jueves, 20 de septiembre de 2012

El ¿maravilloso? mundo de Internet.

A lo mejor el título sorprende un poco. ¿Qué va a tener de malo Internet? Pues nada o mucho, como casi todo, depende. Yo soy una persona que está bastante contenta con este invento. Me ha permitido conocer a muchas personas y aprender muchas cosas. Durante mi adolescencia me permitió abrir los límites que un pequeño pueblo de la manchuela conquense me imponía. A través de Internet entré en contacto con gente con mis mismos gustos musicales, con personas de mi edad interesadas en temas políticos y sociales, como yo, y con las que podía sentir afinidad. Gracias a Internet, yo, en mi pueblo de Cuenca pude aprender catalán, gracias a una sala de independentistas que frecuentaba en el IRC y en la que conocí a mucha gente simpática, amable, normal. Y gracias a ello, al menos en parte, estos últimos días no me he convertido en una anti-catalanista (porque ser español y sentirse así no implica ser anti-catalán) enfervorizada y fanática.  Y, por qué no decirlo, muchas de mis relaciones amorosas y encuentros se han iniciado frente a una pantalla, incluida mi relación actual.  De hecho, aún sigo conociendo gente por Internet bastante interesante. Una de mis mejores amigas, como ya os conté, entró a mi vida como lectora de mi blog. Gracias a Twitter y a Tumblr tengo charlas de lo más divertidas e interesantes con personas de las que no sé ni el nombre, y este blog y sus propios blogs me han puesto en contacto con gente muy interesante: Perri, MGnolia, Lansy, Ysugamo, por nombrar unas cuantas :)

Vamos, que hasta aquí, nada que objetar. Pero a partir de ahora, sí.

Y es que Internet, o al menos yo así lo hacía, suele entenderse, bien como un instrumento de estudio/trabajo, bien como un entretenimiento de diversa índole, que va desde las redes sociales, la información, la búsqueda de fotografías, el hecho de escuchar música, ver películas, y hasta el porno (que nos conocemos todos xD). Pero lo que no solemos pensar, o nos cuesta pensar, o no queremos pensar, (o a saber) es que Internet es un reflejo (más o menos fiel, eso ya es otra cuestión) del mundo real. Es decir, que detrás de  las personas virtuales que hay en la red de redes hay una persona real (que sus identidades coincidan también es otro cantar). Por lo tanto, como en el mundo hay gente buena, en Internet hay gente buena. Como en el mundo hay gente pedante e insoportable, en Internet hay gente insoportable. Como en el mundo hay gente mala, en Internet hay gente mala. Sí amiguitos. Esto es así, hay gente que no puede dejar de hacer el mal en 24 horas. Y dentro de la red se dedican a eso. A tocar la moral. Y no me refiero a los archiconocidos trolls, que los hay por doquier, o al menos no solo. En Internet también hay gente que, como en la vida real, tiene una manera destructiva de relacionarse con otras personas. Encontraréis, fácilmente,  personas que son simpáticas, que empiezan a formar parte de una comunidad virtual, como puede ser un foro, y que poco a poco empiezan a convertir esa relación en un calvario.Si os movéis por Internet un poco, seguro que sabéis de qué os hablo.

Y luego está el hecho de que la vida virtual te puede consumir. Hay gente - hoy por hoy no es mi caso- que lleva un blog, o un canal de Youtube, cosas así, y acaba saturada, porque la gente se pone en contacto con ella, la sigue, e incluso la idolatra, -ya digo, nunca ha sido mi caso- y se agobia intentando responder a todo el mundo. Y la vida virtual, que debería ser un entretenimiento, o un modo más de relación -placentero, agradable- acaba afectándote tan negativamente que cobra más importancia casi que tu vida real. ¿No es una mierda?

En fin. Que todo esto iba a que hace un tiempo que me dí cuenta de que Internet no es el sitio happy-guay que yo creía. Por eso intento ir con un poco de cuidado por este mundillo. No me sale muy bien de todos modos, los viejos hábitos siempre vuelven, por el exceso de confianza, y acabo metiendo la pata, lo que me genera bastantes dolores de cabeza. De momento vamos bien. Esperemos que dure.

6 comentarios :

  1. Lo bueno de Internet, al contrario que en la vida real, es que es más fácil relacionarte con la gente de no te gusta o te molesta. Siempre hay excepciones, claro, pero con un "dejar de seguir" o un bloqueo se solucionan muchas cosas.

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  2. ¡¡O-yeeeeeee!! Menos mal que yo estoy en el bando de los buenos... ¿No? U_u

    Internet, como bien dices, es como el mundo... Con sus ángeles y sus demonios y sus más y sus menos. Aunque a veces creo que hay que tener hasta más cuidado, porque uno tiende a explayarse más y confiar más rápido al resultar más fácil desinhibirse, pero puedes conocer a personas interesantes y buenas ¿verdad? :D

    Por cierto, a mi pareja yo también la conocí por internet U_u

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    1. La duda ofende, Papish, bonita ¬¬ Claro que en los buenos. Y creo que también has dado en el clavo. Una se desinhibe, y nunca sabes quien te puede estar leyendo... Y la liamos XD

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  3. Yo a mi marido lo conocí por la noche pero la relación se consolidó en internet.

    Tiene sus cosas malas y sus cosas buenas, pues como todo; ahí está nuestra inteligencia para saber diferenciarlas!!

    Adoro tu blog, tenía que decirlo

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    1. Pues sí, toda herramienta en manos humanasp uede usarse para elbien o para el mal :P

      Me alegro de que te guste! :D He visto que has estado leyendo bastante ^^ ¡Gracias!

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