sábado, 4 de agosto de 2012

La problemática relación con nuestro cuerpo. Autoconcepto, autoestima y otras consideraciones.

Es un hecho que los seres humanos, quizá más las mujeres, tenemos una relación un tanto problemática con nuestro cuerpo. Le doy muchas vueltas a este problema, la verdad. Tanto, que me planteé seguir mi carrera académica investigando sobre él, pero no pudo ser. Esta cuestión empezó a presentárseme como problemática a raíz de tener uno de los llamados "Blogs de Belleza", también porque cuando eres como yo soy no puedes dar dos pasos en una dirección sin hacerte preguntas. La cuestión es que escribiendo sobre aquellas cosas (maquillaje, anticelulíticos, cosmética,...) me planteaba hasta qué punto no contribuía a tensar la ya precaria relación entre las mujeres y su cuerpo. Nunca dejé de lado esta cuestión, y de vez en cuando algún post del blog estaba relacionado con ella.  Intenté que mi blog fuera un poco diferente: no intentaba "hacer sangre" ni favorecer el consumismo, ni promover la idea de que cualquier mujer puede llegar a entrar en los cánones de belleza establecidos, y mucho menos, que deba hacerlo. Lo intenté, lo que pasa es que al final no sé en qué resultó la cosa.  El otro día recibí un email de una chica diciendo que estaba muy gorda y que iba a empezar a ayunar para bajar de peso y me pedía consejo sobre cómo hacerlo. Por suerte, creo que mi mensaje llegó correctamente, al menos a la mayoría, pues la mayor parte de los emails que he recibido, aún después de abandonar el blog, me dicen que les gustaría ser cómo yo, tener mi autoestima, quererse tanto. Algunas me pedían consejo, y otras simplemente me decían que intentarían cambiar el chip. Pero ya digo, ha habido más de un caso en el que he tenido que mandar a la remitente del email a la consulta del médico directamente.

anorexia




Hay por ahí un movimiento que se llama "Body Peace Revolution", algo así como la revolución de estar en paz con el propio cuerpo. Y me parece un buen concepto, la verdad. Estar en paz con el propio cuerpo no implica que tenga que gustarnos todo de nosotras. Para estar en paz lo único necesario es no estar en guerra.  Y dos países pueden estar en paz sin amarse incondicionalmente, igual que dos personas: basta con no mirarse con los ojos cargados de reproches, sino de tolerancia. Me parece que es un estupendo punto de partida. Esto no es la panacea. Probablemente hayamos pasado muchos, muchos años mirándonos los defectos y reprochándonos por esta estría, por este grano, por este michelín. De un día para otro es difícil empezar a quererse, y es muy complicado querer cada centímetro de uno. Todos tenemos defectos, ¿no? Pero en principio, conocer nuestro cuerpo sosegadamente y no mirarlo con odio es un buen inicio. ¿Lo intentamos? La próxima vez que frunzas el ceño al mirarte en el espejo, o al pesarte, intenta no odiarte, sino aceptarlo como un hecho: "Tengo un grano, sí. No me gusta, pero no es motivo para que me arruine el día"; "Sí, tengo tripa. No me gusta, preferiría no tenerla, pero ayer también estaba y al final del día, mi tripa no había influído tanto". 

esclava de la báscula


Tomando esta actitud como punto de partida, creo que merece la pena aclarar los conceptos de AUTOCONCEPTO y AUTOESTIMA, así, tirando de lo aprendido en el Máster xD.  

Simplificando, y para no soltar rollos, puede decirse que el autoconcepto es la imagen que tenemos de nosotros mismos. Se trata de una imagen poliédrica, es decir, que tiene muchas caras. Me explico: yo puedo creer que soy un poco bastante patosa dibujando, pero que escribiendo me defiendo bastante bien, tengo un poco de mal carácter, pero soy buena escuchando a la gente, no tengo mucha idea de bailar, ni soy muy precisa, pero tengo buen oído y sé llevar el ritmo, etc. La autoestima, por otra parte, sería una especie de balance de las diferentes caras del autoconcepto, algo así como...¿qué nota media me pongo? Sin darnos cuenta cuando somos adolescentes hacemos buen uso de estos conceptos: intentamos potenciar las caras de nuestro autoconcepto con mejor nota para así subir la nota media de la autoestima. Un ejemplo es el pensamiento "no seré buena en el instituto, pero soy la que más liga", o al revés "no seré popular, o guapa, pero soy bastante inteligente".  

