miércoles, 16 de enero de 2013

Lecciones de vida: aprender a comprar.

Con motivo de la mudanza estoy removiendo el piso entero, todos los rincones y escondites.  Hoy toca el canapé de la cama, en donde guardamos las cosas que no usamos demasiado o que no caben en otro sitio. Rebuscar entre las cosas que no usamos demasiado es una buena terapia contra el consumismo, creo. Esta mañana me he puesto con los zapatos. Y me he dado cuenta de que tengo dos problemas relacionados con las cosas: 1. Cuando algo me gusta, me resisto a tirarlo aunque esté hecho polvo, literalmente. 2. Tengo cantidad de cosas que compro por capricho, estreno, y no vuelvo a usar nunca o casi nunca.

Por hoy voy a dejar mi problema número uno y me voy a centrar en el dos. He sentido verdadera vergüenza al  ver apiladas todas las cajas de zapatos que no he usado apenas y que en su momento compré por puro capricho. Por poner el ejemplo que más me impresiona, he encontrado cuatro pares de zapatos de tacón negros, básicos. Uno con una pulserita, otro en un negro grisáceo, otros en negro mate, otros brillantes con un adorno...

Lo cierto es que casi nunca llevo zapatos de tacón. Desde luego, no a diario. Tampoco uso este tipo de zapatos de tacón para ir a entrevistas de trabajo. No está mal tener un par para ocasiones señaladas, tipo bodas y demás. De hecho, es para eso para lo que los uso. Pero, para esas ocasiones supongo que basta con tener un par de fondo de armario. ¿Y los otros 3?

Al final, unos cuantos pares de calzado irán a un contenedor para ropa usada. Incluídos los de tacón. No me imagino a quién le pueden venir bien unos zapatos de tacón, si no tiene qué ponerse en los pies, pero imagino que algún uso se les dará cuando lleguen a su destino. 

Tengo que decir que esos pares de zapatos los compré hace al menos 4 años, en los inicios de mi relación con Jack. Muchos me los regalaba él porque yo soy bastante aficionada a quedarme mirando los escaparates de las zapaterías. Me gusta VER los zapatos de tacón, pero no soporto usarlos durante mucho rato.  No os vayáis a pensar que en mi colección de zapatos hay algunos de marca o similar, al contrario. Lo que me ocurría es que los veía, me gustaban y como eran baratos, los compraba sin pensar demasiado. En los últimos años, en cambio, solo he comprado calzado cuando he necesitado algo concreto: unas botas calientes, unos zapatos planos, ...Y he aprendido a seleccionar, a comprar algo que me guste y que además sea funcional, se ajuste a lo que necesito.  Lo mismo me ocurría con los bolsos, problema que abordaré esta tarde. Con la ropa, debido a usar tallas grandes, el problema es menor. 

Me alegro sinceramente de haber cambiado el chip. De haber aprendido algo bueno de tanto malos ratos.Y creo que lo he aprendido de manera que la lección no se me va a olvidar nunca.

17 comentarios :

  1. En mi armario hay unos taconazos de raso en morado de MARYPAZ que tienen 3 años y están sin estrenar, es algo de lo que he aprendido también. No me he vuelto a comprar unos zapatos que no me hicieran falta, tengo dos pares de botas, unas zapatillas de deporte y un montón de bailarinas y sandalias planas para el verano. Pero no pienso comprarme más tacones de ese estilo si no tengo ningún evento ni nada.

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    1. Yo es que, para más inri, zapatos prácticamente iguales u.u' ¡Menuda enferma estoy hecha! jaja Y luego lo de las bailarinas... Tengo un par de ellas y unas sandalias que adoro, que son super cómodas, y que me daba pena tirar aunque estaban hechas polvo... u.u XD

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  2. Yo no puedo hablar de zapatos, creo que de verano tengo unos 14 pares u.u'

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    1. Jajaja, ¿qué nos pasará a las mujeres con los zapatos? :S jaja

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  3. La verdad es que muchas veces nos dejamos llevar, pero es verdad que yo con los zapatos no me excedo. ¡Qué luego ni siquiera tengo sitio!
    Besos.

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    1. Ya ves, eso me ha pasado a mí también, de pensar..."Me he comprado esto..¿ahora dónde lo meto?" jaja ... Bueno, al menos si te sirve para no excederte... :D

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  4. talmente identificada. Con las mudanzas que he tenido que soportar en los últimos tiempos me he dado cuenta de que tengo ropa en exceso, zapatos en exceso, pinturas y potingues en exceso, pañuelos y fulares en exceso, bolsos en exceso... Si tengo hasta rulos y tengo el pelo tan corto que ni me los puedo coger.Me he propuesto el ir siempre a la última moda ( del 2007, yo no compro más!!). Que no cuenten conmigo pa salir de la crisis

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    1. Lo mismo digo yo. Voy a ir a la última moda. A la de la última cosa que necesite, ni más ni menos XD Yo el maquillaje... bueno, al final, unas cosas más y otras menos las voy gastando... Ropa igual, hace mucho que no compro, y como la voy gastando también... Pero lo de los zapatos, como no los gasto ni nada es que es ... puf XD

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  5. Si te sirve de consuelo nos pasa a todas, a unas más y a otras menos, pero todos estamos en la espiral consumista. Aunque creo que mi marido se salva porque ni se compra ropa ni zapatos ni ná de ná. Yo tengo tela también, no tiro, sólo acumulo, jejejej

    Bsitos y que te sea leve la dichosa mudanza (nosotros llevamos ya 3 en 4 años, o sea que sé lo que es...)

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    1. Mi novio tampoco tira na, ni se compra nah. Ains señor.

      Yo es que odio las mudanzas. Ésta más, porque es por una situación que no me agrada nada, pero todas, las odio: recoger, meter en cajas, llevar de un lado a otro... GRRRR

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  6. Con los zapatos no suele pasarme porque normalmente no me gustan. Si me gustan es que son caros, entonces paso de ellos xDDDD
    Justo hoy iba hablándolo con el Runo, esto de la crisis me está ayudando mucho a no pensar en caprichos, a darme cuenta que realmente tengo muchas cosas que no necesito ni he necesitado nunca, a prescindir de lo accesorio. También a comer mejor y más sano. Ya ni siquiera siento ansiedad cuando algo va mal, no pienso en compensar con alguna compra chorra o con comida. Eso es bueno, ¿no?
    En mi última mudanza también me deshice de millones de cosas, me parece que te lo comentaba en tu entrada del vestido oriental xDD
    Acabemos con el Diógenes del Consumismo!!

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    1. ¡Yupi! Oye, pues al final vaa resultar que esto de la crisis va a ser una terapia forzada... jaja

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  7. Buffff el consumismo... Yo cada vez me controlo más, pero vaya, también he tenido mis rachas! Ahora estoy falta de camisetas y me da un perezón salir a comprar... y eso que me gustan las compras!

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    1. A mí también me da pereza últimamente salir a comprar, no te creas... :P

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  8. joooo me acabo de acordar yo de unos cuantos zapatos negros y tacon que yo tenia a los 25. Por aquel entonces yo si llevaba tacones habitualmente...ahora no.

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    1. ahora cuñas......que la que tuvo retuvo....:)

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    2. Yo las cuñas sí que me las pongo más a menudo, en botin, o en zapato... Pero es que donde estén unos zapatos planos, chica... No serán tan resultones, pero al comodidad para mí...vital.

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