Nadie sabe, nadie sabe...






Nadie sabe, nadie sabe...

Hay tantas cosas que no sabe nadie... O casi nadie, claro. Por ejemplo, hay mucha gente que ve en mí a una persona alegre, tranquila, resuelta, que a veces se agobia un poco pero que siempre lo saca todo adelante con buen ánimo. Cuando digo que soy introvertida y un tanto tímida la gente suele decirme: "¿Tú? ¡Qué dices!". Yo lo entiendo, parezco una adulta bastante funcional que, además, para colmo de males, lleva la sonrisa tatuada.  Además, al contrario de lo que parece aquí, soy muy, muy reservada. Me puede estar pasando cualquier cosa que, como norma general, no suelo hablar de ello. Así que entre lo que no se me nota y lo que no cuento, pues parece que estoy siempre estupendamente bien, feliz de la vida, genial.

Qué sabe nadie. 

El año pasado me costó ir al médico porque CÓMO IBA A TENER YO DEPRESIÓN. Yo he convivido con una persona con depresión, que andaba llorando a toda hora, que apenas tenía fuerzas para moverse, a la que todo le costaba un mundo y que, en sus peores momentos, pasaba el día a oscuras tirada en el sofá en cuanto tenía ocasión. Yo no era así. Yo me levantaba (sin ganas, pero ¿quién las tiene?) y me iba al trabajo. Llevaba todo adelante, sonreía, hacía papeles, resolvía conflictos, daba lo mejor de mí. Volvía a casa, comía, apenas me permitía descansar, seguía trabajando. Pero en cuanto se acababan las obligaciones lo único que quería era tumbarme en la cama mil años y no hacer nada ni ver a nadie. 

Lo peor, las señales que me hicieron ver que no estaba bien, solo las noté yo. La más grave, la anhedonia (incapacidad para sentir placer o disfrutar de cosas que antes me hacían feliz), ¿cómo iba a notarlo nadie más? Por lo que a todo el mundo concernía, yo era un miembro productivo y activo de la sociedad. Es posible incluso que si hubiese aireado un poco más mi condición más de uno hubiese dicho: "¿Depresión? Ésa lo que tiene es cuento/ganas de llamar la atención". 

Así que hoy, mientras volvía a casa en el autobús, después de la manifestación, hablando con un antiguo alumno, y sonreía, nadie sabía que estaba intentando contener un ataque de ansiedad y que la sensación de presión en el pecho que ha aparecido sin motivo me iba a durar, aunque atenuada, al menos hasta el final de la tarde (ahí sigue, todavía). 

Nadie sabe, nadie sabe... ni tampoco lo quieren saber en muchas ocasiones, me temo. 




Os recomiendo leer un poco sobre la ansiedad y la depresión con alta funcionalidad. Puede que os sea útil a vosotros o a alguien que conozcáis. 

Comentarios

  1. Hola Bea, por fin me he suscrito, que no había visto que te podías suscribir, así puedo volver a seguirte.

    No había oído nunca lo de ese tipo de depresión, muy interesante. La ansiedad sí que la he vivido, por desgracia, y es horrible, sobre todo esa sensación de pérdida de control. Y bueno, el otro día leí un artículo tuyo sobre que cuando te sentías deprimida o ansiosa ya ni estar en la cama, que era como tu refugio, te aliviaba. En mi caso, me ocurrió algo horrible que era que cada vez que lograba relajarme para dormir, mi cuerpo se despertaba instantáneamente como creyendo que me iba a morir si no despertaba. Pasé noches de insomnio hasta que por fin una medicación me funcionó.

    Qué duro fue.

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    1. Qué horror, no quiero ni pensarlo. Además sin poder dormir todo afecta mucho más.

      Un abrazo, linda :)

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  2. Yo padecí ansiedad (diagnosticada, porque seguramente la padecí más veces... pero sin nombre) hace años. Lo curioso es que yo no sabía que la padecía. Simplemente fui al médico porque no paraba de adelgazar de forma alarmante, aunque comía igual que siempre. El médico me dijo que podía seguir así... hasta morirme. Me asusté. Me trataron de la ansiedad y volví a la normalidad (en cuanto a peso).
    Creo que hay muchos tipos de ansiedad y de depresión. Y la mayoría de la gente lo desconoce. Es complicado. Pero, indudablemente, si caes en sus redes, debes ir al médico y tratarlo.
    Espero que te encuentres mejor. Mucho ánimo, Bettie.
    Besos

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    1. Lo peor de todo es que a veces cuesta muchísimo darse cuenta. Pensamos que la ansiedad tiene un perfil concreto, o la depresión, y si no coinciden los síntomas... Al final la clave está en buscar ayuda cuando no nos sentimos bien. :)

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  3. Espero que estés mucho mejor desde que escribiste esta entrada :*
    Un abrazo grande.

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    1. Sí, fue un pico puntual en una mala racha, solamente.

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