Al final todos tenemos virtudes y defectos, pero...¿cuentan todos igual en la nota media de la autoestima? Probablemente conozcáis a una persona prácticamente perfecta que tiene una autoestima bastante baja por un par de defectillos. O, al revés, una persona desastrosa (egoísta, intratable, ignorante, ...) cuya autoestima está altísima porque da mucho valor a una o dos virtudes (su atractivo, su poder adquisitivo, su coche,...). Efectivamente: no todas las caras de nuestro autoconcepto tienen el mismo peso en nuestra autoestima.

Esto nos lleva a la madre del cordero: parece ser que la apariencia física tiene muchísimo peso en nuestra autoestima, mucho más que las otras caras de nuestro autoconcepto. Puede haber varias razones. Sin duda, una de ellas es que mientras nuestra generosidad, inteligencia o simpatía no saltan a la vista, el físico sí. Otra es que hay mucha más presión social para que seamos guapos y delgados que para que seamos generosos, inteligentes, amables o buenos ciudadanos.

"¿Lo peor que un ser humano puede ser es gordo? ¿Es estar gordo peor que ser vengativo, celoso, superficial, engreído, aburrido, malvado o cruel? No para mí." J.K. Rowling.
Pero ahí entramos nosotros. Partiendo desde esa política de no agresión hacia nuestro cuerpo, desde esa tensa paz, ¿por qué no miramos nuestros defectos en perspectiva? ¿Por qué no intentamos valorar su importancia fríamente? Intentemos que ese acné, esos kilos de más, ese poco o mucho pecho, tengan en nuestra autoestima un peso más ajustado. ¿Es el hecho de tener poco pecho TAN importante como para restarle importancia a tu sonrisa? ¿Son tus kilos de más tan importantes como para quitarte mérito por tu inteligencia? ¿Son tus estrías algo tan vergonzoso que puede empañar el hecho de que siempre ayudas a quien lo necesita?  No sé, creo que es una buena manera de mirarlo. Al menos, supongo que ayudaría a suavizar un poco la tensión entre nosotros y nuestros cuerpos. 

En los años que tengo nunca, y digo nunca, he conocido a nadie que estuviese 100% a gusto con su cuerpo. Nunca. Seguramente las modelos, las actrices, las cantantes que miramos como diosas de la belleza tengan unos complejos horrorosos. ¿Por qué no iban a tenerlos? ¡Son igual de humanas que nosotras! Al final que los demás te consideren guapa o deseable significa bien poco si tú no te ves así. Una persona que conocí brevemente acabó teniendo un transtorno de la alimentación de una manera insospechada. Pesaba cerca de los 80 kilos y se veía gorda. Tenía algo de sobrepeso, en efecto, pero empezó una dieta supervisada por el médico y en un año aproximadamente había perdido el peso que le sobraba y estaba en su peso saludable. Pues seguía viéndose mil millones de defectos. Y pensó que sería cuestión de seguir adelgazando.  Así hasta que acabó ingresada en el hospital. Pensaba que por estar delgada iba a empezar a encantarse. No fue así.

