miércoles, 4 de abril de 2012

Lo que a mí no me dijeron cuando decidí estudiar Filosofía.

Hoy acabé las prácticas del Máster de Profesor/a de Educación Secundaria. Ha sido mi último día en el instituto. A la salida de una clase de 2º de Bachillerato,  se ha preguntado si alguien quería hacer Filosofía.  Una alumna ha dicho que lo estaba pensando, que le interesaba. Me he quedado, un poco, en shock.

Me he retrotraído a cuando yo, a su edad, decidí que quería estudiar Filosofía. En mi instituto, la Filosofía no era muy popular. De hecho, de entre todos mis compañeros, yo fui la única que decidí hacer el examen de Filosofía en la Prueba de Acceso a la Universidad. ¿Por qué sería?

El caso es que allí, en Castilla - La Mancha, también íbamos con el tiempo pegado al culo para acabar de ver los contenidos de los que se nos examinaría en la PAU. Nietzsche se quedó colgando, y la profesora, una interina muy maja que estaba sustituyendo a mi profesora de Filosofía por un embarazo, se ofreció a acabar de explicarme Nietzsche aunque ya no hubiese clases, si yo acudía al instituto.  Así que allí estábamos, en el departamento, sentadas las dos, como en una clase particular, mientras ella me explicaba Nietzsche y yo flipaba en colores.  Cada vez lo tenía más claro. Es curioso cómo con 18 años veía las cosas mucho más claras que ahora.

Entonces entró el otro profesor de Filosofía del instituto, Jefe de Departamento, y María, que así se llamaba mi profesora le dijo:

-¿Sabes que quiere estudiar Filosofía?

A lo que él contestó:

- ¿En serio? ¿Estás loca? Ni se te ocurra hacer eso.

Y sin más explicación, cogió los libros que necesitaba y salió. En ese momento no supe qué sentir. Pero me dije que cuando yo fuese profesora de Filosofía (también veía claro que lo sería, cosa que hoy veo menos clara) jamás respondería así a un alumno cuando me dijese que quería estudiar Filosofía.  Aunque me metiese en un aprieto.


Lo que esta mañana me gustaría haberle podido decir a Celia, y que no he podido porque teníamos otra clase después es que si así lo quería, siguiese adelante.

El tiempo me ha acabado enseñando que elegir una carrera universitaria por las salidas es un error. Hay que pensar que en el mejor de los casos, te vas a tirar 4 añazos dando el cayo, y que, si no estás haciendo algo que te guste, te va a costar. Para que al final pueda ocurrirte lo que pasa ahora: conozco licenciados en derecho, arquitectos, ingenieros, ... en paro.  Las salidas no están garantizadas. La realización personal de estudiar algo que realmente te interesa es un valor más seguro. Con eso no quiero decir que no tengas que pensar en el después de. Tampoco es eso.

Los estudios de Filosofía son apasionantes, aunque seguramente pasarás por baches en los que preferirías haberte hecho peluquera (a mí me ha pasado). Pero visto en perspectiva, ha merecido la pena. Y desde luego, te cruzarás con profesores de todas clases, pero cuando encuentras un buen profesor, la asignatura es apasionante, porque en Filosofía todas las preguntas tienen su importancia.

No te dirijas a la Filosofía si piensas que te vas a pasar el día debatiendo. Eso se hace, pero en la cafetería. Y de vez en cuando, pero siempre antes del diálogo filosófico debe haber un silencio filosófico. Y te vas a hartar de silencios. Vas a leer más que nunca en tu vida. Yo, a veces, me sentía entre los libros como intentando desentrañar jeroglíficos, y no dejaba de ser interesante. Pero no es un leer por leer: es formativo. Tengo claro que la carrera de Filosofía me ha cambiado, no porque haya aprendido muchísimo, sino porque mi modo de dirigirme hacia el mundo es otro. Mi espectro de visión se ha ampliado. Y esa es una de las cosas más positivas que puedo atribuirle a la carrera.

