lunes, 29 de abril de 2013

Libro: Estudios sobre el amor, de José Ortega y Gasset.


Bueno, damos por finalizada la lectura de este libro, y, como de costumbre, toca hacer la ficha. Vamos a ello :)

¿De qué va el libro?

Pues este librito breve (no llega a 150 páginas en la edición que yo tengo, la de la imagen) contiene varios ensayos de Ortega y Gasset que tratan el tema del amor. En fin, un título revelador donde los haya.

Hablando del libro...

Partiendo del hecho de que leer a Ortega y Gasset me gusta bastante, tengo que decir que este libro no ha sido una excepción a la regla. Me encanta su estilo de escritura y su manera de explicarse, y eso en esta obra no varía. Otra cuestión es que yo esté más o menos de acuerdo con lo que dice, pero eso siempre es agradable, mantener un diálogo con una obra, asentir o disentir a ratos. Con este libro he tenido acuerdos y desacuerdos, hasta algún momento de risas, porque claro, es curioso leer ciertas cosas escritas en la década de los 20 desde nuestra perspectiva, casi 100 años después.  Pero no me cabe duda de que Ortega y Gasset era un tío muy agudo -como si hiciese falta que yo dijese esto- y por eso creo que merece la pena leerle, aunque sea para discutirlo.

Y bueno, el tema del amor es llamativo, creo yo. Dice Ortega que es un tema en el que se ha pensado poco. Y yo coincido con él: se ha hablado mucho del amor, pero se ha pensado poco en él. A lo mejor es que el amor es más bien para sentirlo que para pensar sobre él, pero se ha pensado sobre cosas menos importantes, ¿verdad? Así que el intento merece la pena.

Lo que quizá me ha tocado un poco más la moral ha sido el tema del papel de la mujer en el libro, o más bien, que se atribuyan ciertas cualidades a los hombres y ciertas otras a las mujeres, a saber, que los hombres son todo razón y las mujeres todo sensibilidad, o pasión. O que la mujer no siente entusiasmo erótico por la belleza física masculina (?) por razones como que "en la mujer - cuando no es masculina-, la imaginación suele ser paupérrima". Literalmente. Eso sí, hace excepciones: la mujer masculina, la prostituta, la mujer madura que tiene a sus espaldas una vida sexual plenamente ejercitada y, por último, las mujeres dotadas de "gran temperamento".   Claro, en momentos como este debo de recordar que son textos de los años 20 y que a lo mejor la pregunta sobre si las mujeres mostraban poco entusiasmo por la belleza física masculina era una cuestión psicofísica, como parece defender él, o una cuestión de educación quedaba demasiado fuera del horizonte de la época. Yo me inclino por lo segundo: mujer de principios, mediados y casi hasta finales del siglo XX que, en España, mostrase interés erótico por un hombre abiertamente = fresca, por decirlo de manera suave. Y no sé por qué preciso el tiempo, esas cosas siguen pasando hoy en día. Pero claro, yo soy una mujer del s. XXI, es normal que vea esto con algo más de claridad...supongo.

En cualquier caso, no os dejéis condicionar por estas cosas, porque el libro es más que eso :)

Os dejo un trocito (o un trozaco)...

Por último, un ensayo sobre el amor es obra sobremanera desagradecida. Si un médico habla sobre la digestión, las gentes escuchan con modestia y curiosidad. Pero si un psicólogo habla del amor, todos le oyen con desdén, mejor dicho, no le oyen, no llegan a enterarse de lo que enuncia, porque todos se creen doctores en la materia. En pocas cosas aparece tan de manifiesto la estupidez habitual de las gentes. ¡Como si el amor no fuera, a la postre, un tema teórico del mismo linaje que los demás, y, por tanto, hermético para quien no se acerque a él con agudos instrumentos intelectuales! Pasa lo mismo que con Don Juan. Todo el mundo cree tener la auténtica doctrina sobre él, sobre Don Juan, el problema más recóndito, más abstruso, más agudo de nuestro tiempo. Y es que, con pocas excepciones, los hombres pueden dividirse en tres clases: los que creen ser Don Juanes, los que creen haberlo sido y los que creen haberlo podido ser, pero no quisieron. Estos últimos son los que propenden, con benemérita intención, a atacar a Don Juan y tal vez a decretar su cesantía.

Existen, pues, razones sobradas para que las cuestiones de que todo el mundo presume entender -amor y política- sean las que menos han progresado. Sólo por no escuchar las trivialidades que la gente inferior se apresura a emitir apenas se toca alguna de ellas, han preferido callar los que mejor hubieran hablado.
"Para una psicología del hombre interesante"

Y no puedo evitar dejar una cita más sobre Don Juan...

 El error de más calibre que cabe cometer cuando se trata de definir la figura de Don Juan es fijarse en hombres que se pasan la vida haciendo el amor a las mujeres. En el mejor caso llevará esto a tropezar con un tipo inferior y trivial de Don Juan; pero es lo más probable que por tal ruta se llegue más bien al tipo más opuesto. ¿Qué acontecería si al querer definir al poeta nos fijásemos en los malos poetas?  Precisamente porque el mal poeta no es poeta, sólo hallaremos en él el afán, el trajín, los sudores y esfuerzos con que aspira vanamente a lo que no logra. El mal poeta sustituye la ausente inspiración con el atuendo convencional: melena y chalina. Del mismo modo, ese Don Juan laborioso que hace cada día su jornada de erotismo, ese Don Juan que "parece" tan claramente Don Juan, es justamente su negación y su vacío.

Don Juan no es el hombre que hace el amor a las mujeres, sino el hombre a quien las mujeres hacen el amor.

"Amor en Stendhal"

Y ahí queda eso. A ver qué empiezo ahora. No quería empezar tan pronto el siguiente de Harry Potter, pero en la reseña de Harry Potter and the Goblet of Fire me pusisteis los dientes tan largos que... ¡Malignas!

8 comentarios :

  1. Viéndolo desde la perspectiva de los tiempos en que fue escrito puede estar bien :-P

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    1. Claro, hay que tener un poco en cuenta el contexto :)

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  2. Veo que has sucumbido de nuevo a Harry Potter jajaja
    a mí ahora de primeras no creo que me apeteciera leer algo así. Pero en un tiempo quien sabe ^^

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    Respuestas
    1. Claro mujer, a mí por ejemplo las biografías no me atraen nada... aunque ya he cogido alguna pero eso, me cuesta. Cada uno... :D

      Y sí. Aún no lo he empezado, pero esta noche toca. La gente de por aquí son malas influencias. Pero bueno, me vendrá bien para el inglés, supongo xD

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  3. Despues de leerme la entrada me han dao ganas de verme Don Juan De Marco... JUASJUASJUAS en serio! XP


    ;)


    PD:I <3 U

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