llevan los demonios...
    Suerte! :*

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    1. Pues mucha suerte a ti también, a ver si pronto estamos dando saltos y gritos de alegría :)

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