jueves, 1 de mayo de 2014

Ecce homo


No, este post no va de restauraciones que se van de las manos ni de nada por el estilo. "Ecce homo" traducido al castellano sería algo así como "he aquí el hombre". Pues de eso va este blog, de "EL HOMBRE". (Chan-chan).

Y es que en lo relativo al físico, yo siempre he tenido un gusto algo conservador. A mí no me han llamado la atención los hombres rubios, esbeltos, bien depilados y elegantemente vestidos. No. A mí me van, más bien, los hombres grandotes -fornidos, qué gran palabro-, con las facciones bien marcadas, algo de barba, con su vello donde tiene que haberlo, ... Esas cosas. Me van los tipos duros. 


Sí, ya sé que lo que yo digo no se ilustra de la mejor manera posible con actores de Hollywood, pero vamos, que para que os hagáis una idea. 

Lo que pasa es que esto tiene un problema. A mí me gustan los hombres así, pero no me gusta que sean unos neandertales. A mí me gusta que sean capaces de expresar sus sentimientos, de llorar si tienen ganas, de emocionarse con las cosas, de pedir perdón, de reconocer que hay cosas que no saben hacer, etc.  

Pero se ve que ser hombre también es complicado. Ahora el canon se está suavizando, como ocurre en el caso de las mujeres, pero encajar en el rol de hombre "de verdad" requería hacer muchas cosas y dejar de hacer muchas otras. "Los hombres no lloran", por ejemplo, es una frase que he oído mucho en mi infancia, o "no seas nenaza", cuando un chico se emocionaba o se negaba a hacer alguna estupidez. Las normas eran severas -lo siguen siendo, en parte- y el que se salía de ellas era, como poco, un mariconazo. Su hombría se ponía en cuestión por hechos tan simples como que les gustase una determinada cantante, o los musicales, por llorar en el cine o por no practicar el deporte de moda. 

Esta cultura y esta forma de educar han dado muchas generaciones de hombres incapaces de lidiar con sus sentimientos, incapaces de comunicarse con sus parejas, incapaces de dejarse llevar y de reconocer sus debilidades. En definitiva, machos-alfa que, cuando los miras dos veces, te dan más lástima que otra cosa. 

Pero hay excepciones. Soy una mujer afortunada que ha encontrado a un hombre duro, fuerte, de pelo oscuro y mirada profunda que, además, no se avergüenza de llorar, o de escribir poemas de amor, de buscar una floristería como un loco para recibir a su novia con flores después de un viaje, de expresar sus sentimientos... Ese es mi compañero. 

Estoy orgullosa de compartir mi vida con un hombre que no se avergüenza de leer una novela rosa y de decir que le gusta. Ese es solo el último ejemplo. Hay que ser valiente para hacer cosas que se supone que no encajan en el rol que la sociedad te atribuye como hombre o como mujer. Y sobre todo, hay que tener aguante para soportar a los que vienen a juzgarte, que no son pocos. Y hay que estar seguro de sí mismo. Porque, al fin y al cabo, esas personas que creen que hacer esto o aquello les hace menos hombre o menos mujer creo que denotan una falta de seguridad brutal. 

Gracias, Jack, por ser tan "así", tan "tú". :)

Hoy estoy... orgullosa
Y estoy escuchando... Romance de José Etxailarena - Marea

13 comentarios :

  1. Pues, si la novela es entretenida y está bien escrita (como es el caso, "Nacido en pecado", de Kinley MacGregor, lean, léanla ustedes y compruébenlo), pues no veo porque no voy a decir que me gusta. Igual que en su momento dije que me gustaba Grease (MUCHO) o Luis Miguel (la mejor voz de sudamérica), o el culebrón del Zorro o tantas y tantas cosas. Lloro y río cuando me sale del corazón... engañar se me da fatal, así que, ¿para que esforzarse inútilmente? ;) No obstante soy tremendamente vergonzoso por naturaleza, así que tampoco es que vaya por ahí "proyectando sensaciones", tu ya lo sabes...

    Pero a ti no quiero ni puedo ni debo ocultarte nada nunca.

    Te quiero <3



    PD: Me hisiste llorar otra ves, María Fernanda Soledad! ;P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. PD2: Gracias por estar siempre a mi lado y escribirme cosas tan requetepreciosas!!!!

      TE AMO!

      Eliminar
    2. JAJAJAJAJAJAJA

      ¡Como te atreviste, Luis José Alberto! xDDDDD

      :) Yo también te quiero, petardillo.

      Eliminar
  2. Envidia de la mala me provocáis!!!

    ResponderEliminar
  3. ¡¡¡Bravooooooooooooooooooooooo!!!

    Felicidades Jack, por ser tan... tú :D

    Bettie, eres un bombón :)

    ResponderEliminar
  4. Me encanta empezar a leer la entrada creyendo que va a ir de una cosa y que termine así de bonita. Jope, si es que sois amor puro los dos de verdad ♥

    Pues sí, más razón que nadie. Hay que ser como uno es, no como quieren los demás que seas.
    Pero aún así, lo de que los hombres no lloren tiene parte de razón fisiológica. Nos lo dijo la profesora de dibujo, que los hombres tienen el conducto lagrimal más largo. El nuestro es mucho más corto y la lágrima cae en plan montaña rusa xDDD
    (comentario anecdótico, pero que entiendo a lo que te referías sí jajaja)

    De pequeña yo era al revés, como me gustaba jugar a fútbol, los muñecos de niño y subirme a los árboles, pues eso xD Lo que me decían ya te puedes imaginar.
    Que manía en encasillar, no te dejan en paz nunca.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues sí, el daño que hacen esos casilleros a veces.

      Me gusta sorprenderte, que lo sepas :D

      Eliminar

¡Adelante! Deja tu retal :)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...