Y es duro. La carrera de Filosofía no es un paseo. En absoluto. Es dura, y requiere mucho trabajo, mucho empeño, mucho tiempo. Pero si es lo que quieres, lo haces. Quejándote mucho y maldiciendo a Hegel por escribir tanto y tan raro. Entre otros. Pero cuando miras atrás, ves que tampoco era para tanto. Que en cualquier momento podrías haberlo mandado todo al carajo, y que no lo hiciste. Por algo sería. Y créeme. La Filosofía no es una de esas carreras que puedes acabar aunque no te gusten. No hay manera.

Pero he de advertirte de algo molesto y maravilloso al mismo tiempo: la deformación profesional del "filósofo".  Es una pasada cuando empiezas a ver Filosofía en todas partes: en las películas, en tus series de televisión favoritas, en los cómics, en las novelas, en las revistas, en las noticias... Pero también ocurre que, a veces, acabas perdiéndote el bosque por mirar los árboles. Me ha ocurrido que, viendo un programa que solía gustarme demasiado, me descubrí detectando falacias y argumentaciones mal construidas acerca de la existencia de Dios.  Pero cuando te acostumbras es divertido. Ver causas, implicaciones, supuestos y consecuencias. Y no cansa tanto como parece, de verdad.

No sé si con esto animo o disuado a la gente a que estudie Filosofía. Solamente pretendo ser sincera, honesta, y  que mi respuesta sea útil. No como la que me dieron a mí. Y aún así, creo que tomé la decisión adecuada.

4 comentarios :

  1. Yo también coincido contigo en que uno ha de estudiar lo que le guste. No digo que pensar en el futuro y en las posibilidades laborales que pueda tener lo que estudias no sea lógico, pero basar la decisión en ello me parece un error.

    Entre otras razones, porque el tiempo que dura una carrera no es corto y lo que puede ocurrir en la sociedad al respecto no puede garantizarse. Para muestra, lo que tenemos actualmente y que tú misma has descrito...

    Lo que sí que importa, y mucho, y cada vez más, y la gente lo obvia es ESTUDIAR IDIOMAS. Puede que no nos gusten, que no se nos den bien, que pensemos que mejor es centrarse en otras cosas, pero ahora mismo tenemos el ejemplo de que por muy preparado que estés, por muy formado y especializado que estés, si no tienes trabajo aquí y no sabes "ni patata" de inglés al menos, engrosarás la cola del paro o la fila de camareros del MacDonalds (y ya, ni eso...). Eso es lo que yo les diría a los que ahora están en edad de estudiar y de labrarse un futuro...

    Creo que si tomas una decisión firme, te mueves y te informas, si eres bueno en lo que estudias, si pones empeño y te esfuerzas, obtienes tu recompensa. Aunque... también hace falta un poco de suerte, que diría Fujur ;)

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  2. Totalmente de acuerdo con lo de los idiomas. Yo tengo hasta el b1 de Inglés, pero quiero seguir en cuanto pueda. Lo cierto es que sí, me centré más en la carrera y me arrepiento de no haber dedicado más tiempo a los idiomas. :( Es un muy buen consejo.

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  3. yo empecé la carrera de Ingeniería Forestal, porque de las carreras que había en mi ciudad era la que más se parecía a lo que quería hacer (Biología) y al finalizar el primer año, la abandoné. Entre que no me gustaba nada y que era eso más difícil que para que... madre mía, solo aprobé una a la primera! y era Biología, encima con un 5 jajajajajaja
    Yo quería hacer un ciclo formativo y me dieron la tabarra en el colegio, de que con lo lista que era que hiciera carrera. Luego con Estética, quería hacer el GM porque había más maquillaje y como mi ex me dijo que hiciera el superior porque tenía más nivel el título luego... ¬¬
    En fin, eso me pasa por hacer caso a los demás cagüen la leche. Mira, me guardo la idea para escribir una entrada sobre esto... para que no les pase a otros lo que a mí xD

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    Respuestas
    1. Yo hoy el consuelo que tengo es que ... bueno, quizá me equivoqué MUCHO, no lo sé. Pero por lo menos las equivocaciones fueron mías... Algo es algo ;P

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