domingo, 14 de octubre de 2012

Pobreza. Estadio de negación.

Seguramente hayáis oido hablarde las llamadas "cinco etapas del duelo". Probablemente en el capítulo de los Simpson en el que Homer come pescado venenoso.


Si le echáis un ojo a Wikipedia acerca de este tema podréis ver que establece cinco etapas que son:
  1. Negación.
  2. Ira
  3. Negociación
  4. Depresión
  5. Aceptación.
Se supone que etas fases se dan en acontecimientos trágicos, como pueden ser la pérdida de un ser querido o haber sido diagnosticado de una grave enfermedad. Pero en este caso yo quiero hablar de la pobreza.

Queridos y queridas, nos estamos re-convirtiendo en un país pobre. Lo fuimos no hace mucho, pero, como dice el abuelo de MGnolia, de lo malo a lo bueno se pasa con facilidad, pero de lo bueno a lo malo, es otro cantar. Y nosotros hemos vivido unos años maravillosos: teníamos trabajo, una cierta comodidad, atención médica, nuestros jóvenes, hasta los de familias más humildes, iban a la universidad, y los que no estudiaban, al menos podían ganarse la vida.  Bueno, no me resisto a aclarar que esto no significa que hayamos vivido por encima de nuestras posibilidades. Hay infinidad de familias que, en estos momentos, no han dejado de calcular los céntimos. Que no se han comprado una casa de vacaciones, y cuyos hijos han ido a la universidad gracias a las becas del Estado. Había posibilidades que podían tomarse responsablemente para vivir de una manera cómoda, para lo que se suele llamar "progresar".  Evidentemente, habrá quien haya tirado la casa por la ventana, pero no somos todos. De hecho ya me dijo mi padre hace unos años que los pobres íbamos a notar menos la crisis, porque nunca hemos dejado de ser pobres.  Y tiene razón. Es la clase media la que más traumáticamente está viviendo esta circunstancia, la que más ha perdido. Aunque los más humildes no nos libramos. Pero la gente como mis padres ya ha pasado por eso. No les resulta novedoso. De hecho mi padre ya se esfuerza en su huerta, hace conserva de verduras y está criando unas cuantas gallinas, para tener huevos. Por lo que pueda pasar.

pobreza españa


La cuestión es que esos años en los que pudimos creernos un país rico se han acabado, y esas comodidades se están perdiendo o deteriorando. Se reducen las becas de libros, de comedor, de estudios postobligatorios. Se implanta el copago farmacéutico, que compromete a muchas familias a elegir entre comer o comprar medicinas. Se suben las tasas universitarias. Suben los precios. Y todo esto, en un país en el que conseguir un trabajo es prácticamente misión imposible: aproximadamente 1 de cada 4 españoles está en paro. Muchos de ellos desde hace más de un año.  Una situación nada alentadora, ¿verdad? 

Y sin embargo, cuando el New York Times saca un reportaje fotográfico titulado "En España, Austeridad y Hambre" nos escandalizamos y lanzamos a la yugular del periódico porque eso no es así. Se lanzan campañas para mandarle a nuestro "EstimadoNYT" fotos optimistas que el medio, quizá por despiste, o por mala uva, no publicó. Y si buscamos esas fotos encontraremos - como  no- Fallas, Pilares, fiestas diversas, estampas familiares, fotos de paisajes y pueblos en la sierra. Todo bonito y maravilloso. Porque España es mucha España. 

Y yo me pregunto, ¿no es esto un acto de negación? Ante la situación de pobreza y malestar social que muestra The New York Times, nos revolvemos mostrando lo mejor de nosotros. Pero, ¿es que estas últimas fotos les restan realidad a las primeras? ¿Es que por publicar más fotos de ninots y playas soleadas la gente que busca comida en los contenedores -que la hay- va a tener algo para comer? ¿O los parados trabajo? ¿O los desahuciados casa? Me parece un ejercicio de no querer ver. Ni más, ni menos. ¿Por qué nos enfadamos tanto? ¿Acaso el New York Times pretendía retratar todo lo que es España en esas fotos? Diría que no. Pero pretende retratar una situación que es real y que cada vez afecta a más españoles. No queremos verlo, ¿verdad? 

pobreza españa

En mi Trabajo de Fin de Máster insistía en la importancia de mostrar que la pobreza no es algo que uno se busca o se merece. De ahí nacen muchos prejuicios. Al ver a alguien durmiendo en la calle se tiende a pensar que ha malgastado su dinero, o que no ha trabajado, o no lo suficiente. No ha hecho lo necesario para evitar esa situación ni para salir de ella. Estamos contaminados por el típico pensamiento americano que dice que con trabajo se puede llegar a cualquier parte, tener cuanto soñemos, lo cual es mentira. Pero si eso es mentira, imaginaos lo falso que es darle la vuelta: el que no tiene nada es porque no ha hecho nada.   Habrá ocasiones en las que alguien haya dilapidado sus bienes tomando malas decisiones, pero habrá otros casos en la que la sitaución sea muy distinta.

