Profesores normales.

Hace unos días vi este tuit:


Y no pude más que aplaudirlo.

Últimamente, para ensalzar la labor de los docentes, lo que se hace es destacar figuras dentro de la profesión con un perfil muy determinado: profesores especiales, súper creativos, profesores youtubers, profesores hombre/mujer-orquesta. Profesores especiales, estrellas de nieve. Con esos profesores las clases nunca son aburridas y los niños y niñas aprenden sin darse cuenta, pasándoselo bomba. Así son los profesores excelentes, nos dicen. Y, con ello, nos muestran el camino. Así es como hay que trabajar.

Pero yo soy profesora, no show-woman.  Yo intento que a mis alumnos les interese lo que tengo que contarles, intento mantener su atención, intento que se impliquen. Pero cada día no puede ser una fiesta, una expectativa constante de sorpresas. Y, ojo, sí lo es: cuando tú entras a una clase, por muy preparada que la lleves, siempre sucede algo que no esperas, positivo o negativo. A veces, varios "algos". Pero crear eso, provocar la sorpresa constante del alumnado, no puede ser tarea de un profesor.

A veces, muchas veces, la clase consiste en eso: un profesor intentando enseñar a los alumnos algo. Y esto ocurre de manera simple: a veces hay pizarras digitales, y vídeos, y actividades interactivas, y bueno, cosas que se nos ocurren, pero otras veces solo hay una pizarra, un montón de alumnos, un profesor y las ganas de ambos. Y a veces hay que hacer cosas aburridas, y hay que trabajar, y hay que hacer cosas que están muy abajo en la lista de prioridades sobre cosas que querríamos estar haciendo en ese momento. Pero así es la vida: no siempre nos divertimos.

Me parece que la manera de poner en valor nuestra profesión no es (o, al menos, no únicamente) señalar a esos profesionales excepcionales, esas situaciones atípicas. Creo que hay que poner en valor lo que es el trabajo en el aula día a día: el verbo to be, las declinaciones, las ecuaciones de segundo grado, las distintas constituciones del siglo XIX, la tabla periódica, la corrección de tareas, de cuadernos, de exámenes... El esfuerzo cotidiano de unos y de otros, sin boato, purpurina ni espectáculo.  Porque nosotros también somos buenos profesionales.


Comentarios

  1. Yo creo que, salvo excepciones, he tenido muy buenos maestros y profesores (es que #YoEstudiéEnLaPública ;-) ).
    No he tenido muchos "modernos", también hace años que acabé... pero creo que casi todos nos despertaron la curiosidad y las ganas de aprender.
    Recuerdo con cariño a mi profe de mates de EGB, explicándonos las fracciones con galletas napolitanas (antes nos tuvo que explicar cómo eran las galletas napolitanas XD ). A la de geología de 2do Bach, porque nos hacía pensar, razonar...
    No son necesarias una tablet, los power point, las pizarras digitales, son necesarias las ganas de enseñar y de aprender.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. E incluso con todas esas cosas, a veces el trabajo es rutinario. Nada espectacular. Pero es que las cosas a veces son así :P

      Eliminar
  2. Estoy total y absolutamente de acuerdo con esta reflexión.

    ResponderEliminar
  3. Bravo, chica bien dicho. Yo tambien soy profe y estoy en total desacuerdo en que todo debe ser divertido y facil para el alumno. Creo que tambien deben de aprender, como parte de su educacion, que no todo es facil y que hay que trabajar con empeño y dedicacion. Eso de la ¨infantilizacion¨ de occidente, adolescencias prolongadas, esta dando al traste con la formacion del ser humano.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias, Cristina. La verdad es que sí. Últimamente he escuchado de cada cosa en relación a este tema... Uf. Horroroso.

      Eliminar
  4. Supongo que alguien ya tenía que decirlo. Igual que el mantra ese de que cada chico es un Einstein pero existe un sistema malvado y caduco que le impide desarrollarse. Pues no, no todo chico es un Einstein. Y no tiene por qué serlo, afortunadamente. Y no pasa nada.
    Yo recuerdo que los profes que más me marcaron no eran showsmans precisamente. Sino simplemente con lo que decían y cómo lo decían ya me parecían buenos profes.
    ¡Un abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, estamos comunicando sobre educación de una manera errónea, me da la sensación. Estamos destacando particularidades y no la generalidad, haciendo creer que todo es así. Y no.

      Eliminar
  5. Hoy me han invitado a ver un partido de fútbol. Me ha dado lástima dejar a mi hijo en casa haciendo cosas mil veces más importantes (dibujar castillos levitando y cosas así). En el estadio del Villarreal había miles de personas, así que he pensado: uy, cuando dijo Aznar que el fútbol era de interés general seguro que se refería a esto. Después de tanto grito y emoción, claro, la deformación profesional: a ver cómo doy clase a chavales cono estos mañana por la mañana... pues como tú, querida, trayéndolos a la realidad, a ese sitio en el que, una vez apagados los focos, suceden y aprendemos algos.

    Santi

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Habrá otras maneras, pero yo creo que no sé hacerlo de otra forma.

      Un saludo, Santi :)

      Eliminar

Publicar un comentario

¡Adelante! Deja tu retal :)

Entradas populares de este blog

Cómo aprobé el nivel Avanzado de la EOI preparándome por mi cuenta.

Tontos-a-las-tres.

Economía vital.