jueves, 23 de agosto de 2012

¿Separar a los estudiantes por sexo?

Este es uno de los temas de debate del día, y he decidido mojarme al respecto. Evidentemente, no soy una especialista, pero como aquí opina todo el mundo, no voy yo a ser menos. Eso sí, no garantizo que esto sea ordenado, o sistemático, o nada que se le parezca. Allá voy.

Recuerdo que la primera vez que pasé por delante del CEIP Cervantes de Valencia me llamó la atención que todavía conservan las entradas separadas. Hay una puerta con un cartel hecho de azulejos que reza "Sección de niños" y otro igual en otra puerta que dice "Sección de niñas". Esa imágen me evoca unos tiempos pasados y bastante más oscuros, de fotos en blanco y negro. Admito que puede ser un prejuicio personal.

Hoy el debate vuelve a reavivarse: ¿educación mixta o segregada? He leído algunas cosas sobre la educación segregada, para entenderla, y he charlado con gente que la defiende. Por suerte, los defensores de este tipo de educación se ven obligados a aportar argumentos, y como hoy en día todo argumento que pueda ser tomado en consideración tiene que ser científico, pues allá que van, a los brazos de la ciencia a buscar apoyos. 

El argumento principal es el del dimorfismo sexual cerebral, que lo que dice es que hombres y mujeres tenemos cerebros distintos y, a raíz de esto, capacidades diferentes. Lo típico de por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas. En definitiva: hombres y mujeres no tienen las mismas capacidades, no aprenden igual, y por tanto, no hay que educarlos igual.  El problema de esto es que su evidencia científica es reducida. Me explico: sí, se han detectado diferencias en las capacidades cerebrales de hombres y mujeres pero, ¿son naturales o culturales? ¿Nacemos con capacidades distintas o es la educación (en general) la que hace que desarrollemos más unas que otras por nuestro género? Es difícil disociar naturaleza y cultura en humanos que han estado en contacto con la sociedad. Y en bebés o fetos lo más que podemos constatar son diferencias de tamaño y demás, pero difícilmente podemos constatar que esas diferencias tengan repercusiones en las capacidades cognitivas. Tradicionalmente se ha creído que las mujeres, por su estructura cerebral, eran menos capaces para disciplinas como las matemáticas o los saberes técnicos o de gran abstracción, como la filosofía. Este argumento fue esgrimido en su momento para negar el acceso de las mujeres a la educación superior. La experiencia ha demostrado que eso era una mamarrachada y que las mujeres podemos ser estupendas físicas, matemáticas, ingenieras o filósofas. Mamarrachadas que, por otra parte, sobreviven. He presenciado en mi carrera algún momento digno de llevar a un museo de arqueología y presentarlo como pautas de acción del Hombre de Cro-magnon. Hay eminentes catedráticos que no asumen que a las mujeres también puede gustarnos la Filosofía, e incluso que podemos ser buenas en ello. Yo me inclino más a pensar que es la cultura la que influye en las capacidades y no a la inversa.  A mí el dimorfismo sexual no me sirve.

Otro argumento que se esgrime es el del desarrollo desigual. Esto es algo que se asume en el campo de la maduración sexual: las chicas maduran sexualmente antes que los chicos. Salta a simple vista. Ellas suelen desarrollarse antes que ellos, y esa maduración se refleja también, en cierto modo, en su manera de pensar y actuar. Incluso se dice que las chicas desarrollan antes la capacidad de razonar en abstracto que los chicos. Este argumento podría valerme, pero no me vale por dos razones: 1. esta diferencia de maduración tiene lugar en la adolescencia, y salvo dos años que pueden ser críticos, antes y después no habría tal problema, y 2. no todas las chicas entre ellas, ni los chicos, entre ellos, maduran al mismo tiempo, pudiendo darse grandes diferencias. Es más, si esgrimimos este argumento, podemos desmontar el sistema educativo tal y como está concebido: si el desarrollo es distinto entre individuos -no solo entre sexos- ¿por qué agrupamos a los niños por edad?  Este argumento tampoco me sirve.

No se me han dado otros argumentos dignos de consideración, así que, por mi parte, no estoy a favor de la educación segregada por razones de sexo como método pedagógico. No intenten disfrazar de ciencia lo que es ideología. No es casualidad que detrás de estos colegios segregados haya, en muchas ocasiones, instituciones religiosas muy concretas.Al tratarse de una cuestión ideológica yo, por mi parte, estoy en contra de que se financien conciertos con estos colegios con los impuestos de todos, sobre todo cuando no paran de decirnos que no hay dinero, y cuando en el campo de la educación no se para de recortar recursos.  Pero de nuevo, nuestro amantísimo ministro de educación nos sorprende: si la ley va contra mis ideas, ¡no hay problema! Cambiamos la ley, ¡y marchando! Verán, verán. Miedo me da la nueva ley de educación que nos vayan a endosar.



Seguro que entre los lectores/as de este blog hay quien sabe más de neurobiología, desarrollo psicológico y cognitivo, y demás, que yo. Se agradecen sugerencias y demases :D

8 comentarios :

  1. Que vamos a hacer con esta "gentecilla"?

    Señor, que cruz...

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  2. Yo tampoco creo que haya que separar por sexos, pero ya se sabe, las mentes cerradas es lo que tienen.

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    1. Que oye, que si de repente alguien da un argumento verdaderamente válido, pues nada, se puede considerar, pero hasta el momento a mi no me han convencido.

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  3. Yo tengo 28 años y he estudiado en colegios publicos y mixtos; y ya siendo pequeña veía a niñas que iban a "coles solo para niñas" y me parecía ridículo, sobre todo cuando salen en la tele diciendo: "no podría estudiar en una clase con chicos porque me desconcentraría"

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    1. Menuda tontería, la verdad XD Yo eso de desconcentrarse... Exagerado, lo veo exagerado. xD

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  4. El dismorfismo sexual es, efectivamente, una respuesta a la educación en roles de género, no un determinismo psicobiológico, o al menos mi formación en psicología del desarrollo evolutivo y en neurociencias no me ha hecho pensar de otra manera. Apelando al sentido común, si los segregas desde la infancia como niños y niñas, no pretendas integrarlos como adultos en una conciencia de igualdad y tolerancia sin que se degenere en sexismos.

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    1. En una asignatura de la carrera nos dedicamos a estudiar las teorías neurobiológicas que pretenden justificar las diferencias hombres-mujeres como algo derivado de la biología, y por cada estudio que legitima estas diferencias insalvables, hay otro que lo desmiente. Yo también estoy convencida de que las diferencias son culturales y estoy a favor de la educación mixta, aunque también creo que a la hora de planificar la educación mixta lo que se hizo fue meter a las niñas en la educación de niños, sin incorporar saber es propios de la "educación femenina" en el sistema educativo, por lo que al final la desigualdad sigue, pues aunque las mujeres se hayan integrado al "mundo masculino", los hombres no se han incorporado, o al menos no mayoritariamente, al "mundo femenino".

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