Pero ese pensamiento nos reconforta, porque si somos buenos, si no hacemos ninguna locura,  si no tomamos drogas, o alcohol, si no jugamos ni adquirimos vicios, todo irá bien, porque no gastaremos nuestro dinero a lo loco y nunca seremos pobres. Y eso es fenomenal. De las muchas tragedias que podemos vivir, ésa en concreto no nos va a tocar. No conoceremos la pobreza.

Pero resulta que es mentira. Que la pobreza no es cosa de viciosos igual que el SIDA no es cosa de homosexuales. No somos inmunes. Y ver esas fotos en el New York Times nos pincha la burbuja. Ver gente que antes tenía su casa, su coche, su trabajo y que vereaneaba en Benidorm, comiendo en un comedor social, o recogiendo la comida en un banco de alimentos, hace que desaparezca esa burbuja protectora. Por eso, sacamos nuestras mejores fotos, las que no hablan de pobreza, y las ponemos encima de aquellas, para no verlas, para apartarlas de nuestra vista.  

Pero empezaremos a ser conscientes. Muchos ya están afectados. Algunos conocemos gente que lo está.  Otros pronto estarán afectados o conocerán a alguien a quien lo esté.

El estadio de ira está cada día más cerca.



13 comentarios :

  1. Gracias por acordarte de mi abuelo! Aunque sea para algo triste...
    Creo que estas fases también las pasamos a nivel personal. Es decir, cuando nuestra economía merma seguimos consumiendo como lo hacíamos en tiempos de bonanza y creemos que con pequeños cambios nos reajustaremos al actual presupuesto. Pero no, tenemos que hacer mayores esfuerzos. A ver, que no es algo comprobado, es algo que observo en mí y en la gente de mi alrededor que aunque siempre fuimos "pobres" tampoco nos faltó de nada. Y ahora tenemos que recular y convertirnos en "pobres" que sí tenemos que prescindir de cosas. Yo voy por la negociación, pero creo que este curso avanzaré hasta la depresión xDDD
    A ver si llego pronto a la aceptación o algo que sea más adaptativo que el cóctel de emociones actual.

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    1. A mí me pasa igual. Nunca fuimos ricos, pero claro, últimamente mi vida está siendo bastante más básica de loque ha sido otras veces. Yo estoy entre la aceptación y la depresión xD

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  2. Yo espero con tristeza el estado de ira, a ver si espabilamos

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    1. Pues por lo que yo veo, está cerca. Me temo.

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  3. Bettie... No puedo estar más de acuerdo...

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    1. Por desgracia, ¿no? No es muy alentador estar de acuerdo en estas cosas.

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  4. Totalmente de acuerdo contigo. No sé si es por el mal llamado "orgullo español", pero no nos gusta que nadie nos diga que estamos a un paso de que en este país la gente empiece a pasar hambre de verdad. Pues bueno, tal vez tanto orgullo e indignación lo podríamos haber utilizado para dejar claro a los sucesivos gobiernos que ha habido desde que empezó la crisis que no estamos dispuestos a que nos dejen el país hecho un erial.

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    1. Pues sí, la verdad. Pero es que protestar "perjudica la imagen de España". Y tal. u.u En fin.

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  5. Casualmente en una de esas fantásticas fotos del ABC sale una de mi querido pueblo. Cuando lo vi el otro día publicado en el facebook del CIT (centro de iniciativas turisticas) casi me da algo, no porque salga mi pueblo, sino porque no podía dar crédito a la horterez, la memez, la soplapollez y la catetez de toda esa propaganda, yo diría, que casi, casi de posguerra. Es verdad, todo eran fotos de fiestas. Me dio asquete, la verdad. Estoy hasta las narices de tanta gilipollez con España, yo personalmente estoy empezando a coger manía a España. No me importa una mierda lo que digan de España. Me importa mi vida, la de la gente como yo, me importa vivir bien, dignamente, me importa que todos podamos acceder a los principales recursos, me importa pelear porque no siempre sean los mismos los que coman percebes en navidad y estudien para abogados y nos miren por el encima de sus engominados cabellos y sus polos lacoste. Pero si fuera por defender la imagen de España, ahora mismo...me la paso por ahí...(que queda feo decirlo). Estoy de acuerdo con todo lo que has dicho y como Mandarinalia estoy en la fase IRA y no descarto quedarme en ella forever.

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    1. Qué quieres que te diga, a España se la defiende haciendo de ella un país digno en el que vivir, no mostrando lo bien que nos lo pasamos una vez al año. Venga va.

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  6. Muy bueno, y con mucha razón. Por desgracia...

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