 No cometáis ese error. No penséis que cambiar va a ser la solución. Antes de plantearos un cambio físico pasad por los dos pasos que he expuesto aquí: 1. Fase de Paz corporal (no agresión) 2. Puesta en perspectiva de nuestros defectos.  Y después tomad la decisión sin perder de vista la primera fase.  Que tengáis una autoestima alta o razonablemente buena y que no odieis vuestro cuerpo no significa que no podáis hacer un poco de dieta para bajar ese michelín, o por salud. Que vuestro acné ya no os amargue el día no quiere decir que no os lo tratéis. Pero tenéis que partir desde la tolerancia hacia vuestro cuerpo y no a la inversa. No tenemos que cambiar para querernos ni para ser perfectos, sino conocernos y aceptarnos y, a partir de ahí, decidir qué cosas queremos cambiar, teniendo siempre en cuenta que su importancia es relativa, que un defecto no puede anular todas nuestras virtudes: pesar 5 kilos menos puede subir unas décimas en mi autoestima, pero mi autoestima no depende de ello. Porque no puedo vivir sin cuerpo, pero no soy solo cuerpo, y tengo una apariencia, pero soy, y quiero ser, mucho más que lo que parezco.  


12 comentarios :

  1. Bettie me encanta la reflexión que has hecho, una vez más. Son cosas que sabemos, pero que no solemos parar a reflexionarlas. Yo tengo mis momentos con mi cuerpo. Se que me sobran kilos, hay personas que además se empeñan en recordarmelo...¡¡¡que gorda te has puesto!!...y hay dias en los que lo llevo bien, me veo bien pero mi problema suele venir cuando me comparo con el resto de mis amigas. Ahí me hundo. Me veo horrorosamente redonda...veo a algunas tan perfectas incluso después de haber sido mamás que no puedo evitar sentirme una ballenita. Bueno, es que esto me pasó ayer...por eso lo tengo tan reciente. De todos modos me voy a releer tu entrada, creo que me puede ayudar a afrontar el dia de hoy con otra visión de mi cuerpecillo serrano. Mi novio me dice que de mis amigas yo soy la que mas se parece a Monica Belucci...dos amigas mias también me lo dijeron ayer...¡¡anda que no son monos!!

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    1. A lo mejor te lo dicen porque es verdad :P Compararse es un error. Tus amigas y tú no tenéis la misma genética, que ayuda, probablemente tenéis un metabolismo y una constitución distintos, así que eso, probablemente no te sientas a gusto con esos kilos que te sobran, pero tu cuerpo, el pobre, no tiene culpa. Así que nada, tranquilidad, poner las cosas en perspectiva, y si luego desde ahí, quieres adelgazar bien, y si no, también. Porque lo importante es estar "tranquila" y más o menos cómoda en la piel de una.

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  2. Es cierto, nadie está al 100% a gusto con su cuerpo. A veces hay gente que se queja de cosas y tú piensas "¿pero qué dices? esta tía está loca, ojalá fuese yo así, no valora y blablablá". Pero da igual, porque tú te rallas por cosas que la otra quiere.
    El autoconcepto (además de poliédrico) y la autoestima (además de ser como la valoración global) no sólo dependen de nosotros, aunque vengan "de nosotros". Hay muchos factores que influyen, aunque son temas para mí interesantísimos porque se pueden estudiar y analizar desde muchas perspectivas.
    Punset decía en uno de sus libros que la felicidad está en la antesala del refuerzo, que una vez que conseguimos lo que queremos nos estabilizamos y que realmente disfrutamos con la expectativa de la consecución. Es una forma muy sencilla de explicarlo, pero quizá es por eso que creemos que seremos felices al conseguir perder 3kg y luego resulta que no, que queremos más. Y otra vez, hay muchos factores xDD
    Pero sí, son muy buenas tus reflexiones, no podemos ser esclavos de nuestros defectos, sobre todo porque muchas veces nuestro autoconcepto está deformado y por tanto la valoración que hagamos de nosotros mismos también lo esté. Es muy complicado llegar a no estar en guerra contínua contra uno mismo, pero creo que merece la pena trabajar para intentar conseguirlo.

    Al hilo de mi post de hoy: trabajo para no ser esclava de mis propios pensamientos automáticos negativos y me gustaría también conseguir que la "opinión" de otros no me afectase tanto. En eso soy MUY débil!

