Ojalá estar buena

Debe de ser maravilloso saber lo que se siente estando buena. No me refiero al día que te levantas y, por hache o por be, te ves guapa. No. Me refiero a saber que estás buena, no que te sientes guapa, sino que lo eres. Y lo sabes como algo con cierta constancia en el tiempo. Yo qué sé, me explico fatal. Perdonadme, es que estoy en crisis.

La vuelta de las vacaciones debilita los corazones, se ve. No solo empiezas a tener horario (con lo que a mí me gusta vivir sin reloj) y obligaciones, sino que la vida se encarga -o nosotros nos encargamos en su nombre- de recordarnos que el paraíso terrenal está perdido y que las cosas duelen, se estropean... En fin, que me he pesado.

Que también es culpa mía, a ver. ¿Quién me manda a mí subirme a la báscula un 4 de septiembre a las 8 de la mañana? Nadie. Pero así soy yo, gilipollas, qué le vamos a hacer.

De verdad que no he tenido un verano tan loco como para el susto que me he llevado, os lo digo en serio. Mas bien al contrario: ha sido tranquilito. Yo qué sé. No he tenido grandes comilonas ni excesos, sí es cierto que he sido algo más sedentaria, pero... ¿era para tanto?

El pensamiento que me ha asaltado esta mañana ha sido, sin más, "¿Por qué me esfuerzo? Nunca voy a ser delgada". Y eso parece importante. De repente es como si todo mi esfuerzo, buenos propósitos e intenciones se fuesen a la mierda. Como si no mereciese la pena, porque en el momento que bajo un poco la guardia...¡boom! Yo qué sé. En días como hoy odio mi cuerpo. Porque sí, sé lo que piensa todo el mundo: si tengo este peso y esta pinta debo de estar todo el día atiborrándome a comida, o comer fatal, o estar todo el puñetero día sentada. Pero no es así. No es cierto. Por suerte para mí tengo una pasmosa facilidad para ganar peso y una dificultad titánica para perderlo.

No me hagáis mucho caso, que estoy con toda la bajona. Para arreglar un poco esto os dejo este tuit, que me ayudará a ponerlo todo en perspectiva. Hoy no, pero bueno, acabará calando.




Comentarios

  1. los kilos de más o de menos no deben ser la medida de nuestra autoestima. No todos los flacos son felices, ni todos los gordos son miserables. Cuidate porque quieres estar sana, no por una meta irrealista de revista. Beso grande. Fer

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    1. No deben. Probablemente. Pero mira, eso lo sé en la teoría, pero no suelo llevarlo a la práctica. Y ojo, que mi meta no es la modelo de revista, si fuese así... xD

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  2. Pues es habitual escuchar a las buenorras quejándose de que todos los hombres las miran cuando van por la calle, de que las tratan como objetos y que por ser guapas las consideran tontas. Eso dicen, que yo tampoco lo sé.
    Dale un martillazo a la báscula y de paso prende fuego al sofá, que a veces tiene mucho que ver una cosa con otra: lo importante es sentirse y estar sano.
    Una entrada muy en la onda de septiembre, cómo cuesta este mes maldito.
    Saludos.

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    1. Una cosa no quita la otra. A mí, que no estoy buena, también me han tratado como objeto y me han mirado asquerosamente por la calle. Es independiente una cosa de la otra. Supongo que a ellas les pasará más, claro.

      El problema es que cuando ya no te sientes sano, vas tarde XD

      Sí, lo que cuesta septiembre... Ains.

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  3. Haz como yo... ¡no tengas báscula en casa! Problema resuelto... jajaja.
    No me hagas caso. Yo también estoy tonta. Y tampoco te agobies; como se suele decir: lo importante es estar sano. ¿Estás sana? Pues ya está. El resto es secundario, mero atrezzo.
    Un beso

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    1. Ya, pero la salud hay que cuidarla antes de perderla, también. Yo tengo báscula desde la primera vez que me puse a adelgazar y bueno... :/ xDDD En realidad creo que es para bien...

      ¡Beso!

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  4. Llevo luchando con los kilos desde que tenía unos 20 años. Y en mi caso esos son muchos años. Era de las que se comen lo que sea y no engordan, salvo el culete, hasta que empecé a engordar, poco a poco, de forma inexorable, y por más que bajo, vuelvo a subir los que he bajado y más. No me gusta hacer ejercicio, eso ya lo he asumido, así que tengo que encontrar la forma de mantenerme más activa sin sentir que realmente estoy haciendo ejercicio, algo que aborrezco. Pero cada año son unos kilos más. De mis 20 a ahora, 18 kilos.

    Y sí, me he puesto a dieta ahora en septiembre, pero a dieta perpetua, de larga duración, y pienso darme un capricho (de comer) cada vez que baje un kilo. Porque a mí un kilo e cuesta la vida misma bajarlo.

    En otro orden de cosas, siempre he pensado qué se tiene que sentir al estar buena, como tú dices, yo ni delgada lo estaba, que esa es otra. Jajaja

    Besos.

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    1. Qué petarda eres XDDDD

      A mí también me cuesta la misma vida un kilo. Y estos días primeros son horribles, porque mi cuerpo hace cosas raras y, aunque yo ya estoy en modo me muevo y como menos, sigue subiendo porque le sale del cimbrel. Y es muy frustrante. Pero bueno, p'alante!

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  5. Yo creo que estar bueno es un estado de ánimo y no corresponde a un físico en concreto. No creo que la gente que vemos por ahí y pensamos que es atractiva sea inmensamente feliz por ello, ya que o no lo verá así o tendrá otros complejos. Siempre queremos lo que no tenemos...

    Míriam

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    1. Bueno, en parte sí y en parte no. Puedes cumplir todos los cánones y no sentirlo. Y viceversa. Pero si entendemos lo de estar bueno intersubjetivamente -porque ser objetivo totalmente es complicado- yo no estaría buena atendiendo al canon actual.

      En fin :/

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