Peli: No soy un hombre fácil. (2018)



Podéis encontrarla en Netflix, en este enlace.




Tener Netflix propio es una maravilla. Puedo ver todas las petardeces que se me antojen sin tener sentimiento de culpa. Porque a mí, las petardeces, lo que más. 

Ayer, en mi búsqueda de películas petardas, me lancé contra este título que tenía desde hacía unos días en mi lista. El argumento es bastante sugerente: un machista recalcitrante se despierta en un mundo dominado por mujeres. Por lo menos da cierta curiosidad. Y no decepciona. Al menos yo me lo pasé bomba viendo la peli.

Se trata de una comedia romántica, pero esa parte es, digamos, secundaria. Lo verdaderamente genial de esta peli es el experimento que supone. Hay un criterio que suelo compartir con mis alumnos para determinar si un anuncio es machista: pon al hombre en lugar de la mujer y si se ve ridículo, es machista. Pues esta película es una muestra de ese ejercicio llevado al límite y lo que se pone en cuestión no es una situación o un anuncio sino toda nuestra sociedad, patrones de comportamiento y sistema de creencias y valores. Casi ná. 

El protagonista, Damian, es machista, pero con ganas. Se trata del típico Don Juan-wannabe que usa a las mujeres, que piropea por la calle, que intenta ligar en cualquier sitio con las mismas frases manidas. En fin, os podéis hacer una idea. Un día, yendo por la calle, se pega una leche contra una señal y, al despertarse, las mujeres ocupan el lugar de los hombres en el mundo. Y ojo, que esto lo hacen muy bien y no se les escapa un detalle: las mujeres son las que ocupan el espacio público, las que trabajan, las que están en los cargos de responsabilidad. Pero también son las que piropean a los hombres por la calle, les exigen que se cuiden, que se depilen, que las atiendan. Son las que se dedican a ver deportes mientras los hombres de la casa se dedican a las tareas domésticas. Son las que toman una posición dominante, incluso despótica, en el sexo. Vaya, lo que hacen los hombres en nuestro mundo. Y, como ya he dicho, son muy finos con la crítica. Solo por eso merece la pena ver la película, porque es un shock constante de ridiculeces a las que las mujeres estamos sometidas sin darle dos pensamientos y que se ven cómicas y patéticas cuando el protagonista de la escena es un hombre.  No quiero entrar en detalles. Hay que verla, y ya.

Os la recomiendo mucho, de verdad. Pasé un muy buen rato viéndola. 

¿La habéis visto? ¿Me contáis? ¡Muaks!


Comentarios

  1. Pues has hecho que me apetezca mucho verla. Pero no tengo Netflix... así que tendré que esperar a que la echen en la tele (y me entere, claro) o en Amazon

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    1. Ojalá tengas la oportunidad. Creo que te gustaría mucho :)

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