¿Es esto una peli de zombies?

Hoy he salido a la calle. Tranquilos todos, ha sido por una causa justificada. He tenido que ir al hospital a recoger una medicación. Aprovechando que ya estaba allí, he decidido pasarme por el Centro de Transfusiones y donar sangre, que hacía bastante tiempo que no lo hacía.

Como iba a donar sangre, he ido en autobús. Primera rareza: el autobús urbano es gratuito. Para evitar el movimiento de monedas (y con ello los contagios) así como el contacto con el conductor, se entra por las puertas traseras y no hay que pagar el viaje. Segunda rareza: el autobús que va al hospital iba VACÍO cuando yo he subido. Durante el trayecto el máximo de personas que había en el bus ha sido 7.  Tercera rareza: nadie en la farmacia hospitalaria. Apenas nadie por los alrededores del hospital.

Ha sido muy extraño moverme por una Córdoba virtualmente vacía. Las pocas personas que había en la calle (el señor repostando en la gasolinera, la chica que se aferraba a su bolso, las poquísimas personas que esperaban en las paradas de autobús) tenían la misma cara de sorpresa y rareza que debía tener yo. Aquí y allí, vehículos del Ejército. En una parada de autobús, policías haciendo controles. Yo me aferro al bolso en el que llevo los papeles, por si me los piden, al mismo tiempo que intento no tocar nada del autobús.

Después de recoger las medicinas y de no se cuál lavado de manos con gel hidroalcohólico (he perdido la cuenta), me voy al Centro de Transfusiones. Delante de mí hay un chico. Voy a lavarme las manos. Me dan la hoja para donar y un bolígrafo de regalo para que firme.  Mientras me están haciendo la entrevista médica llega otro chico. "Hay movimiento, vaya", comento con la médica. "Qué va. Eres la segunda de la tarde. Lo que pasa es que habéis venido de golpe". Me da un poco de pena, pero me consuelo con la imagen que he visto esta mañana en su web: la reserva de todos los grupos sanguíneos está en verde.

Entro a la sala de donación. La enfermera, como siempre, es encantadora. Me encuentra la vena a la primera y apenas noto el pinchazo. Hay un documental de pingüinos muy triste en la tele. "Ojú, qué pena", comenta, "pero es que en el resto de canales hay cosas del coronavirus y ya nos llenan bastante la cabeza". Le doy la razón. Comenzamos a hablar. Me dice  que la cosa está parada, pero que sigue yendo gente. "Va a venir la gente ya aunque sea por el paseo", le comento. Nos reímos.

La máquina pita. "Coge aire. Aprieta aquí". La enfermera pone las etiquetas en mi bolsa de sangre (450 ml) y mete algo en el ordenador. "¿Cómo te encuentras?". Contesto que bien. Me levanto, me tomo un zumo y unos fritos y me voy a coger el autobús de vuelta. Nadie en la parada. He venido sola todo el viaje, directa desde el hospital, como si fuese en un taxi. Lavado con gel hidroalcohólico y, al llegar a casa, plan de choque de desinfección: fuera toda la ropa (a lavar), lavado de cara, de manos, desinfección del móvil... Y solo entonces, un beso.

Quien nos iba a decir todo esto, ¿verdad?


Un abrazo.

Comentarios

  1. Se nota en la calle lo raro que es todo... yo no vivo en Barcelona ciudad, pero escucho que se escuchan pájaros cantar. ¡¡Pájaros cantar en el centro de Barcelona!! Y hasta las campanas de la Sagrada Familia. Debe ser raro vivirlo.
    ¡Ánimo y un abrazo!

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    1. ¿Te imaginas? Lo de escuchar eso en Barcelona debe de ser impactante. Al fin y al cabo, en Córdoba se suelen escuchar campanas de las iglesias y eso con cierta normalidad

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  2. Estamos viviendo nuestra propia peli de ficción...
    Mucho ánimo, amiga.

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  3. Ojalá fuera una película, pero no. Ha explotado nuestra burbuja de la peor manera posible. Espero que estés bien, mi ciudad es pequeña pero ha resultado la más afectada de Castilla-La Mancha. Resulta desolador y doloroso que tanta gente mayor se vaya así, en absoluta soledad.

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    1. Lo lamento mucho. Creo que sé más o menos desde dónde me escribes. Hoy escuché que Castilla-La Mancha es la 3ª autonomía ya no sé si en contagios o en muertes y me eché las manos a la cabeza. Mi familia está allí y yo pensaba que, con eso de vivir en pueblos pequeñitos, estarían más a salvo que los que estamos en la ciudad... Y se ve que no :(

      En fin, mucho ánimo y un abrazo.

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  4. Yo cuando todavía tengo que ir al laboratorio en el tren tengo vagón individual y me sigue pareciendo muy extraño. Aunque es genial porque significa que se está cumpliendo las normas. Eres una gran heroína yendo a donar en estos tiempos. Yo intenté ser donante de sangre pero debido a que tengo los vasos muy finos y frágiles no soy apta. No me podían sacar suficiente sangre y al tardar tanto en poder sacarla ya no estaba en condiciones para usarse. Una pena. Afortunadamente esta situación pasará aunque lleve su tiempo.

    Un fuerte abrazo y ánimo!

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    1. Aproveché el viaje obligatorio a por unas medicinas, tampoco es una heroicidad, pero es importante que las reservas estén en buenos niveles en estos tiempos, por lo que pueda pasar :)

      Pasará, claro que sí.

      Un abrazote.

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