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    1. Desde luego, ni el autoconcepto ni la auotestima dependen enteramente de nosotros. Si alguien te machaca constantemente con el "qué gorda estás", por ejemplo, máxime si es alguien que quieres, pues repercute y mucho. Pero eso es más difícil de cambiar, así que bueno, en lo que sí que podemos trabajar es en nosotros mismos - tú lo sabrás mejor que yo- y reforzarnos nosotros para intentar que lo externo nos afecte menos intensamente. Creo, que yo de esto no soy experta ni nada xD Lo que tengo claro es que en muchas ocasiones nosotros somos nuestros peores enemigos.

      En relación a lo que dices de Punset, Hobbes dice algo así también. Que para el hombre la felicidad consiste en el deseo infinito. Algo así era, no lo recuerdo muy bien. Pero vaya, algo de verdad debe de haber ahí. Y creo que ese deseo infinito es algo que también hay que educar.

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    2. Ahí está, hay veces que podemos cambiar cosas de fuera pero otras es imposible. El cambio de dentro a fuera es más costoso pero a largo plazo es más efectivo (al menos para este tipo de temas). Es como intentar dejar de fumar eliminando los ceniceros de alrededor y premiándonos, lo más difícil es cambiar lo interno pero es lo más duradero.
      De Hobbes no he leído nada (sólo al de los cómics xDDDDD) pero eso del deseo infinito me ha picado la curiosidad ;)

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    3. Bueno, con saber que Hobbes decía que el hombre es un lobo para el hombre ya quedas bien en una conversación XD

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  3. Bettie, un fabuloso post...

    Yo soy consciente de lo que dices del autoconcepto y de la autoestima, pero sí que flaqueo mucho en ésta última por temporadas.

    Yo también soy de las que están sobradas de peso y bueno, ya sabes de resto qué maravilla estética me han deparado la genética y los avatares de la vida, pero lo cierto es que la mayoría del tiempo estoy tranquila conmigo misma...

    Es cierto que nosotros mismos somos nuestros peores enemigos, por eso hay que educar al cerebro y ser más consciente de los pequeños detalles y no sólo de los "menos buenos" :)

    Gracias por recordarnos unas cuantas cosas de las que no deberíamos olvidarnos :)

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    1. Pues sí, en tu caso, tienes tela, no te puedes olvidar de muchas cosas. Pero al final eso es una lotería, no te lo has buscado tú, así que bueno, se hace lo que puede por estar lo mejor posible, y poco más. MUA! :) Y gracias por compartir ^^

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  4. ¡Gran post! ;)
    En mi caso, tenía menos autoestima cuando pesaba menos kilos. Mi visión en el espejo era normal, el problema era mi alrededor. En mi caso fue peor el desprecio hacia mi persona que hacia mi físico (y eso que se metían bastante conmigo por ser peluda).
    Cuando conocí a mi actual pareja y me vine a este pueblo, engordé varios kilos. Entonces si que había días que me preocupaban las chichas xD Luego poco a poco las iba queriendo jajaja hasta que justo se fueron al cambio de alimentación xD
    Dejando de lado el peso del cuerpo, parte también de mi malestar eran las ojeras y los granos. Ahora hace ya un tiempecito que no me maquillo nada a diario, cuando antes no podía salir sin corregir eso. Aún me falta bastante autoestima, sobretodo en la parte que no corresponde al físico pero considero que ahora mismo es cuando más tengo. Ayuda bastante tener gente cerca que te apoya, te ayuda y te da esa confianza.

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    1. Desde luego que sí, sobre todo si piensas que la gente que te quiere, te ayuda y te apoya lo hace porque creen que vales. ¡Es que vales! :)

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  5. Me ha encantado descubrirte a través de este post, escribí sobre el mismo tema, "¿Para qué quieres adelgazar?" y pienso que es un problema en nuestra sociedad actual que nos neurotiza y nos resta mucho para ser felices. Una cosa es querer cambiar tu cuerpo, y otra asociar tu cuerpo con tu identidad y no aceptarte. En fin, gracias, muy interesante reflexión.

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    1. Me interesa leer ese artículo. Voy a buscarte. Gracias por comentar :D

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